El comienzo del conflicto yugoslavo en el archivo de Felipe González

Me parece una buena noticia que el Presidente Felipe González haya abierto su archivo personal, lo haya volcado en internet y lo haya puesto así a disposición de los investigadores y, en general, de cualquier ciudadano que pueda interesarse por su contenido[1]. Sobre todo, porque los documentos que contiene son contemporáneos de los hechos a los que se refieren y no han sufrido, por tanto, ese proceso de racionalización posterior con el que a menudo intentamos que reflejen una línea de pensamiento y de actuación perfectamente coherente.

Tácticas ofensivas contra tácticas defensivas

El primer choque real entre el sistema ofensivo aliado y el nuevo sistema defensivo alemán se produjo durante la ofensiva aliada de la primavera de 1917, con resultados dispares. La ofensiva británica en Arras (un esfuerzo de apoyo a una operación mayor llevada a cabo por el Ejército francés) tuvo un éxito importante, dentro de las limitaciones que el propio plan imponía, especialmente sus modestos objetivos, consistentes simplemente en atraer a las reservas alemanas para facilitar la ofensiva francesa sobre el Aisne.

La evolución de la defensiva (tercera parte)

En julio de 1916, con el fin de aliviar la presión alemana sobre el frente de Verdún, británicos y franceses iniciaron una potente ofensiva en el Somme. Tras las experiencias de Loos y Neuve Chapelle, los británicos realizaron su ataque con un apoyo artillero desconocido hasta ese momento: una preparación de seis días, con un consumo de 1.628.000 proyectiles, y una ‘barrera móvil’ que cubriría el avance de la Infantería.

La evolución de la defensiva (segunda parte): la ofensiva del material

Tras la importante victoria de Gorlice-Tarnow frente a los rusos en junio de 1915, un cierto número de Divisiones alemanas quedaron disponibles para su empleo en el Oeste. Con ellas, Von Falkenhayn decidió aprovechar la temporal ventaja artillera alemana para plantear una batalla de desgaste, pensada para hacer sufrir a los franceses un número de bajas tan elevado como para forzarles a negociar la paz. El lugar seleccionado fue Verdún, con el inicio de la operación en febrero de 1916.

La evolución de la defensiva (primera parte)

Inicialmente, el tipo de tácticas defensivas adoptadas reflejaban fundamentalmente el temor a que la poco instruida tropa de leva se desmoralizase, lo que llevaría al colapso de sus unidades. Todos los Ejércitos beligerantes suponían que un éxito inicial del enemigo podría ocasionar una reacción de pánico que llevase a una huida, por lo que los Ejércitos eran muy reacios a ceder ninguna porción de terreno.

Tujachevski y la Guerra Civil española

El Mariscal Tujachevski fue, quizá, el más influyente de los pensadores militares soviéticos durante los años 20 y 30. Hubo otros (Triandafillov, por ejemplo) que lo superaron en originalidad y en rigor, pero Tujachevski aventajaba a todos los demás en que, por los importantes mandos que ejerció durante casi veinte años, tenía la posibilidad de hacer que sus ideas se convirtieran en realidad.

La búsqueda de la ‘batalla decisiva’ alemana

Por su parte, los alemanes no podían adoptar el esquema aliado. A diferencia de los aliados, el tiempo jugaba en contra de Alemania, por lo que su única posibilidad de victoria residía en una batalla decisiva. Por ello, los alemanes necesitaban no sólo romper el frente aliado, sino penetrar profundamente en el dispositivo defensivo aliado para asestar un golpe definitivo, bien fuera ocupando zonas industriales clave, centros de decisión políticos, puertos esenciales… o consiguiendo aislar y destruir contingentes tan grandes de los Ejércitos aliados como para forzar un tratado de paz favorable.

Primera Guerra Mundial: El carro de combate

En 1916 aparece el carro de combate. La invención del carro responde a la búsqueda de una solución basada en la tecnología para superar el obstáculo que representaba la combinación en defensiva de fuego y fortificación. Es importante recordar que el carro de combate nace como una respuesta 'a medida' para solucionar un problema muy específico: proteger a la Infantería mientras cruza la 'tierra de nadie' y combate en la posición defensiva, destruyendo las alambradas y los nidos de ametralladoras supervivientes al bombardeo artillero, para, una vez alcanzada la ruptura, permitir su explotación por la Caballería.

La Primera Guerra Mundial: La ‘batalla metódica’ aliada

Los aliados llegaron a la conclusión de que, con suficiente concentración artillera, siempre sería posible conseguir una ruptura del frente (consideración que compartían los alemanes). Pero también que, puesto que la sorpresa era imposible y dada la velocidad de reacción de las reservas enemigas, una explotación en profundidad no era factible.

La ofensiva y la defensiva antes de la Primera Guerra Mundial (tercera parte)

El espíritu ofensivo no era exclusivo del Ejército francés. En Alemania la defensiva sufría el mismo menosprecio institucional. Pese a que, para Moltke, la clave de la victoria era la ‘ofensiva estratégica’ y la ‘defensiva táctica’, la unificación alemana se había logrado gracias a una serie de conflictos (con Dinamarca, con Austria y con Francia) en los que una actitud decididamente ofensiva había permitido alcanzar rápidas victorias, ante enemigos que, precisamente, se habían caracterizado por una actitud defensiva (y por escasa pericia militar).

La ofensiva y la defensiva antes de la Primera Guerra Mundial (segunda parte)

En el marco del renacimiento del pensamiento militar francés posterior a la derrota de 1870, los defensores de la “ofensiva a ultranza” (offensive à outrance) ocuparon puestos de gran influencia antes de la Gran Guerra: Foch fue director de la École de Guerre entre 1907 y 1911, y defiende la ofensiva en su obra Des Principes de la Guerre; el Coronel De Grandmaison, jefe de la Sección de Operaciones del Estado Mayor del Ejército de Tierra, autor en 1908 de  un libro dirigido a instruir a la tropa de reemplazo para constituir unidades de Infantería ofensivas, Dressage de l’infanterie en vue du combat o

Participación militar soviética en la Guerra Civil española

Defendía hace unas semanas en este blog que quizá tenga sentido dedicar un poco más de atención al estudio de la Guerra Civil desde el punto de vista estrictamente militar. Que quedan cuestiones en las que aún se puede profundizar, o que pueden ser examinadas desde puntos de vista novedosos. Quizá una de ellas sea la participación (militar) de la Unión Soviética.

La ofensiva y la defensiva antes de la Primera Guerra Mundial (primera parte)

Los ejércitos que más atención habían prestado al desarrollo de una doctrina propia eran el francés y el alemán, que constituían los modelos a imitar por el resto de sus coetáneos. La influencia militar francesa, especialmente, era la dominante en casi toda Europa, aunque las ideas alemanas comenzaron a estudiarse con gran interés, especialmente a partir de la derrota francesa ante los prusianos en 1871. Sin embargo, antes de la Primera Guerra Mundial, alemanes y franceses (y sus imitadores) tenían muchos puntos comunes.

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