YPF, 'Vaca Muerta'

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Después de varios días de extendidos rumores, el pasado 16 de abril la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, anunció el inicio de la tramitación parlamentaria de un proyecto de ley que declara de utilidad pública y sujeto a expropiación del 51% de las acciones Clase D de YPF, S.A. (Yacimientos Petrolíferos Fiscales), todas ellas -llamativamente- propiedad de la empresa española Repsol YPF, S.A. El mismo 16 de abril el Gobierno argentino aprobó un Decreto de Necesidad y Urgencia que nombra Interventor de YPF a un Ministro y dispone la intervención de la empresa por un plazo de 30 días. El Gobierno argentino ha justificado la medida argumentando que la empresa ha realizado un excesivo reparto de dividendos, y escasas inversiones en prospecciones y nuevos proyectos.

Sin embargo, paradójicamente, resulta evidente que ha sido un reciente descubrimiento de Repsol YPF, realizado en el marco de su “Programa de Desarrollo Exploratorio 2010-2014”, la razón fundamental para decidir la expropiación de YPF (considerada ilícita por la mayoría de las instancias nacionales e internacionales, y que finalmente incluirá también a YPF GAS). Nos referimos al yacimiento argentino de Vaca Muerta -el hallazgo más importante de la historia de la empresa-, que constituye, según la consultora de evaluación de yacimientos Ryder Scott, una de las acumulaciones de recursos y reservas de hidrocarburos no convencionales de mayor tamaño del planeta, y, según la consultora Wood Mackenzie, de las de mayor calidad. Se trata, por tanto, de un yacimiento con un potencial tal que a priori permitiría a Argentina corregir el déficit creciente de su balanza energética, garantizar su autoabastecimiento, y cambiar completamente a largo plazo -para bien- el sector energético argentino.

Sin embargo, es necesario recordar que los hidrocarburos no convencionales (petróleo y gas) son aquellos que están sometidos a unas condiciones que impiden la movilidad del fluido: petróleo en capas de baja permeabilidad, gas en arenas compactas, esquistos gasíferos, petróleo pesado, metano en lechos de carbón, hidratos de gas, y esquistos petrolíferos. De ahí que los costes de extracción puedan resultar extremadamente elevados, y la tecnología a emplear para realizarla, especial y muy puntera. La inseguridad jurídica generada a las empresas presentes en Argentina con la expropiación de YPF no favorecerá precisamente las inversiones de capital extranjero en su sector energético, eso en el caso de que el Gobierno argentino estuviese dispuesto a aceptarlas. Resta, por tanto, conocer si la delicada situación financiera y económica de Argentina le permitirá realizar por sí misma el esfuerzo inversor que requiere la explotación del yacimiento de Vaca Muerta.