Un año desde la muerte de Bin Laden

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La agencia EFE me ha hecho una entrevista con motivo del año transcurrido desde la muerte de Bin Laden. La reproduzco a continuación:

¿Qué valoración hace del primer aniversario de la muerte de Bin Laden?

Bin Laden desempeñó un papel fundamental en la creación y dirección de la organización Al Qaeda. Con motivo de los atentados de Washington y Nueva York se convirtió en una figura emblemática que conectaba con el sentimiento antiamericano, muy difundido en las sociedades musulmanas. Su rol de fugitivo perseguido por la inteligencia de Estados Unidos durante la década que siguió al 11-S también le proporcionó un aire épico a ojos de los radicales.

Sin embargo, el salafismo yihadista, que es la ideología que inspira a Al Qaeda y a otros grupos insurgentes y terroristas, es anterior y trasciende a la figura de Bin Laden. Su muerte no ha afectado positiva ni negativamente al núcleo doctrinal del yihadismo. El año transcurrido desde el asalto norteamericano a Abottabad ha sido testigo de la continuidad del movimiento yihadista global en Pakistán, Yemen, Argelia o Somalia, sin verse particularmente afectado, en términos operativos, por la muerte del líder de Al Qaeda.

En este tiempo, a su juicio, ¿la figura de Bin Laden ha crecido en popularidad o ha perdido fama?

Pocos años antes de su muerte, las encuestas sobre la popularidad de Osama Bin Laden mostraban una tendencia decreciente en distintos países de mayoría musulmana. No tengo noticias de encuestas similares y representativas desde entonces, por lo que es difícil saber con seguridad cuál es el sentir general al respecto.

Para quienes le admiraban en vida, Bin Laden constituye un ejemplo de persona que entregada a la causa del yihad, al igual que muchos otros que han caído combatiendo en Afganistán o que se han suicidado matando a los que estaban a su alrededor. En los círculos yihadistas Bin Laden continuará siendo una figura emblemática, pero más allá de esos ambientes lo más probable es acabe por convertirse en un personaje del pasado.

¿Se ha enfriado la amenaza terrorista de Al Qaeda?

Al analizar la amenaza conviene distinguir a Al Qaeda central, (la organización fundada y dirigida por Bin Laden, cuyo núcleo rector sigue refugiado en Pakistán), de sus filiales regionales en Yemen, Irak, Somalia y el Magreb. Estas últimas se han mostrado tan peligrosas a lo largo de este año como en los anteriores, con avances sustanciales Yemen por la inestabilidad que sufre el país.

A este conjunto de organizaciones hay que sumar a los individuos, que sin vinculación directa con ellas, tratan de atentar en Europa y Estados Unidos inspirados en la ideología yihadista. Tras la muerte de Bin Laden ha continuado la actividad de estas células independientes y 'lobos solitarios', pero su eficacia ha continuado siendo reducida, ya que en la mayoría de los casos no cuentan con entrenamiento ni recursos suficientes para cometer atentados altamente letales.

¿Cuál es el peligro actual de Al Qaeda sin Bin Laden?

Al Qaeda central ha sufrido nuevas pérdidas durante el año transcurrido por la campaña de ataques con aviones no tripulados que viene desarrollando la CIA desde 2004, y que se ha intensificado desde el inicio de la Administración Obama. A los pocos meses de la muerte de Bin Laden cayeron Ilyas Kashmiri (en junio) y Atiyah Abd al-Rahman (en agosto). Aunque en un primer momento hubo dudas sobre la veracidad de sus muertes, Al Qaeda central acabó confirmándolas meses más tarde.

La pérdida de líderes veteranos y la enorme inseguridad que genera la presión de los drones y el temor a la inteligencia norteamericana ha reducido las capacidades de la organización a la hora de planificar operaciones terroristas más allá de Afganistán y Pakistán. Sin embargo, el hecho de Mohamed Merah, el asesino de Toulouse, hubiera tenido contacto con miembros de la organización durante su estancia en Pakistán y que reivindicase sus acciones en nombre de Al Qaeda, demuestra que la organización terrorista es capaz de seguir golpeando en el corazón de Occidente, aunque con atentados mucho más simples y de menor impacto estratégico que los del 11-S.

¿Qué balance hace de la actuación de Ayman al Zawahiri, sucesor de Bin Laden, en este tiempo?

Tal como era de esperar, Zawahiri no ha igualado el carisma que poseía Bin Laden como líder de Al Qaeda. Durante este año ha realizado numerosos comunicados y ha recibido el juramento de fidelidad por parte de las filiales regionales de Al Qaeda, anteriormente mencionadas. Ha conseguido que la organización no colapse tras la muerte del líder histórico, pero encuentra limitado su margen de actuación por el acoso que sufre Al Qaeda en Pakistán. Por razones de seguridad, los mandos de la organización evitan coincidir en un mismo lugar, no utilizan el teléfono ni el e-mail y se mantienen en contacto a través de correos humanos. Es decir, invierten gran parte de sus energías en seguir con vida, y ello les resta potencial a la hora de planificar y ejecutar grandes atentados.