Putin y el centenario de la revolución rusa

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El pasado 7 de noviembre se cumplieron cien años de la Revolución de Octubre ante la completa indiferencia de la Rusia oficial. Ni desfiles, ni ofrendas de flores, ni actos solemnes. Nada de nada.[1] Y el Presidente Putin, que suele aprovechar todas las ocasiones que se le presentan para trasladar a la opinión pública sus puntos de vista sobre las más diversas cuestiones, no se pronunció. Ni discursos ni artículos de prensa. Según la página oficial de la Presidencia rusa[2], los actos más importantes de su jornada de trabajo fueron la asistencia a una reunión de la Comisión para cuestiones de cooperación técnica militar con Estados extranjeros y un encuentro con el jefe del Servicio federal de vigilancia de los derechos de los consumidores.

No se pronunció el propio día del centenario, aunque pocas fechas antes, en una ocasión mucho menos solemne, ya lo había hecho. En la reunión del Valdai Club[3] celebrada el 19 de octubre de 2017 explicaba con cierto detalle cómo veía él la Revolución de Octubre y sus consecuencias:

“Hoy, si intentamos extraer lecciones de lo que ocurrió hace cien años, de la revolución rusa de 1917, vemos qué diferentes fueron sus resultados, qué estrechamente relacionadas están sus consecuencias negativas y  positivas. Y podemos preguntarnos si no hubiera sido posible desarrollarnos sin revoluciones, de una forma evolutiva, sin acabar con el estado, sin destruir despiadadamente el destino de millones de personas, por medio de un progreso continuo y consecuente.

A pesar de todo, el modelo social y la ideología, en gran medida utópicos, que el nuevo estado quiso poner en práctica en la fase inicial después de la revolución de 1917 dieron un poderoso impulso a los cambios en todo el mundo (…), provocaron una importante reconsideración de los modelos de desarrollo y crearon una rivalidad y una competencia cuyos beneficios recogió sobre todo Occidente”.[4]

Y hay más. Unos días después, durante una reunión del Consejo para el desarrollo de la sociedad civil y de los derechos humanos, Putin fue algo más específico en su valoración del centenario de la Revolución: “Creo que esta fecha será considerada por nuestra sociedad como un punto final para los dramáticos sucesos que dividieron a nuestro país y a nuestro pueblo, pasará a ser un símbolo de la superación de nuestras divisiones, un símbolo del perdón mutuo y de la aceptación de la historia de nuestro país tal y como es, con sus grandes victorias y sus páginas trágicas”.[5]

Ambas declaraciones, hasta cierto punto complementarias, ilustran bastante bien la visión que tiene Putin de Rusia y de su historia. Una visión que se basa en los siguientes elementos:

  • Reconocimiento de la continuidad histórica entre la Rusia imperial, la Unión Soviética y la Rusia moderna. Asunción de los puntos positivos y negativos (“victorias” y “páginas trágicas”) de esa historia.
  • Ideología sincrética, que funde autocracia, comunismo y democracia en un todo al que la continuidad estatal y el desarrollo económico y científico dan una cierta coherencia.
  • Importancia del Estado como elemento vertebrador de la sociedad y de la nación rusas.
  • Importancia de la unidad nacional, siempre amenazada.
  • Progreso material como base de la estabilidad social.

Casi veinte años después de su llegada al poder, Vladimir Putin sigue siendo muy popular en Rusia. Según datos del Centro Levada (prestigioso centro sociológico independiente), en octubre de 2017 82% de los rusos aprobaban la actividad de Putin, frente a apenas 17% que no lo hacían.[6] El actual Presidente ruso parece haber comprendido bien la mentalidad y aspiraciones de su pueblo, así que podríamos esperar que la actitud de Putin hacia la identidad de Rusia, su pasado y sus objetivos nacionales sea compartida por una parte sustancial de sus compatriotas.

Y así es, en efecto. Hace unos años el propio Centro Levada preguntó a los rusos su opinión sobre los líderes del país a lo largo del siglo XX.[7] Y resultó que Brezhnev, el hombre del estancamiento y la gerontocracia, tan denostado durante la perestroika, ocupaba el primer lugar, seguido a corta distancia por personajes tan diferentes como Stalin y el último zar, Nicolás II. En el extremo opuesto, Gorbachev, el político bienintencionado que puso en marcha el proceso de apertura del comunismo soviético y Eltsin, el hombre que acabó con la URSS y con el régimen comunista, son los más impopulares.

¿Por qué?

Para los rusos de hoy en día, la época de Brezhnev es recordada como un periodo de estabilidad, prosperidad (relativa) y progreso, un periodo, además, en que la URSS llega a la cumbre de su poder. La brutalidad de Stalin es bien conocida por los rusos contemporáneos, pero sus crímenes ya quedan lejos y en la positiva valoración de su figura pesan mucho más la victoria en la Segunda Guerra Mundial y la posterior transformación de la URSS en una superpotencia. Por último, Nicolás II simboliza la vieja Rusia imperial con todos sus fastos, la Rusia de San Petersburgo y de Chaikovski, la de Tolstoi, Dostoievski y Medeleiev. En el extremo opuesto, Gorbachev y Eltsin representan la desintegración de la URSS, el hundimiento del nivel de vida, la inseguridad y la humillación. Justo los males que el putinismo ha querido erradicar. Con el aplauso de la mayor parte de la sociedad rusa.

Entre unos y otros, la ligeramente positiva valoración de Lenin es indicativa de la opinión que los rusos de hoy tienen sobre la Revolución de Octubre. Luces y sombras. Como el propio Putin acaba de decirnos.

José-Miguel Palacios es Coronel de Infantería y Doctor en Ciencias Políticas


[1] El Partido Comunista de la Federación Rusa, en la oposición, conmemoró el centenario con una manifestación por las calles del centro de Moscú. Ver Pilar Bonet, “Los comunistas rusos recuerdan la revolución”. El País, 08.11.2017. https://elpais.com/internacional/2017/11/07/actualidad/1510083221_194460.html (acceso: 11.11.2017)

[4] “Заседание международного дискуссионного клуба «Валдай» с участием Владимира Путина”. 19.10.2017 (Reunión del club de discusión internacional “Valdai”, con la participación de Vladimir Putin). http://ru.valdaiclub.com/events/posts/articles/zasedanie-valday-2017-vladimir-putin/ (acceso: 10.11.2017).

[5] “Путин назвал 100-летие революции символом преодоления раскола” (Putin dice que el centenario de la revolución es un símbolo de la superación de nuestras divisiones). Lenta.ru, 30.10.2017. https://lenta.ru/news/2017/10/30/revoluciya/ (acceso: 10.11.2017).

[6]     “Одобрение деятельности Владимира Путина” (Aprobación de la actividad de Vladimir Putin). Levada Centr, 2017. https://www.levada.ru/indikatory/odobrenie-organov-vlasti/ (acceso: 11.11.2017).

[7]     “Михаил Горбачев признан худшим правителем России XX века” (Mijail Gorbachev, reconocido como peor gobernante de Rusia en el siglo XX). RT televisión, 23.05.2013. https://russian.rt.com/inotv/2013-05-23/Mihail-Gorbachev-priznan-hudshim-pravitelem (acceso: 23.10.2017).