Pretensiones kurdas de independencia: su impacto en la estabilización de Siria e Irak

Versión para impresiónVersión para impresión

Análisis GESI, 23/2017

Resumen: La reciente conquista de Mosul por fuerzas de la coalición tras una batalla de 265 días y a la que previsiblemente seguirá la de la ciudad siria de Raqqa, ofrece un panorama de incierta inestabilidad. Al mismo tiempo se abren una serie de ventanas de oportunidad para unos actores como los kurdos, que sin duda jugarán un papel fundamental en la estabilización de Siria e Irak.

(Fuente: IHSConflict Monitor)

1.      Introducción

El laberinto geopolítico subyacente que se ha puesto de manifiesto por el conflicto con el Estado Islámico, ahora Daesh (ad-dawla al-islāmiyya, Daesh, ISIL o ISIS)[1], amenaza, según algunos autores[2], con un cambio  en el statu quo sostenido sobre los cimientos del Acuerdo Sykes-Picot. Este cambio se debería a la implosión[3] que sufrirían los actuales estados de Siria e Irak, los cuales son incapaces de mantener la definición de estado de Weber[4], pues el monopolio la violencia ha devenido en liberalizado por varios motivos. En primer lugar por la ausencia de legitimidad del régimen de Bachar Al-Assad, seguido del reparto de la fuerza y la violencia del que participan otros actores, que oscilan desde la legítima resistencia de los grupos de oposición al régimen, hasta la caterva de terroristas enfrentados tanto contra la oposición como con el gobierno de Damasco.

El decaimiento de Irak y Siria en cuasi-estados beneficiaba tanto las pretensiones kurdas como las del Daesh[5], pero afirmar que asistimos a una reconfiguración de las fronteras de Oriente Medio que establecerá un nuevo orden en la región con un Kurdistán libre parece, en principio, muy osado. Aunque Irak y Siria son incapaces de mantener el monopolio de la violencia en el interior de sus fronteras y el pueblo kurdo aspira a su reconocimiento, este se encamina más a la autonomía o independencia de las regiones de los países en los que se encuentran que el establecimiento de un único estado Kurdo sobre el desgastado mapa de Sèvres. No debe olvidarse que el nacionalismo basado en el territorio se encuentra muy arraigado entre los estados árabes, muy a pesar de los continuos estallidos de violencia de carácter sectario que sufre la región[6].

Las diferencias entre los distintos grupos kurdos que habitan en Siria e Irak y lo mucho que beneficiaría al Daesh la unión geográfica de las regiones habitadas por kurdos a ambos lados de la frontera sirio-iraquí, no parece que faciliten una reconfiguración de Oriente Medio. Conviene recordar que en 2014 el Estado Islámico escenificó en un vídeo el final del Acuerdo Sykes-Picot mediante la eliminación de la frontera, con un bulldozer, entre las provincias Anbar y Deir al-Zor de Irak y Siria respectivamente, dibujando una quimérica “Syriaq”[7]. Ningún actor con intereses en la zona quiere se produzca semejante cataclismo geopolítico. La estabilidad y viabilidad de los actuales estados es una necesidad para ellos por diversas razones. Turquía quiere mantener alejado el fantasma político del nacionalismo kurdo que comprometa su integridad, y menos aún tras las ínfulas neootomanas[8] de su presidente, Recep Tayyip Erdogan. Por su parte Rusia apuesta por la estabilidad y viabilidad de Siria, y no solo a pesar de, sino que con Al-Assad, pues constituye su cabeza de puente en la región y al Mediterráneo. La OTAN y la UE persiguen el mismo objetivo pero sin Al-Assad, la cuestión está en que Rusia no aceptaría un cambio de régimen en Siria que le privara influencia en la región. Los Estados Unidos han pretendido salir de Irak y centrarse en el pacífico desde que Barack Obama entró por la puerta de la Casa Blanca. No obstante, el cierre en falso que se ha llevado a cabo del desbarajuste iraquí hace que su sucesor, Donald Trump, no pueda desligarse de la región dejando sin resolver una situación militar que es continuación de otra política, mucho más compleja[9].

2.      Geopolítica del Kurdistán

2.1.  Aproximación geográfica e histórica al Kurdistán

El Kurdistán es la región de Asia Menor habitada por el pueblo kurdo situada, aproximadamente, entre el valle del Tigris y la Transcaucasia[10]. Auque se extiende a lo largo de cuatro estados (Turquía, Siria, Irak e Irán), solamente dos reconocen alguna entidad en su geográfica política con el nombre de Kurdistán: la Región Autónoma el Kurdistán en Irak y la provincia de Kurdistán en Irán. Los kurdos constituyen la más grande minoría étnica  sin estado del mundo (unos 40 millones). Más de la mitad de ellos viven en Turquía, constituyendo el 19 por ciento de su población. El segundo país con mayor número de kurdos es Irán, que con unos diez millones estos solamente constituyen el 10 por ciento de su población, mientras que en Irak (con la mitad de kurdos) suponen un cuarto de la población del país. En territorio sirio los dos millones y medio de kurdos que habitan apenas constituyen el 8 por ciento de la población. El resto de ellos se encuentran en una diáspora esparcida entre el Cáucaso y Europa,  principalmente en Alemania[11].

(Fuente: Karten)

Su carácter tribal y nómada les convertía en un colectivo tan heterogéneo como poco cohesionado desde el punto de vista étnico, lo que dificultó (y aún dificulta) que prendiera la llama del nacionalismo importado de centro Europa. Disuelto el Imperio Otomano tras la Primera Guerra Mundial, y en pleno auge de la concepción wilsoniana del derecho de autodeterminación, se produce en 1920 la firma del Tratado de Sèvres que, en sus artículos 62 al 64, reconocía el derecho de autodeterminación de sus etnias y establecía la independencia para el Kurdistán.  Aunque el sultán otomano Mehmet VI había firmado el tratado, este no fue ratificado por un parlamento ya controlado por el movimiento kemalista de Mustafá Kemal “Ataürk”[12]. Este tratado fue sustituido por el de Lausana en 1923, que consideraba nación al “conjunto político y social que tiene la misma lengua, la misma cultura y los mismos objetivos”[13], reduciendo el concepto de minoría exclusivamente al aspecto religioso frente al étnico y asimilándose por tanto lo kurdo a lo turco.

(Fuente: Esacademic)

El desbaratamiento de Sèvres y el contencioso sobre Mosul que Turquía reclamaba para sí, iban a aplazar sine die la creación de un estado kurdo. La posterior abolición del Califato Otomano en 1924 para construir una nueva identidad del estado que no se basara en la religión, así como la homogeneización educativa y lingüística del estado[14] posicionaron a los turcos como etnia dominante, induciéndose un sentimiento nacional kurdo basado en el resentimiento hacia las políticas de Ankara. Y es que la fragmentación en tribus y etnias de diferente idioma de Turquía hacía de la religión islámica el único aglutinante durante el periodo otomano. De esta manera, como recoge Fernández Bermejo, la etnia turca acabó convirtiéndose en la dominante desarrollando política y legislación dirigidas a la asimilación de los kurdos como ciudadanos[15].

Estos sentimientos fueron convenientemente azuzados por un Reino Unido ansioso por aislar Mesopotamia de cualquier veleidad soviética. Así algunos funcionarios británicos como Arnold Toynbee, reconocieron la utilidad estratégica de un Kurdistán autónomo[16] para favorecer la creación de un buffer geopolítico que alejara a la Unión Soviética del Irak, esgrimiendo el carácter iranio de los kurdos y su renuencia a integrarse en Turquía[17]. A pesar de la “tutela” británica, los kurdos quedarían sin estado propio y esparcidos, al tiempo que atrapados, entre la naciente Turquía, Irán y los territorios de los mandatos británico y francés de Irak y Siria respectivamente.

En las décadas posteriores las reclamaciones kurdas de independencia fueron reprimidas violentamente allí donde se produjeron. No obstante, cada debilidad del gobierno del estado o revuelta era aprovechada por los kurdos posicionándose del lado antigubernamental, para ser devueltos de nuevo y rápidamente a su lugar tras las acciones de contrainsurgencia del nuevo régimen[18]. A pesar del acuerdo de autonomía de 1970 de la región del Kurdistán iraquí[19], las luchas contra las fuerzas armadas de Sadam Hussein continuaron durante el conflicto Irán-Irak, constituyendo de facto un tácito acuerdo de conveniencia con Teherán. El precio que pagarán los kurdos será la campaña de Anfal en 1988, un genocidio con armas químicas que se cobró la vida de 182.000 civiles kurdos y dejó la región devastada[20]. Tras la derrota de Sadam Hussein durante la segunda guerra del Golfo (1991)[21] se creó una zona de exclusión aérea en el norte de Irak que proporcionó, por primera vez en su historia, protección internacional a los kurdos, gozando de una autonomía de facto[22]. La invasión de Irak por parte de los Estados Unidos en 2003 y el subsiguiente derrocamiento del régimen del partido Baaz, alumbraron un nuevo estado federal con una nueva constitución en 2005 en la que se reconocía la autonomía kurda. A pesar de instituirse un nuevo país, como consecuencia del desmantelamiento de toda la estructura de estado y la inversión de las élites rectoras, desplazando a suníes frente a chiíes, estalló una guerra civil[23] que hizo hecho de Irak no un estado fallido sino, literal y efectivamente, uno internamente roto.

2.2.  La cuestión kurda y su estado

La actual situación del conflicto sirio puede constituir, según algunos analistas, una ventana de oportunidad para la consecución del frustrado Kurdistán libre del Tratado de Sèvres, debido al reconocimiento estadounidense de los kurdos como agente estabilizador en Irak[24]. Esto parece poco probable si se tienen en cuenta las trascendentales diferencias entre los distintos grupos kurdos, así como los condicionantes geopolíticos que impiden la alteración del inestable equilibrio construido sobre la base del Acuerdo Sykes-Picot[25]. Igualmente hay que tener en cuenta que lo que en occidente se denominan “aspiraciones del pueblo kurdo” son algo tan heterogéneo como el propio pueblo kurdo, tanto desde el punto de vista ideológico como del colectivo que forman sus distintas poblaciones. Es decir, que ni todos los kurdos pretenden lo mismo ni mucho menos piensan igual. Esta afirmación, que parece una obviedad, sirve para ilustrar cómo los distintos grupos no son un actor tan homogéneo como se pretende desde el exterior, pues la mayoría de sus movimientos y partidos políticos se orientan hacia la independencia o autonomía dentro de sus propios países[26]. Existen grandes diferencias entre los sentimientos de los distintos grupos y por ende también difieren en sus pretensiones políticas. Así, mientras que los kurdos que emigraron a los grandes núcleos urbanos como Estambul, Teherán o Damasco se han integrado y aspiran a la libertad cultural y reconocimiento político, aquellos que han permanecido en sus tierras ancestrales mantienen un fuerte sentimiento identitario de base étnica[27].

La convulsa situación de Oriente Medio, con el Daesh campando a sus anchas por gran parte de las regiones kurdas de Siria e Irak, ha convertido a los kurdos en unos actores críticos en todos los frentes[28]. Por esta razón, para la Coalición Internacional, son piedra de toque en la lucha contra el Daesh, ya que están desplazándolo de las zonas kurdas que controlaba. Esta situación en la que el Daesh actúa como agente federador externo no conducirá a un estado kurdo sobre la base territorial del Kurdistán histórico por varias razones. La primera de todas por la panoplia de objetivos de las diferentes facciones, partidos políticos, movimientos y milicias de distinto pelaje, muchas veces divergentes, cuando no directamente incompatibles. En segundo lugar, y más importante si cabe, es que Washington considera que los kurdos ayudarán a preservar la integridad iraquí si el Gobierno Regional del Kurdistán (KRG) consigue aprender a colaborar con Bagdad[29]. No obstante, y habida cuenta de la demostrada inexperiencia norteamericana en el state building de Irak[30], no parece que sea un argumento para afirmar que el Kurdistán iraquí contribuya a la integridad territorial de Irak. La tercera y última razón se encuentra en las diferentes situaciones de los kurdos de Siria, Turquía e Irán. Aunque en la guerra civil siria no han tomado parte activa, han llenado el vacío dejado por las fuerzas gubernamentales en el norte estableciendo un autogobierno en la región de Rojava. En Turquía las conversaciones entre Ankara y Abdullah Ocälan, líder del PKK, parecen caminar hacia el entendimiento, sin embargo las tensiones persisten entre el gobierno y la comunidad kurda[31]. La escasa atención internacional parece estar detrás, según los expertos, de la desunión reinante entre los kurdos de Irán, aunque es la represión política y opacidad informativa del gobierno de Hassan Rouhaní[32], junto con el inexistente rol en el conflicto de la región lo que los mantiene, por el momento, fuera del escenario.

(Fuente: Institute for the Study of War)

3.      Pretensiones kurdas: autonomía versus independencia

La separación territorial del Kurdistán tras el desmembramiento del Imperio Otomano, unida a la multiplicidad de grupos resultante del fuerte tribalismo que impregna su cultura, explica la diferencia de intereses entre ellos. Así pues no se puede sostener la existencia de la aspiración del pueblo kurdo a un estado propio, ya que existen diferentes pretensiones no solo entre las comunidades de Siria, Turquía, Irán o Irak, sino que dentro de estas existen facciones opuestas, herencia de enfrentamientos tribales previos. Unos enfrentamientos que no reconocen fronteras a la hora del forjado de alianzas con enemigos comunes de una u otra facción. Así por ejemplo, las negociaciones de los kurdos de Irak con Turquía, que han enfrentado al KDP[33] y su equivalente siria (KDP-S) con  el PKK[34] y su ramificación siria PYD[35], generan desacuerdo entre los analistas sobre las perspectivas de autonomía de los kurdos en Siria [36]. En el presente apartado se pretende esbozar cómo es la realidad política kurda en la región para, más adelante, tratar de determinar cómo influirá en la estabilidad de Siria.

3.1.  El Kurdistán iraquí

En 1992, tras la derrota de Sadam Hussein, el Kurdistán iraquí se constituyó en estado federado con dos regiones autónomas, una al norte con capital en Erbil y controlada por el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) de Masoud Barzani, y otra al sur con la capital Suleimaniya bajo el control de Jalal Talabani de la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK). Los ajustados resultados de las elecciones que tuvieron lugar ese mismo año y los enfrentamientos entre uno y otro partido, llevaron al reparto equitativo de escaños entre ambas formaciones[37]. En el año 2005 el KDP y PUK apartaron sus diferencias para concurrir a las elecciones del país bajo la coalición Alianza Democrática Patriótica del Kurdistán, resultando elegido Talabani como presidente de Irak, lo que facilitó la creación del Gobierno Regional del Kurdistán (KRG) con Massoud Barzani como presidente y su hijo Netchirvan Idris Barzani como primer ministro.

El espectro ideológico del Kurdistán iraquí va desde la socialdemocracia del mayoritario KDP, que mantiene excelentes relaciones con Estados Unidos y la Unión Europea, e incluso con Israel, hasta los minoritarios como la Unión Islámica del Kurdistán (KIU) o el Movimiento Islámico del Kurdistán, cercanos a los Hermanos Musulmanes[38]. El KDP está enfrentado tanto al PKK turco como al Partido de la Unión Democrática (PYD) de Siria. A muy poca distancia del KDP se sitúa el PUK, que evolucionó desde la extrema izquierda marxista y separatista hasta el socialismo democrático, pero sin renunciar a la autodeterminación de la nación kurda del Irak. El PUK mantiene buenas relaciones con el PYD, que es a su vez la filial del PKK sirio. Otros partidos minoritarios son el Partido Gorran de Nawshirwan Mustafa, creado como una escisión del PUK, y que tiene mucho predicamento entre los jóvenes decepcionados por la corrupción en la que tanto el KDP como el PUK se han instalado. El Partido de la Solución Democrática del Kurdistán (KDSP), de carácter laico, defiende la creación de un gobierno autónomo Kurdo, pero dentro de los actuales estados. Se mueve en una difusa interfase ideológica que ha creado a medio camino entre la autonomía y la autodeterminación.

El KRG constituye hoy por hoy una suerte de atractor geopolítico no solo para el gobierno de Bagdad, sino que tanto para Teherán como para Ankara supone un medio, no exento de contradicciones, para consolidarse como potencias regionales. Y es que la amenaza de la secesión planea en la región desde que en 2007 los kurdos Irak, y a pesar de las presiones de Washington para preservar la integridad federal iraquí, rompieron las negociaciones con Bagdad sobre las explotaciones de gas y petróleo kurdas en la provincia de Kirkurk, generándose una ventana de oportunidad[39]. Existen visos de que esta situación sea factible por dos razones. En primer lugar por la viabilidad económica que tiene la región, máxime desde que el gobierno de Erbil está negociando ferozmente los contratos y desafiando a Bagdad. Los expertos consideran que el control kurdo sobre Kirkurk juega a favor de una potencial secesión del Kurdistán Iraquí[40]. Especialmente si se tienen en cuenta las malas relaciones entre el KRG y Bagdad, incapaz de hacer frente a la cuota del presupuesto federal correspondiente al Kurdistán por falta de liquidez[41]. En segundo lugar porque la secesión constituye un atractivo, a la vez que peligroso, escenario para Irán y Turquía. El primero saldría reforzado en su influencia en el gobierno chií de Bagdad, mientras que el segundo conseguiría un buffer geopolítico frente a cualquier devaneo chií en la zona. El gobierno de Erdogan ha ido desarrollando una previsora estrategia al respecto desde el año 2008 mediante importantes acuerdos económicos y financieros con el KRG que han abierto las fronteras del Kurdistán iraquí a la inversión turca. Esta situación implicó un giro autoritario del gobierno de Maliki sobre el KRG, haciendo pensar a Ankara que fuera un proxy de Irán[42]. No obstante, la postura oficial de Ankara, aunque ya no haga una defensa explícita, es a favor de la integridad de Irak, tratando de evitar cualquier desvarío kurdo dentro de sus fronteras[43], algo que podría soslayarse si Erdogan consigue llegar a un acuerdo con Ocälan y las relaciones entre el PKK y el KDP lejos de mejorar, siguen empeorando.

3.2.  El Kurdistán sirio

Los kurdos de Siria proceden de la diáspora provocada por la represión de Ataürk entre 1924 y 1938. La presión desde Damasco no se hizo esperar cuando tras el ascenso del partido Baaz se trató de arabizar  la zona al norte de Damasco hasta Alepo y Kobani, eliminado cualquier identidad kurda mediante su homogeneización con lo árabe. Ideológicamente se encuentran aglutinados en torno al Partido de la Unión Democrática (PYD), una filial de PKK fundada en 2003 por Salih Muslim[44]. Controla el Consejo Supremo Kurdo (KSC), una organización política con vocación autonomista, que fue creado en 2012 por y a imagen del KNC en un acuerdo entre este y el PYD en Hewlêr (Kurdistán iraquí). La segunda fuerza política es el Partido Democrático del Kurdistán en Siria (KDP-S), filial en este caso del KDP iraquí y constituye el instrumento de acción política del KRG en el norte de Siria. De hecho controla el Consejo Nacional Kurdo (KNC), una organización política que, aunque ubicada en el Kurdistán Sirio, fue fundada bajo el patrocinio del KDP de Masoud Barzani en Erbil (Irak) en 2011. El KNC constituye una alternativa y una respuesta al Consejo Nacional Sirio[45] que no integra a la minoría kurda de la Rojava en Siria. Las relaciones entre ambas fuerzas políticas emergentes en el norte han ido creciendo en hostilidad hasta tal punto que desde el partido de Barzani se ha acusado al PYD de incorporar las prácticas de gobierno baazista excluyendo a los otros partidos Kurdos[46]. Que el PYD y KDP-S sean proxies del PKK de Turquía y el KDP del KRG respectivamente, no facilita las buenas relaciones, habida cuenta del enfrentamiento entre sus partidos matriz.

El ascenso del PYD ha venido tras conseguir plantarle cara al Daesh cuando este atacó a los Kurdos sirios en Kobani el 25 de octubre de 2014, algo que captó la atención y el apoyo de los Estados Unidos, para mayor disgusto de Turquía[47]. Según Michel M. Gunter[48], la emergencia de los anteriormente inactivos kurdos de Siria, liderada por un  PYD con capacidad militar a través de su brazo armado, las Unidades de Protección Popular (YPG), puede constituir un punto de inflexión en la guerra civil. Gunter sostiene que los kurdos de Siria serían el agente de cambio definitivo de la estructura de fronteras de la región basada en el Acuerdo Sykes-Picot[49]. Esta tesis se apoya en la retirada de tropas gubernamentales de Kobani y Afrin, el fortalecimiento político del PKK que suponen las negociaciones con el gobierno turco y el ascenso del actorness del KRG en Irak. A pesar de ello, y habida cuenta del apoyo estadounidense al PYD de una particular vocación nacionalista más a favor, por ahora, de una amplia autonomía que de la independencia, no parece que se vayan a favorecer una escisión de las regiones de Kobani y Afrin. Esta tesis estaría reforzada por la visita a Ankara en julio de 2013 de Salih Muslim, líder del PYD, en la que aseguró que las aspiraciones autonomistas de los kurdos sirios no suponían una amenaza a la integridad territorial de Turquía[50]. Con esto finalizó la implicación turca en la asistencia a la fuerte oposición no solo anti-Al Assad, de la que se beneficiaban tanto Jabhat al-Nusra como el Daesh, sino que también antikurda. Las opciones turcas no podían ser otras, pues una beligerancia mas explicita en contra del PYD habría empantanado a Ankara en un apoyo implícito a las filiales de al Qaeda en Siria[51].

(Fuente: deSyracuse Syria Civil War)

 

Turquía está barriendo al Daesh de la región entre Jarabulus y Bab al-Salama mediante la operación Escudo del Éufrates, generando un buffer de separación entre los kurdos sirios de Kobani y Afrin, ocupándose por refugiados sirios y bajo control del Ejército Sirio Libre. La más que oportuna zona de exclusión aérea, para aislarla de Daesh y el PYD a un tiempo sería, según Gunter, el precio que ha puesto Erdogan para su intervención[52]. Operación militar que ha sido posible gracias a la mejora de las relaciones entre Rusia y Turquía, convirtiendo incidentes previos en oscuras sombras del pasado[53].

 

(Fuente: Institute for the Study of  War)

 

De esta manera se impediría que las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF), una miríada de grupos armados suníes, cristianos, turcomanos y kurdos, controladas por las Unidades de Protección Popular (YPG) del PYD, se hagan con la región, no vaya a ser que las aspiraciones de los kurdos sirios evolucionen hacia la de un estado propio. Esta situación vendría más que bien a las aspiraciones del PKK, a pesar de las negociaciones con el gobierno de Erdogan, algo por lo que Ankara no está dispuesta a pasar. Evitar este extremo se ha convertido en el argumento fundamental de la evolución turca hacia un régimen presidencialista, que podría acabar comprometiendo la lucha contra el Daesh y ha tensado las relaciones tanto con la UE como con la OTAN[54].

El mantenimiento de la integridad territorial de Siria es una condición para la estabilidad de la región, lo que excluye implícitamente cualquier apoyo internacional al establecimiento de un gobierno independiente en la Rojava. Esta acción podría conducir al desmembramiento del estado sirio. Lo que sí es posible es que los kurdos de Siria pudieran gozar de la autonomía que de facto que Damasco está consintiendo y que Turquía vigila y tolera, no sin recelos, siempre y cuando no estimule aspiraciones de iniciativas similares en su territorio. La UE seguirá apostando por esta solución tratando de evitar que el furor nacionalista se extienda por la región y quiebre los acuerdos con el gobierno de Erdogan sobre los refugiados, que junto a Jordania, Líbano, Irak y Egipto, acoge Turquía[55]. Ya que la desaparición del estado sirio implicaría un spill over de más desestabilización, con más refugiados aumentando más si cabe la crisis y empeorando la ya de por sí precaria estabilidad de la región.

 

Joaquín Pellicer es Capitán de la Guardia Civil.


[1] “…ISIS/ISIL en inglés, las siglas de Islamic State of Iraq and Syria (o Levant), la traducción inglesa del nombre original del grupo, el acrónimo Dācaš (ad-Dawla al-Islāmiyya fī cIrāq waš-Šām) El topónimo aš-Šām incluye reivindicativamente la Siria interior, el monte Líbano, Palestina y Jordania, territorios que, a pesar de su complejidad, siempre han constituido una unidad en la mente de los árabes”.  Pipes, D, en Álvarez Suarez, A (2015). “El colapso de un orden ¿exasperación o instrumentalización? una retrospectiva histórica sobre la deriva confesional del conflicto sirio”. Revista del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) Núm. 5 / 2015. Consultado el 17 de mayo de 2017,, http://revista.ieee.es/index.php/ieee/article/view/175

[2] Gunter, M. (2015), “Iraq, Syria, ISIS and the Kurds: Geostrategic Concerns for the U.S. and Turkey” Middle East Policy Council, Consultado 17 de mayo de 2017, http://mepc.org/iraq-syria-isis-and-kurds-geostrategic-concerns-us-and-turkey; Amancio Estévez, J. (2015), “La cuestión kurda a raíz del conflicto con Daesh en Siria e Irak”, Análisis GESI 20/2015, consultado el 17 de mayo de 2017, http://www.seguridadinternacional.es/?q=es/print/643

[3] Amirah Fernández, H. (2014), “Oriente Medio: alianzas en tiempos revueltos” Real Instituto Elcano, ARI 48/2014, 16 de octubre de 2014, consultado el 17 de mayo de 2017, http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/web/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/mediterraneo+y+mundo+arabe/ari48-2014-amirahfernandez-oriente-medio-alianzas-en-tiempos-revueltos

[4] Gunter, M. (2015), Op Cit.

[5] Gunter, M. (2015), Op Cit.

[6] Khalaf, R. (2014), “Colonial powers did not set the Middle East ablaze”, FINANCIAL TIMES  Columnist, Consultado el 17 de mayo de 2017, http://www.ft.com/cms/s/0/86c958c2-ff78-11e3-8a35-00144feab7de.html#axzz48pPO1L9c

[7] ABC (2016), “Irak se ve abocada a la partición en tres países: chií, suní y kurdo”, Internacional 17/05/2016 23:24h - Actualizado: 31/05/2016 04:08h.  Consultado el 17 de mayo de 2017  http://www.abc.es/internacional/abci-irak-abocada-particion-tres-paises-chii-suni-y-kurdo-201605172324_noticia.html

[8] Simón Navarro, L. (2013), “El nuevo contexto geopolítico en el Mediterráneo”, en Documento de Seguridad y Defensa 52. La estabilidad y la seguridad en el Mediterráneo: el papel de la OTAN y de la UE. Implicaciones para España. EALEDE-CESEDEN. Madrid. p. 23.

[9] Gunter, M. (2015), Op Cit.

[10] Perry-Castañeda Library, Map Collection University of Texas. Consultado el 9 de mayo de 2017  http://www.lib.utexas.edu/maps/middle_east_and_asia/kurdish_lands_92.jpg

[11] Aquí habitan la mayoría de los dos millones de kurdos de la diáspora.

[12] García Picazo, P (2015), Op Cit. p. 68.

[13] Fernández Bermejo, L. (2005), “Nuevos retos y oportunidades para los kurdos en Turquía”. UNISCI Discussion Papers, Universidad Complutense (Mayo, 2005)  p. 2.

[14] Sustituyendo los caracteres árabes del alfabeto por los latinos.

[15] Fernández Bermejo, L. (2005), Op Cit. p. 2-3.

[16] Toynbee, A. (1918), “FO 371/3407 Toynbee to Sykes, memorandum 22 de October 1918”, en McDowall, D. (2007), “A Modern History of the KurdsI.B. Tauris, London, p. 118. Consultado el 10 de mayo de 2017, https://archive.org/details/DavidMcDowallAModernHistoryOfTheKurdsThirdEdition

[17] Fieldhouse en García Picazo, P (2015), Op Cit. p. 69.

[18] Así sucedió tras la caída de la monarquía iraquí y cuando el partido Baaz de Sadam Hussein dio el golpe de estado.

[19] ICEX (n. d.), “Información de interés sobre el Kurdistán Iraquí”. Secretaría de Estado de Comercio. Ministerio de Economía y Competitividad, Consultado 12/07/2016, https://www.icex.es/icex/wcm/idc/groups/public/documents/documento_anexo/mda0/njg0/~edisp/4684940.pdf

[20] ABC  (2008), “La ‘campaña militar de Anfal’, que le costó la vida a 182.000 civiles kurdos”. Hemeroteca 29/02/2008. Consultado el 12 de mayo de 2017, http://www.abc.es/hemeroteca/historico-29-02-2008/abc/Internacional/la-'campa%C3%B1a-de-anfal'-el-genocidio-que-costo-la-vida-a-182000-civiles-kurdos_1641688120332.html

[21] La primera guerra del Golfo Pérsico se considera la Guara de Irán-Irak.

[22] Hiltermann , J. (2012).  Revenge of the Kurds. Breaking away from Bagdad.  “Foreign Affairs”, November/December 2012. Consultado el 12 de mayo de 2017, http://www.foreignaffairs.com/articles/138359/joost-r-hiltermann/revenge-of-thekurds

[23] Ibidem.

[24] Ibidem.

[25] Laborie Iglesias M. (2016), Siria: la guerra contra todos. En “Panorama geopolítico de los conflictos 2016”, IEEE. Ministerio de Defensa, Madrid, p. 173.

[26] Council On Foreign Relations (2015), “The Time of the Kurds. A CFR infoguide presentation”. Consultado el 11 de mayo de 2017, http://www.cfr.org/middle-east-and-north-africa/time-kurds/p36547#!/#who...

[27] Ibidem.

[28] Ibidem.

[29] Hiltermann , J. (2012). Op Cit.

[30] Ibidem.

[31] Council On Foreign Relations (2015). Op Cit.

[32] Ibidem.

[33] Partido Democrático del Kurdistán.

[34] Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

[35] Partido e la Unión Democrática.

[36] Council On Foreign Relations (2015). Op Cit.

[37] McDowall, D. (2007), Op Cit. p. 380-382.

[38] Pretenden la implantación de una república islámica con los principios democráticos que puedan ser compatibles con la sharia.

[39] Hiltermann , J. (2012), Op Cit.

[40] Council On Foreign Relations (2015). Op Cit.

[41] Gobierno Regional el Kurdistán (2015), “Erbil y Bagdad reiteran su compromiso a seguir con el acuerdo del petrolero”, Gobierno Regional el Kurdistán, Representación en España. Noticias 19/02/2015. Consultado 14 de mayo de 2017,  http://www.krgspain.org/es/erbil-and-baghdad-reiterate-their-commitment-to-the-oil-agreement/

[42] Ibidem.

[43] Hiltermann , J. (2012). Op Cit.

[44] Rojava Azadî (2017), “El Partido de la Unión Democrática (PYD) y la autodeterminación kurda”, Consultado 14 de mayo de 2017, https://rojavaazadimadrid.wordpress.com/2017/01/09/el-partido-de-la-union-democratica-pyd-y-la-autodeterminacion-kurda/

[45] Fundado Estambul en 2011, e inspirado en la Declaración de Damasco (2005), aglutina a las fuerzas opositoras al régimen de Bashar al-Asad.

[46] Almonitor, (2014), “Relations among Syrian Kurdish parties hit new low”, Syria Pulse, Consultado 14 de mayo de 2017, http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2014/02/kurdish-party-relations-in-syria-reach-new-lows.html##ixzz3XIO1aZp2

[47] Gurbuz, M. (2014)  "US-PYD Rapprochement: A Shift in Washington's Strategy?" Rudaw, October 24, 2014, Consultado 17 de mayo de 2017, Http://rudaw.net/english/opinion/241020141

[48] Profesor de Ciencia Política en la Tennessee Technological University y experto en asuntos kurdos del Center for Eurasian Studies (AVIM).

[49] Gunter, M. (2015), Op Cit.

[50] Gunter, M. (2015), Op Cit.

[51] Ibidem.

[52] Ibidem.

[53] Sputnik News (2016), “Rusia y Turquía crean un comité para el arreglo del conflicto sirio”, 10/08/2016, Consultado 23 de mayo de 2017, https://www.google.es/amp/s/mundo.sputniknews.com/amp/seguridad/201608101062744536-siria-turquia-rusia-comite/

[54] Aydin, A. & Emrece, C. (2016),  “Two Routes to an Impasse:  Understanding Turkey’s Kurdish Policy”, Turkey Project Policy Paper, Number 10, December 2016, Center on The United States and Europe at Brookins, p. 1.

[55] Ibidem.

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

Licencia Creative Commons
Bajo Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported