Próxima estación: agua y minerales espaciales

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El peligroso paso del asteroide 2012 DA14 a unos 28.000 kilómetros de la Tierra y el impacto -coincidente o no- de un pequeño asteroide sobre la provincia rusa de Cheliábinsk han reabierto el debate sobre el problema real de seguridad que plantea para la Humanidad este tipo de fenómenos astronómicos, pero también sobre la posibilidad de aprovechar los recursos que contienen estos cuerpos, que parece cada vez menos futurista. Así lo ha considerado el cofundador de Google Larry Page, inversor de Planetary Resources, una de las dos empresas estadounidenses -la otra es Deep Space Industries (DSI)- que se encuentran trabajando actualmente en dicha posibilidad y que colaboran con la NASA.

Planetary Resources estima en más de 1.500 los asteroides a los que se podría acceder con la misma facilidad que a la superficie lunar. Los asteroides pueden contener tres tipos de recursos valiosos. Primero, recursos hídricos sólidos (los primeros que explorará dicha empresa); segundo, rutenio, rodio, paladio, osmio, iridio y platino, entre otros; y por último, hierro, níquel, cobalto, nitrógeno, monóxido de carbono, dióxido de carbono o metano. Hay que tener en cuenta que según Planetary Resources algunos asteroides contienen metales en concentraciones mucho más elevadas que las minas más ricas de la Tierra, y que, a diferencia de nuestro planeta, los asteroides poseen también en su superficie metales pesados, lo que facilitaría su extracción desde el punto de vista tecnológico y del abaratamiento de unos costes que hasta ahora hacían de la minería espacial un actividad que requería una inversión inasumible.

Pese a ello, y aunque expertos mundialmente prestigiosos como Richard P. Binzel (Instituto Tecnológico de Massachusetts) consideran que la minería espacial es aún una industria del futuro, DSI ha proyectado para esta década realizar misiones sorprendentemente baratas -no tripuladas- exploratorias y de recogida de muestras que emplearán microsatélites de investigación o naves diseñadas por la propia empresa. Es el caso de la “cosechadora” Harvestor, que aparece en la imagen que ilustra el texto. También Planetary Resources se encuentra actualmente desarrollando tecnología -en particular robótica- como el telescopio ‘Leo’ Space Telescope (Arkyd Series 100), el interceptador Interceptor (Arkyd Series 200) y el prospector Rendezvous Prospector (Arkyd Series 300).

DSI ha calculado en unos 50.000 millones de euros el beneficio en agua recuperable del asteroide 2012 DA14, y en unos 100.000 el beneficio en metales. Entre otros proyectos, DSI plantea -nada menos- que capturar y arrastrar literalmente los asteroides para acercarlos, como paso previo a su aprovechamiento, a la órbita terrestre, donde incluso podrían ser empleados como “estaciones de servicio” para satélites y viajes espaciales, tripulados o no. Queda por esperar si en 2015 DSI estará en condiciones de enviar la primera misión exploratoria -previsiblemente sólo de ida y con una duración de varios meses- para localizar los primeros asteroides aprovechables.