Organización de los ejércitos en 1914

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Desde la generalización del ‘principio divisionario’ durante las guerras napoleónicas, los Ejércitos occidentales habían ido consolidando un sistema en el que la División era la Gran Unidad táctica fundamental. Agrupando un número variable de Divisiones, junto con algunos elementos de apoyo dependientes de la misión, se constituían los Cuerpos de Ejército y éstos se agrupaban en Ejércitos. La Caballería estaba normalmente separada de la Infantería, y agrupada en Divisiones o Incluso Cuerpos de Ejército de Caballería, y las Divisiones de Infantería mantenían únicamente pequeños contingentes de Caballería en misiones de reconocimiento y seguridad.

Las Brigadas tanto de Caballería como de Infantería eran unidades compuestas de medios de un solo Arma, siendo la División la primera Unidad que englobaba elementos de varias Armas. Tanto las Divisiones de Infantería como las de Caballería integraban un número variable en entidad y capacidades de unidades de Artillería e Ingenieros.

En general, las Grandes Unidades tipo Ejército no estaban organizadas en tiempo de paz, y los Cuerpos de Ejército eran unidades cuya principal función fuera de los periodos de guerra era mantener el sistema de reclutamiento: cada Cuerpo de Ejército se asentaba en una región, y en caso de movilización organizaba la acogida de los reclutas del área y los encuadraba en sus unidades subordinadas, constituyendo una Gran Unidad compuesta de dos o más Divisiones y otras unidades de apoyo. Los Cuerpos de Ejército eran cabeceras de la organización territorial del Ejército en tiempo de paz (‘regiones militares’), que, por ejemplo, en Francia alcanzaban las veintiuna.

Dentro de este sistema, había dos modalidades básicas: en un caso, las Divisiones de tiempo de paz tenían sus plantillas cubiertas sólo en parte, completándose con reclutas en caso de movilización (en este modelo, ciertas unidades escogidas estaban más al completo que otras); en otro caso, los reclutas se integraban en Divisiones y Cuerpos de Ejército formados casi exclusivamente con reclutas, encuadrados por Oficiales y Suboficiales profesionales. El primer modelo era el que seguían casi todos los Ejércitos europeos, mientras que el segundo era casi exclusivo del Ejército alemán, que combinaba el modelo común con la organización de un número importante de unidades de reclutas, denominadas ‘territoriales’ (Landwehr). En general, se tenía la creencia de que las unidades formadas esencialmente por reclutas serían muy poco efectivas en combate.

La única excepción a este esquema general fue el Ejército británico, que, coherentemente con su condición de fuerza profesional, carecía de la necesidad de mantener estructuras de recluta universal. La mayor unidad británica en tiempo de paz era la División.

En combate, el Cuerpo de Ejército solía recibir un objetivo independiente a alcanzar, en el marco de una unidad mayor, la Gran Unidad ‘Ejército’, también llamada ‘Ejército de Campaña’ (Field Army). Sin embargo, los Cuerpos de Ejército eran de tamaño y composición muy variable, por lo que su utilidad a efectos de comparación entre los contendientes es escasa. En cambio, las Divisiones (especialmente, las más numerosas, las de Infantería), por ser de composición fija, resultan mucho más útiles.

Las Divisiones de Infantería de 1914 francesas tenían una estructura basada en dos Brigadas de Infantería, a dos Regimientos, y cada uno de ellos compuesto de tres Batallones. En general, las Brigadas, en todos los Ejércitos europeos de la época, eran unidades compuestas de elementos de un solo Arma (Infantería, Caballería, Artillería…), pensadas para ejecutar acciones independientes de pequeña entidad. La Artillería de Campaña de la División francesa de 1914 era muy ligera, compuesta de tres Grupos a tres baterías del excelente (pero muy ligero) Schneider 75 mm., en consonancia con la preferencia francesa por la movilidad. Cada División disponía de una pequeña unidad de Caballería (tipo Escuadrón) y de una Compañía de Ingenieros. Un Grupo logístico y un Batallón de Cuartel general completaban el conjunto.

División de Infantería francesa de 1914

Las Compañías de Infantería francesas eran muy grandes, con una plantilla de 225 hombres, de los que 2/3 eran reclutas recién incorporados o reservistas. En consecuencia, su adiestramiento era escaso, lo que arrojaba dudas sobre su eficacia en combate en orden abierto. Como consecuencia, todavía en 1913 los ejercicios de la Infantería francesa se hacían en formaciones muy rígidas y relativamente compactas, casi más próximas al orden cerrado que al abierto. Esa falta de instrucción llevaba a no saber emplear la cobertura de los accidentes del terreno, y a despreciar en la instrucción cualquier ejercicio que implicase combinar fuego y movimiento más allá de casos extraordinariamente sencillos.

La dotación de ametralladoras era muy escasa (dos por Batallón), y, además, eran armas muy poco apreciadas casi hasta la misma víspera de la PGM. Su introducción en las unidades de la Infantería francesa se hizo por presión política, no por demanda del Ejército: en 1907, el diputado y exmilitar Charles Humbert publicó una polémica obra titulada Sommes-nous defendus?, en la que exponía la ‘indefensión’ francesa frente al liderazgo alemán en el campo de las ametralladoras.

El libro tuvo un importante impacto en la opinión pública, llegando a la decisión de la Assemblée Nationale de ordenar la organización de Secciones de ametralladoras en todos los batallones, pese a la oposición de la mayoría de los generales. Sin embargo, una vez introducidas, los franceses desarrollaron una efectiva doctrina de empleo de estas armas, con una orientación ofensiva poco común, lo que llevó a la preferencia por las ametralladoras ligeras tipo Hothckiss sobre las habituales (y mucho más pesadas) Maxim empleadas casi generalmente por los demás beligerantes. Sin embargo, los citados problemas de instrucción de la tropa hacían que esta doctrina fuese poco más que ‘papel mojado’. A cambio, no se estudió en profundidad el empleo de estas armas en defensiva.

El Ejército francés disponía de 882.907 hombres en tiempo de paz, que ascendían a 4.660.000 en caso de movilización completa (prácticamente el 50% de su población masculina en edad útil).

Por su parte, las Divisiones de Infantería alemanas eran similares a las francesas en el número y organización de sus Unidades de Infantería (aunque con tres veces más ametralladoras que los franceses), pero disponían del doble de Artillería (incluyendo no sólo cañones de tiro tenso, sino también obuses). Antes de 1914, las Divisiones alemanas contaban con dos Regimientos de Caballería, que perdieron para formar nuevas Divisiones de Caballería en agosto de 1914, recibiendo a cambio una Compañía de Ingenieros Zapadores y una compañía adicional de Pontoneros (Ingenieros especializados en tender puentes), para resultar en el esquema descrito en la figura. Además de ello, contaban con un pelotón encargado de tender tendidos telefónicos y con un puesto de socorro. En conjunto, la División alemana era más pesada que la francesa, pero estaba mejor armada y era más apta para combatir frente a unidades enemigas fortificadas o para avanzar por terrenos poco preparados.

División de Infantería alemana de 1914

El Ejército alemán organizaba sus Divisiones en tres categorías, manteniendo en las Divisiones ‘regulares’ (organizadas en veinticinco Cuerpos de Ejército, con cincuenta y dos Divisiones de Infantería y diez de Caballería), sólo un número reducido de reservistas y reclutas; un segundo grupo de Divisiones (encuadradas en dieciséis Cuerpos de Ejército con treinta y seis Divisiones) mantenía una proporción de reclutas similar a la francesa, mientras que un tercer grupo de Divisiones (las Landwehr o ‘fuerzas territoriales’) estaban compuestas casi exclusivamente por reservistas. Sin embargo, a diferencia de Francia, los alemanes mantenían un exigente programa de instrucción para sus reservistas, lo que les permitió ser la única potencia europea capaz de desplegar unidades eficaces compuestas por personal de reserva desde el primer momento del conflicto.

Las Divisiones de Caballería se componían de tres Brigadas de Caballería, a dos Regimientos (con un total de veinticuatro Grupos de Escuadrones), un Grupo de Artillería con tres Baterías de cuatro piezas (en comparación con las Baterías a seis piezas en los Grupos de Artillería asignados a las Divisiones de Infantería) y una Compañía de Ametralladoras, con seis máquinas.

Cada Cuerpo agrupaba dos o más Divisiones, junto con un Batallón de Infantería Ligera (jäeger), un Grupo de obuses pesados, un Batallón de telefonía/telegrafía y un Batallón de Ferrocarriles, junto con otros apoyos menores.

El Ejército alemán desplegaba 545.000 hombres en tiempo de paz, pero estaba previsto que alcanzase los 3.013.000 movilizando sus reservas.

Por su parte las Divisiones británicas de 1914 tenían una estructura ‘triangular’, con tres Brigadas de Infantería a cuatro Batallones. A diferencia de alemanes y franceses, los Regimientos británicos no eran unidades tácticas, sino administrativas y, normalmente, la Plana Mayor regimental se mantenía en el Reino Unido, junto con un Batallón de Instrucción (encargado de formar los reemplazos para los Batallones ‘de combate’ del Regimiento), asignando el resto de Batallones de cada Regimiento a una Brigada dentro de una División. La Artillería se centralizaba en una Jefatura de Artillería en la División, bajo el mando de un General, y se componía de tres ‘Brigadas’ (pese a su nombre, eran unidades tipo Batallón/Grupo) de cañones, otra de obuses ligeros y una Batería de obuses pesados.

Sus medios de exploración y seguridad se componían de un Escuadrón de Caballería a lomo y una Compañía ciclista.  Disponía de un Batallón de Ingenieros a tres Compañías de Zapadores y otra de telefonía/telegrafía, una Batería de municionamiento y un puesto de socorro por Brigada de Infantería. La División de Infantería británica estaba muy bien dotada de Artillería y de Zapadores, lo que la hacía muy apta para el combate que se avecinaba en 1914. En cambio, el Ejército británico desplegaba un número reducido de estas Divisiones en tiempo de paz (la Fuerza Expedicionaria Británica que desplegó en Francia en 1914 se componía de seis Divisiones de Infantería y cinco Brigadas de Caballería – agrupadas en una sola División, dotada de dos Grupos de Artillería, cada uno de ellos con tres Baterías a cuatro piezas de cañones ligeros - frente a las ochenta Divisiones de Infantería existentes en el Ejército francés antes de la movilización, por ejemplo), y, al ser un Ejército profesional, tenía una relativamente limitada capacidad para expandirse en caso de conflicto. Pese a ello, además de unos efectivos en tiempo de paz de unos 250.000 hombres, disponía de otros 500.000 en diversos tipos de organizaciones de reserva (Territorial Force, Army Reserve, Special Reserve…), con diferentes grados de adiestramiento.

División de Infantería británica de 1914

Por su parte, el Ejército ruso se encontraba en 1914 en pleno proceso de reorganización tras la derrota ante Japón en 1905. El Gobierno ruso había emprendido un ambicioso plan de reconstrucción industrial y militar que, en 1914, sólo estaba comenzando. Las Divisiones de Infantería rusas eran mayores que las de los Ejércitos occidentales, reflejando la abundante disponibilidad de personal: frente a los doce Batallones que eran la norma en los Ejércitos occidentales, los rusos se organizaban en Divisiones de dieciséis Batallones de Infantería, organizados en cuatro Regimientos, encuadrados en dos Brigadas. Su apoyo artillero era menor que el alemán o el británico, pero superior al francés, incorporando cuatro Grupos de Artillería, organizados en tres Baterías a cuatro piezas, desplegando sólo cañones ligeros. Un Grupo de Caballería a lomo constituía la capacidad de reconocimiento y seguridad, careciendo de Ingenieros o de medios de transmisiones.

División de Infantería rusa de 1914

Tras la guerra ruso-japonesa, el Ejército Imperial ruso intento ampliar su dotación de ametralladoras, con proposiciones tales como la incorporación de una ametralladora por Compañía o la creación de una unidad de ametralladoras por División con hasta 150 máquinas. Sin embargo, la capacidad económica e industrial del país y un enfoque doctrinal ‘conservador’ llevaron a la solución mucho más convencional de crear una Compañía de ametralladoras por Regimiento de Infantería, con ocho armas.

El Ejército ruso se componía de 896.000 hombres en tiempo de paz, sobrepasando los cuatro millones en caso de movilización, pero el propio tamaño del país y su limitado tendido ferroviario implicaban que una movilización completa podía requerir varios meses (frente a los pocos días que necesitaba Alemania para ello).

Carlos Javier Frías es Teniente Coronel del Ejército de Tierra español, destinado actualmente en Cuartel General del Eurocuerpo