Legitimidad de la democracia y violencia en México: notas preliminares para su estudio

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Blog Mosaico

En un artículo anterior ya se señalaron las altas tasas de violencia que México viene sufriendo desde hace más de una década. En esta ocasión, las siguientes líneas tratan de aportar algunas notas de investigación para trabajos futuros sobre la relación entre violencia y democracia en México.

Por un lado, se trata de explorar si existe correlación entre un aumento de los homicidios y una mayor insatisfacción de los ciudadanos con la democracia, y, por otro, si esa correlación se da con respecto a un menor apoyo a un régimen democrático.

En estas líneas, usando las bases de datos del Latinobarómetro, para ver el grado de satisfacción con y apoyo a la democracia, y de la organización Semáforo Delictivo, para conocer la tasa de homicidios, nos centraremos en los años 2013, 2015 y 2016[1]. No obstante, antes de presentar los resultados, se expondrá brevemente lo que la teoría plantea acerca de las implicaciones de la violencia sobre la legitimidad de los regímenes democrático.

 

Notas teóricas

En este sentido, para analizar el grado de satisfacción con la democracia se han venido utilizando tres tipos de variables: institucionales, culturales y económicas. De forma adicional, también se toman variables que tienen que ver con aspectos individuales relacionados con la satisfacción y las características sociales. A las primeras se las conoce como variables macro, mientras que a las segundas se las denomina variables individuales o micro. No obstante, son las variables culturales las que nos interesan a efectos de este texto.

Tomando en consideración las variables culturales, Almond y Verba defendieron que la democracia requiere de una cultura política participativa en los ciudadanos. Es decir, además de la existencia de instituciones democráticas, es necesaria una cultura política acorde con la democracia. Relacionado con éste último aspecto, hay autores que afirman la violencia erosiona la cultura política democrática, es decir, que el crimen y la inseguridad son factores que reducen el apoyo a la democracia por parte de los ciudadanos.

 

Resultados

El grado de apoyo a la democracia se mide preguntando ¿Con cuál de las siguientes frases está Ud. más de acuerdo? Y las opciones de respuesta son: 1) La democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno; 2) En algunas circunstancias, un gobierno autoritario puede ser preferible; 3) A la gente como uno, nos da lo mismo un régimen democrático; 4) No sabe; 5) No responde.

Teniendo en cuenta que sólo la primera respuesta denota un apoyo explícito a la democracia, en 2013, un 37% de los encuestados se decantaron por esta opción, un 48% en 2015 y un 46% en 2016. Como podemos observar en la siguiente tabla, no existe correlación entre el número de homicidios y el apoyo a la democracia, pues en el año 2013 el apoyo fue menor que en 2016 y, sin embargo, el número total de homicidios fue mayor.

Año

La democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno

Número total de homicidios

2013

37%

18.106

2015

48%

16.909

2016

46%

20.547

Fuente: elaboración propia a partir de datos del Latinobarómetro y de Semáforo Delictivo.

Por otro lado, el grado de satisfacción con la democracia se mide con la siguiente pregunta: En general, ¿diría Ud. que está muy satisfecho, más bien satisfecho, no muy satisfecho o nada satisfecho con el funcionamiento de la democracia en (país)? Las categorías de respuesta, además del No sabe y No responde, son: 1) Muy satisfecho; 2) Más bien satisfecho; 3) No muy satisfecho; 4) Nada satisfecho.

Agrupando, por un lado, las categorías Muy satisfecho / Más bien satisfecho, y, por otro, las de No muy satisfecho / Nada satisfecho, encontramos los resultados que se recogen en la siguiente tabla.

Año

Muy satisfecho / Más bien satisfecho

No muy satisfecho / Nada satisfecho

Número total de homicidios

2013

22%

75%

18.106

2015

19%

79%

16.909

2016

27%

65%

20.547

Fuente: elaboración propia a partir de datos del Latinobarómetro y de Semáforo Delictivo.

Como podemos observar, 2016 fue el año en el que el grado de satisfacción con la democracia fue más alto, justamente cuando el número total de homicidios alcanzó la cifra más alta de los años examinados. Quiere esto decir que, al igual que ocurrió con el apoyo a la democracia, el grado de satisfacción con la democracia tampoco muestra relación con el número de homicidios.

Tenemos que ser conscientes del escaso período de tiempo analizado y de que son muchas las variables que hay que tener en cuenta a la hora de estudiar las actitudes y sentimientos que los ciudadanos muestran hacia la democracia, pero, en forma de mera aproximación al tema, resulta relevante que, los homicidios, contrariamente a lo que señala la literatura, no son un factor que se encuentre relacionado con la reducción o el incremento del apoyo a la democracia por parte de los ciudadanos en México, al menos para el período de tiempo estudiado.

 

José Carlos Hernández es miembro de GESI y alumno del Máster en Estudios Latinoamericanos del Instituto de Iberoamérica de la Universidad de Salamanca.


[1] El motivo de esta decisión es que el Latinobarómetro no dispone de datos para 2012 ni 2014.