Las tres amenazas de Kazajistán. Una visión desde la geopolítica

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Blog Mosaico

Kazajistán acaba de cumplir el vigésimo quinto aniversario de su independencia. Hasta 1991 formó parte de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas durante cincuenta y cinco años, siendo la última de ellas en romper lazos con Moscú. Desde la perspectiva geopolítica, es el colchón de seguridad de Asia Central, y tres son sus principales retos: Rusia, China y el peligro de contagio de Afganistán.

1.- Rusia. Por razones históricas y se vecindad, Kazajistán forma parte de su zona de influencia. El espacio post-Soviético parece ser un objetivo del expansionismo regional de Moscú. La elevada presencia étnica rusa en la franja del norte y del este, susceptibles de ser activadas como ha ocurrido en Crimea y Donbass, generan inquietud en Astaná. El “anillo cercano” es una realidad por razones geoestratégicas. La presencia cultural es relevante porque el ruso es la lengua franca en el comercio y en las actividades de relevancia.  En cuando a los aspectos económicos y de recursos energéticos, los niveles de dependencia son elevados, por lo que es necesario diversificar la exportación de materias primas, minerales, petróleo y gas. “South Stream” versus “Nabucco” manifiestan las tensiones a la hora de definir los gaseoductos, haciendo realidad la máxima de Zbigniew Brzezinski en “El tablero mundial”: si controlas los accesos, controlas los recursos.  Desde el punto de vista de la defensa, la dependencia de capacidades militares, en equipos y sistemas, es notable. Gracias a una donación de Moscú, ha instalado los misiles antiaéreos S-300 / S-400 y participa en el sistema regional de defensa aérea, con consecuencias evidentes. La base de Baikonur continúa bajo soberanía rusa y su importancia es esencial para las capacidades espaciales de lanzamiento y control de satélites.

2. - China. Estar entre dos potencias regionales no es fácil. El teatro estratégico septentrional de China está formado por Kazajistán, Mongolia, Rusia y Corea del Norte. Al igual que en el caso anterior, la expansión e influencia de Pekín es una necesidad, como salida necesaria a los mercados continentales del oeste. Es un hecho que Asia central está girando hacia Asia oriental y, en este proceso, aparece Kazajistán como el pivote necesario. La Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) va en esa dirección y el Cinturón Económico de la Ruta de la Seda necesita un escenario donde la estabilidad esté asegurada, expresado en oleoductos, cableado de alta tecnología y rutas ferroviarias. La Puerta de Zungaria asegura el abastecimiento de la compleja región Xinjiang, muy alejada de la prosperidad industrial y comercial de la costa. La proximidad étnica y religiosa deberá ser tenida en cuenta por el régimen.

3.- Afganistán. Si todo estado fallido tiene un enorme peligro de contagio, el expansionismo de la yihad islámica es una realidad que, tarde o temprano, se manifestará de forma violenta. La gran pregunta es qué ocurrirá tras la retirada definitiva de las tropas occidentales. Además, la expansión del efecto “Estado Islámico” amenaza con la radicalización de comunidades. Kazajistán cuenta con una legislación en materia de libertad religiosa que debe ser tenida como referencia en la región. Esto es, en definitiva, la piedra angular que ha logrado mantener la estabilidad y el progreso en un país con una asombrosa variedad religiosa y étnica. Es modelo único de convivencia y ha sabido dar respuesta a todos aquellos aspectos que pudieran alterarlo, con pequeñas modificaciones para hacer, precisamente, más difícil la penetración de elementos subversivos procedentes del islamismo.

Conclusión.- Kazajistán aplica una política multivectorial. Está integrada en la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), en la Unión Económica Euroasiática, en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) –ocupó su presidencia en 2010- , y será miembro no permanente Consejo de Seguridad de la ONU durante el periodo 2017-2018. Forma parte de la Collective Security Treaty Organization (CSTO) y de la Asociación para la Paz, del ámbito de la OTAN. Si logra superar la transición tras la etapa del presidente Nursultán Nazarbáyev, estas tres amenazas mencionadas podrán ser abordadas desde una posición óptima, asegurando la estabilidad interna y defensa de sus intereses.

Gabriel Cortina, analista de Defensa y política internacional