La transformación en la US Navy: los Litoral Combat Ship

Versión para impresiónVersión para impresión

El programa de los Litoral Combat Ship (LCS) es uno de los más ambiciosos de la US Navy para los próximos 15 años. En total, se prevé la construcción de 55 buques de este tipo, que están llamados a ser la contribución de la marina de los Estados Unidos a los conflictos asimétricos.

El buque de combate litoral es un buque intermedio entre el buque de combate (fragata o destructor) y los "patrulleros de altura", u OPV (Off-Shore Patrol Vessel). En los Estados Unidos algunos informes oficiales lo llegan a clasificar como corbeta, aunque su desplazamiento lo desmiente. En cambio, su armamento sí que puede sugerir esa clasificación.

Se trata de un programa curioso, por cuanto les fueron encargados dos prototipos a dos de los gigantes de la industria armamentística norteamericana (Lockheed Martin y General Dynamics). Esos dos primeros buques ya están operativos con la US Navy y, aunque su filosofía es la misma, difieren entre sí. El diseño de Lockheed incluye un casco clásico de 115 metros de eslora por 13 de manga máxima, para unas 2.700 toneladas de desplazamiento a plena carga. Típico de un destructor de la fase final de la 2ª guerra mundial, o de una fragata de los años 50 o 60. El de GD posee un casco trimarán de 127 metros de eslora por 31 y medio de manga máxima, para un desplazamiento similar.

Lo más interesante del caso es que, hasta hace un lustro, la US Navy ha contribuido como ninguna otra marina de guerra del mundo a rechazar las unidades de estas dimensiones. Las fragatas pequeñas pasaron a ser las "Knox" y la "OHPerry", bien conocidas porque algunas de sus versiones han estado y siguen estando en servicio en nuestra Armada. Pero, de hecho, las "Perry" estaban llamadas a ser las últimas fragatas. El protagonismo había recaído en los destructores y, en su caso, en los cruceros. Pues bien, desandando lo andado, la US Navy está dispuesta a popularizar de nuevo los buques de no mucho más de 100 metros de eslora y menos de 3000 toneladas.

Más allá de ello, como antes apuntaba, los LCS incorporan algunas novedades. Lo que más llama la atención es su extraordinaria velocidad: más de 45 nudos de máxima. Algo nunca visto en buques de combate de superficie. Ni siquiera en la época dorada de los destructores o de los entonces llamados exploradores ligeros. También llama la atención, aunque el dato sea bastante menos espectacular, su reducido calado, especialmente pensado para que puedan hacer honor a su nombre. Asimismo, podrían ser catalogados como novedades -aunque cada vez lo son menos- el hecho de que dispongan de una silueta adaptada a la lógica stealth, así como su muy reducida dotación: sólo 40 efectivos, en principio. Aunque con habilitación para otros 35, embarcables según el perfil de misión. En realidad, el BAM español, aunque algo más pequeño, tiene una dotación básica de... 35 hombres.

En cambio, el armamento no le diría nada especial a ningún "lobo de mar". De hecho, son buques pensados en clave modular. La US Navy ha querido disponer de buenas plataformas con espacio disponible para incorporarles diferentes packs, en función de tres perfiles diferentes de misión: MCMV, ASW y ASUW. Por lo tanto, el buque con el armamento básico puede dar la impresión, incluso, de ser un buque relativamente débil, en ese aspecto. Así, el concepto básico de LCS incluye sólo un cañón de mediano calibre (Bofors de 57mm. en ambos prototipos), un sistema de defensa de punto (RAM y Vulcan Phalanx de 20mm, respectivamente), tubos lanzatorpedos (en el primer prototipo), varias AMP de 12mm y, eso sí, unos muy generosos espacios destinados a los servicios aeronáuticos (hangar para al menos dos SH-60 y/o UAVs). Todo ello sazonado con los correspondientes sistemas radar y DT.

En cuanto al precio, la verdad es que no son buques especialmente baratos. Recientemente, un experto estadounidense aludía a que era unidades "relatively inexpensive". Traduciendo, el precio está en unos 420 millones de euros por unidad. Todo ello sin contar con los packs (cada pack MCMV, por ejemplo, cuesta unos 60 millones de euros más). O sea, que por el precio de un LCS podemos construir toda la primera serie de BAMs (4 unidades). Aunque, lógicamente, algunas prestaciones son claramente diferentes (v.gr., velocidad). En realidad, los LCS deberían permitir que los grandes destructores y cruceros de la US Navy no queden innecesariamente expuestos en misiones de guerra asimétrica naval que no requieren de su concurso. Aun así, surgen algunas dudas, como su capacidad de supervivencia en casos en que no se disponga de superioridad aérea. Algo que también les podría suceder -con más razón, dadas sus mayores limitaciones en armamento- a nuestros BAM.