La paradoja de la estrategia de defensa contra misiles balísticos y la proliferación

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Análisis GESI, 4/2018

Resumen: El presente documento trata de profundizar en el campo de los estudios de Seguridad Internacional. En particular, se trata de valorar las consecuencias del desarrollo y empleo de los sistemas de defensa contra misiles balísticos.

Un sistema de defensa contra misiles balísticos permite, aparentemente, a aquel o aquellos actores internacionales que lo posean ponerse a salvo de los efectos de las armas de destrucción masiva. Pero, ¿qué efectos de segundo y tercer orden conllevan los sistemas de defensa contra misiles balísticos? ¿Acaso hay una covarianza entre la implementación del sistema de defensa contra misiles balísticos y la proliferación del arma atómica y sus vectores, los misiles balísticos?

A la luz de la lógica formal y el análisis de datos se descubrirá que el sistema de defensa de contra misiles balísticos, lejos de promover la estabilidad, provoca una carrera armamentística que favorece la proliferación de las armas de destrucción masiva y sus vectores.

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Introducción

"No sé con qué clase de armas se peleará la tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta Guerra Mundial se combatirá con palos y piedras". Albert Einstein. 

El arma nuclear no es simplemente un arma como las demás, pero más potente. El arma nuclear rompe con algunos principios tradicionales recogidos en la doctrina militar; entre otros, por ejemplo: rompe la relación entre la potencia y la masa[1]. Los grandes ejércitos westfalianos y la defensa de las fronteras con una vasta muralla humana se hacen irrelevantes si el objeto es salvaguardar al Estado de la destrucción física o el daño.

El arma atómica produce unos curiosos efectos en relaciones conflictivas entre contendientes con intereses contrapuestos:

  1. Si de dos adversarios uno de ellos no tiene el arma, el miedo a las brutales consecuencias de sus efectos (en algunos casos podría llegar incluso a la aniquilación completa del estado) hará que la relación conflictiva o directamente no se produzca o no escale en el espectro del conflicto hasta lo que podríamos denominar “guerra total”.
  2. Cuando los dos contendientes poseen el arma atómica y son capaces de infligirse un daño equivalente o inaceptable, se produce una paradoja que provoca como resultado el desánimo a su uso.[2] Un claro ejemplo de lo anterior lo encontramos en Europa; tras numerosos siglos de conflictos violentos casi ininterrumpidos, la aparición del arma atómica ha mantenido al continente prácticamente sin guerras desde 1945.

Sin embargo, el juego psicológico que emplea la amenaza del uso del arma atómica para lograr ese efecto de la disuasión, se rompe desde el momento en que una de las partes en conflicto se considera a salvo de los efectos de las armas del otro.

El estudio describe aspectos de interés de los principales actores internacionales relativos a la proliferación nuclear y a los misiles balísticos como vectores de proyección de la misma. Sin embargo, el papel se focaliza, para sacar las conclusiones acerca de la proliferación, en la pérdida de poder e influencia de los Estados Unidos y Europa y el pivote de ese poder o influencia hacia República Popular China (RPC) y Asia-Pacífico.

Por un lado, el sistema norteamericano/aliado de Defensa Antimisil Balístico (BMD[3]) persigue ponerse a salvo de los efectos de las armas del contrario, creando un escudo con diferentes anillos de seguridad que eviten que los misiles impacten en territorio propio/aliado o en lugares de alto valor estratégico.

Por otro lado, la RPC, como potencia emergente, conocedora de que el BMD es un sistema que se encuentra muy lejos de ser perfecto y su principal talón de Aquiles son los ataques de saturación, establece una estrategia, que pasa por la proliferación de armas de destrucción masiva y sus vectores, con el objeto de alcanzar/mantener un status quo similar al de los Estados Unidos para tener la misma capacidad de negociación/disuasión en la arena de las relaciones internacionales.

Por eso, la RPC, a pesar de no tener una política ofensiva de empleo de su arsenal nuclear, siempre se ha referido a la necesidad de hablar de “cientos” en lugar de “miles” de armas nucleares para sumarse también a las negociaciones para la reducción de este tipo de armamento y no seguir aumentando su arsenal.

En el sentido del párrafo anterior, representantes de la RPC han declarado en comunicados oficiales, así como en la Conferencia de Desarme y Primera Comisión de Desarme y Seguridad Internacional de Naciones Unidas que «los Estados deben evitar intentar conseguir la seguridad absoluta»[4] dejando entre ver que el BMD lejos de promover la estabilidad la perturba incitando a la proliferación.

 

Principales actores en el binomio BMD-proliferación

Antes de entrar en el detalle en los efectos de segundo y tercer orden del BMD en relación a las aspiraciones de la RPC como potencia emergente en lo relativo a la proliferación de armas atómicas y misiles balísticos, es conveniente analizar los principales países y organizaciones internacionales en susodicha materia para poder contextualizar mejor.

 

Las Naciones Unidas

Aunque, sin llegar a establecer un Tratado jurídicamente vinculante, las Naciones Unidas tienen en seria consideración la proliferación de misiles balísticos como se demuestra en las sucesivas resoluciones que la Asamblea General ha adoptado al respecto[5].

Por su parte, el Consejo de Seguridad emitió la resolución 1540, de 5 de noviembre de 2004 para promover el control eficaz de las exportaciones de productos y tecnologías de doble uso y mejorar los instrumentos de prevención de las amenazas.

 

La OTAN

La OTAN considera como una de las principales amenazas a la seguridad internacional la posibilidad que grupos terroristas se hagan con el control de ADM. Con la finalidad de conseguir contrarrestar esta posible amenaza, en el año 1999, la Alianza Atlántica creó la Iniciativa sobre ADM.

En el Concepto Estratégico de 19 de noviembre de 2010[6], la OTAN establece que “La proliferación de armas nucleares, de otras armas de destrucción masiva y de sus vectores podrían tener consecuencias incalculables para la estabilidad y la prosperidad mundial. En los próximos diez años, esta proliferación será más alta en ciertas regiones”.

Así mismo, el concepto estratégico de la Alianza de 2010, incluía como objetivo el desarrollo de un sistema de defensa anti-misil balístico que cubriese todo el territorio europeo.

 

La Unión Europea

Los Estados miembros participaron activamente en la elaboración del texto de Código de Conducta de la Haya contra la proliferación de misiles balísticos, de 2002.

Además, el Consejo Europeo promulgó en 2003, la Estrategia de la UE contra la proliferación de ADM. Los Estados miembros se comprometieron a ultimar antes de finales de ese año, una estrategia coherente de la UE para hacer frente a la amenaza de la proliferación y seguir desarrollando y aplicando el plan de acción, adoptado por el Consejo, como asunto prioritario.

Desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa la implementación de la Estrategia de la UE contra la proliferación de ADM recae en el Servicio de Acción Exterior.  Debido al carácter técnico de los temas de no proliferación, en julio de 2010 se estableció la Red Europea de Grupos de Reflexión[7] sobre la no proliferación como una medida para apoyar la aplicación de la estrategia contra la proliferación de ADM.

Directamente relacionado con el concepto estratégico de la OTAN de 2010, y debido al hecho de que muchos de los miembros de la Unión Europea son también miembros de la Alianza Atlántica, se contempla la iniciativa para la defensa de Europa, European Phased Adaptive Approach (EPAA)[8], como cooperación entre Estados Unidos y Europa para la defensa colectiva, incluyendo también la participación de sensores y armas de otros aliados.

La EPAA, con un desarrollo en cuatro fases suspendió la cuarta con el fin de aliviar tensiones con Rusia[9].  La EPAA aprovecha diversos elementos del BMD de los Estados Unidos, incluyendo sensores avanzados y varias versiones del misil estándar (SM-3), así como adaptaciones en las infraestructuras de mando y control.

 

España

En consonancia con la Unión Europea, la Estrategia Española de Seguridad aprobada en 2011 incluyó entre sus principales amenazas “La proliferación de armas de destrucción masiva (nucleares, radiológicas, biológicas y químicas) y de sus sistemas de lanzamiento”, así como “el riesgo de que caigan en manos terroristas dispuestos a utilizarlas”.

La Estrategia de Seguridad Nacional, de mayo de 2013 contempla entre las principales amenazas “la proliferación de armas de destrucción masiva (nucleares, químicas y biológicas) y sus sistemas de lanzamiento (como misiles balísticos y de crucero)”, considerándolas como “una grave amenaza para la paz y seguridad internacional”.

Siguiendo la misma línea que las dos anteriores, la recientemente publicada Estrategia de Seguridad Nacional de 2017[10], mantiene “la proliferación de armas de destrucción masiva (nucleares, químicas, radiológicas y biológicas) y sus vectores de lanzamiento” como una grave amenaza para la paz y seguridad internacional que puede afectar directamente a la Seguridad Nacional de España.

España, que con sus fragatas F-100 tiene capacidad de alerta temprana participa con Estados Unidos, de momento experimentalmente, en su integración dentro del BMD.

 

URSS - Rusia

Las negociaciones de Estados Unidos con la unión Soviética sobre el tratado de defensa antimisil balístico ABM[11] se iniciaron en noviembre de 1969. El tratado prohibía el desarrollo, ensayos y despliegue de cualquier sistema o componente cuya finalidad fuera la defensa contra misil balístico, ya estuviese basado en la mar, en tierra o en medios aéreos o espaciales. Sin embargo, el tratado no limitaba el desarrollo o pruebas de defensas contra misiles de corto alcance.

Los Estados Unidos se retiraron unilateralmente del tratado ABM en 2002, la respuesta Rusa fue inmediata, un día después, el 13 de junio de 2002, se disolvía el tratado START II[12].

En 2014, Rusia anunciaba su intención de instalar un sistema de defensa antimisil balístico.

 

República Popular China

Los orígenes del programa nuclear de la RPC datan de 1953 cuando se puso en marcha un proyecto de investigación de la energía nuclear con fines pacíficos. En los sesenta la RPC hizo un gran esfuerzo; en 1964 explotó su primera bomba nuclear y el 25 de octubre de 1966 lanzó su primer misil.

La RPC comenzó la producción en serie de bombas nucleares en 1968[13]. La RPC podría tener un total de unas 240 cabezas nucleares[14]. Entre estas destacan[15]: 20 misiles balísticos intercontinentales (ICBM) del tipo CSS-4, 15 ICBM CSS Mod 2, 20 ICBM de alcance limitado CSS-3, 20 IRBM de alcance intermedio CSS-2, unos 100 misiles móviles CSS-5 de disuasión regional y varios misiles balísticos con capacidad de ser lanzados desde submarino (SLBM).

 

Otros actores menores

Existen una serie de países con aspiraciones de potencia regional que tienen sus programas de desarrollo de misiles balísticos. Entre estos destacan[16]:

  • Irán: único país sin capacidad nuclear que ha desarrollado sus propios misiles con alcance de más de 2000km[17]. Con un número estimado de entre 200 y 300 SHAHAB modelos 1 y 2 (de origen norcoreano); entre 50 y 100 SHAHAB-3 (con sus variantes: Ghadr, Emad y Safir) y número indeterminado de misiles SAJJIL-2 (de origen pakistaní probablemente).[18]
  • Arabia Saudí: con un pequeño número de misiles de alcance medio fabricados en la RPC de tipo DF-3A (denominación OTAN CSS-2) y DF-21 (CSS-5).[19]
  • Corea del norte: misiles NO DONG y el desarrollo de la familia de miles KN y HWASONG con alcances desde 450 km hasta 13000 km y siendo el KN-11 capaz de ser lanzado desde submarino.[20]
  • India: con la familia de misiles AGNI con alcances de 700 km a 8000 km.[21]
  • Pakistán: con la familia de misiles HATF (entre los que destacan los GHARI y SHADEEN-II con alcances de hasta 2000 km) y SHAHEEN-III y ABABEEL en desarrollo.[22]

 

Algunas definiciones y antecedentes impotantantes

Una vez visto el entorno, se hace también conveniente definir el objeto de estudio y presentar algunos tratados y acuerdos internacionales relativos al mismo, a los que se hará referencia con mas adelante.

 

Proliferación

Se entenderá por proliferación como «el aumento del número de algo». En este caso de estudio, la proliferación hace referencia al número de armas atómicas y también a uno de sus vectores (los misiles balísticos).

Existen cinco Estados nucleares de iure según el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP): Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y la RPC. Además, India, Pakistán y Corea del Norte han realizado ensayos nucleares con éxito. Israel es, presuntamente, el único Estado nuclear que no ha realizado ensayos.

La proliferación no debe entenderse únicamente como la posibilidad de que otros Estados o actores no estatales alcancen la categoría de actores nucleares de facto (proliferación vertical, como pudiera ser el caso de Irán o el autodenominado Estado Islámico) sino también como un aumento de las capacidades nucleares de los países que ya las poseen (proliferación horizontal, como por ejemplo el aumento del inventario de armas nucleares de la RPC, Pakistán o India).

Actualmente se estima que existen un total de 14.900 armas nucleares repartidas entre los ocho estados que han manifestado mantener armamento nuclear y las que se le atribuyen a Israel.[23] Desde mediados de los 80 los arsenales nucleares se han reducido en dos tercios, esta tendencia general podría dar lugar a engaño.

Es preciso entender que esa gran reducción de la cifra general de armas nucleares es producto del desproporcionado número de armas en poder de las dos grandes potencias y algunos de sus aliados.[24] La reducción de las armas operativas obedece pues a una razón de economía de esfuerzos ya que, con las cifras de los 80 sobraban armas para asegurar la destrucción mutua de cualquier oponente.

Por el contrario, los países emergentes, ya sea en su particular guerra fría (India-Pakistán; RPC-India; Israel-diferentes estados que han amenazado su existencia) o en sus aspiraciones de alcanzar poder para poder negociar en igualdad de condiciones (como Irán, la RPC o Corea del Norte) han tratado, tratan o se reservan la opción de aumentar sus arsenales nucleares y sus vectores con el fin de alcanzar un status quo similar al de sus contrapartes.

Así pues, aunque los grandes números han mostrado hasta ahora una reducción general de armas atómicas, un análisis mas minucioso indica que cuando las grandes superpotencias se deshagan de los excedentes que armas hasta alcanzar la cifra necesaria y suficiente para asegurar la destrucción de cualquiera de sus oponentes las potencias emergentes seguirán aumentando sus números hasta alcanzar la paridad en potencia de destrucción, que de acuerdo a las teorías de Brodie[25] y Schelling[26] son en cierta manera equivalentes a capacidad de negociación.

 

Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares (TNP)

En 1957 se creó la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA[27]) después de que, en 1953, Eisenhower diera el discurso de «Atoms for Peace» en la Asamblea General de Naciones Unidas. El objetivo de la IAEA era doble: por un lado, promocionar y por otro, controlar el uso de la tecnología atómica.

Las negociaciones para evitar la proliferación se iniciaron en 1957 en el seno de las Naciones Unidas. La estructura del tratado se estableció a mediados de los 60 y el texto final para la firma se emitió en 1968, entando en fuerza en 1970[28].

Actualmente el número de países que firmaron y ha ratificado o se han adherido al tratado son 191[29]. Cuatro estados no lo han firmado nunca: India, Israel, Pakistán y Sudan del Sur. Corea del  Norte lo firmó y ratificó en 1985 pero, en 2003 se retiró.

El TNP es el tratado de armamento con más éxito en relación a número de firmantes[30] y ha permitido que se reduzca la proliferación vertical, sin embargo, y como se verá más adelante, el TNP es una herramienta poco útil a la hora de frenar la proliferación horizontal.

 

El acuerdo Wassenaar (WA[31])

El WA es una iniciativa que actualmente suscriben 42 países[32] con el fin de controlar las exportaciones de armamento convencional y materiales y tecnologías de doble uso.

Se estableció el 12 de julio de 1996 con países de los dos principales bandos de la Guerra Fría (incluidos Rusia y Estados Unidos). La finalidad del WA es facilitar el control de las exportaciones de armamento convencional y materiales y tecnologías de doble uso.

El principal inconveniente del WA es por un lado su limitado alcance en lo relativo al número de países que lo suscriben y por otro lado los testaferros y que aunque los estados soberanos tengan listados de materia susceptible de control muchas veces el sector privado no comprueba o se le hace opaco el destino final de los materiales y tecnologías.

 

Fissible Material Cut-off Treaty (FMCT) -  Fissile Material Treaty (FMT) o Fissban

El FMCT es un tratado que pretende la prohibir de la producción de material fisible[33] para emplearlo en armas nucleares u otros explosivos. El tratado todavía no ha sido firmado y está en la fase de negociaciones.

En 2006, la administración Bush propuso una prohibición de 15 años de uranio altamente enriquecido (HEU[34]) y plutonio (componentes clave para el arma atómica) pero sin mecanismos de verificación y única y exclusivamente para los cinco países con armamento nuclear signatarios del TNP.

Las ventajas de este tratado serían numerosas, entre todas cabe destacar:

  1. Se mandaría un claro mensaje, al menos en el plano teórico, de terminación de la carrera armamentística en lo relativo a las armas de destrucción masiva.
  2. Fortalecería el TNP.
  3. Derechos y obligaciones serían los mismos para todos los países firmantes o suscritos; la discriminación inherente en otros tratados de desarme relacionados con el arma atómica[35].
  4. Se promovería una cultura de responsabilidad y transparencia, con lo que se reduciría el riesgo de que material ilegal pudiera caer en malas manos.

El principal inconveniente para que este tratado culmine es principalmente la falta de consenso en las premisas que definen el tratado ya que evidentemente hay varios enfoques en la aproximación a la prohibición de material fisible.

Por un lado, está la idea de una prohibición total del material fisible lo cual implicaría una clara perdida de poder para aquellos países que poseen el arma atómica. Por otro lado, está la opción de prohibir la producción manteniendo la actual, lo que mantendría las asimetrías entre los países nucleares poniendo fin a las aspiraciones de los países emergentes a alcanzar una capacidad de destrucción[36] similar o equivalente a la de sus oponentes.

 

El régimen de control de tecnologías de misiles (MTCR[37])

El Régimen de Control de Tecnología de Misiles es un acuerdo político firmado en 1987 por Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos. Desde la fecha de su firma el número de países miembros ha ascendido hasta un total de 35[38].

El MTCR surge en respuesta al incremento de alas armas de destrucción masiva, pero diversifica su enfoque y se focaliza en contener la capacidad de proliferación de misiles balísticos con capacidad de portar armas de destrucción masiva.

Aunque, por un lado, el MTCR ha tenido algunos éxitos parciales como, por ejemplo, la destrucción de los misiles de Polonia y la Republica Checa; el abandono del programa Condor-II entre Argentina, Egipto e Irak; por otro lado, el régimen de control no ha sido suficiente para detener los avances en los programas de misiles de Irán, India, Corea del Norte y Pakistán.

El reducido número de países miembros, su carácter voluntario, así como un régimen sin herramientas vinculantes ni capacidad coercitiva son los principales factores que hacen del MTCR una herramienta de eficacia limitad

 

Código Internacional de Conducta de la Haya (HCoC [39])

El Código Internacional de Conducta Contra la Proliferación de Misiles Balísticos, o como comúnmente se le conoce Código Internacional de Conducta de la Haya, se suscribió el 25 de noviembre de 2002. La razón de ser del HCoC es la necesidad de complementar MTCR y busca como el primero limitar la proliferación a través del control en la exportación de misiles[40], su tecnología y/o sus componentes.

El HCoC está actualmente suscrito 137 estados, sin embargo, la resistencia de algunos países en vías de desarrollo[41], que alegan los motivos de defensa nacional, ha impedido que se alcance acuerdo casi-universal jurídicamente vinculante como el TNP.

Así pues, el HCoC se reduce a un instrumento político multilateral que proporciona transparencia y favorece la confianza entre los estados, quedando lejos de ser un instrumento eficaz contra la proliferación de misiles balísticos.

 

Particularidades del arma nuclear

El arma nuclear y la disuasión

Como se dijo en la introducción, el arma nuclear no es simplemente un arma más. Partiendo de la premisa de que el ser humano es racional[42] y mantiene el impulso de supervivencia en primer orden[43], contar con una fuerza de ataque con capacidad de destruir al Estado o infligir daños irreparables, hace que en el balance coste- beneficio, que hacen los contendientes, previo a la confrontación, la decisión del empleo de la violencia sea descartada por las consecuencias inaceptables.

De esta manera, el arma nuclear, consigue desanimar a un contendiente a emplear la fuerza[44] directamente sobre un actor con capacidad de respuesta nuclear, consiguiéndose la disuasión.

Por eso, Waltz[45], el padre del neorrealismo, escribiría que la proliferación es positiva ya que, hasta cierto punto consigue disminuir el número de conflictos y el nivel de violencia general de los conflictos. El arma atómica es por antonomasia esa fuerza, capaz de influir en la voluntad del adversario sin pasar por una prueba de atrición previa (ejércitos convencionales).

Por el contrario, Sagan[46], presentará la otra cara de la moneda, introduciendo el dilema de que la proliferación es negativa ya que, al aumentar el número de armas y número de países con el arma atómica aumenta la probabilidad de empleo ya sea por un fallo en el delicado equilibrio de la disuasión o bien porque un tercer autor no estatal, y que por tanto no tenga que preocuparse por la supervivencia del estado, adquiera el arma.

El arma atómica consigue la disuasión principalmente con tres factores:

  1. Gran potencia de destrucción: el arma atómica rompe cualquier estadística relativa al cálculo de la fracción de potencia enemiga que debería destruirse para “herir gravemente” al adversario infligiéndole unos daños que constituyeran un hándicap duradero e inaceptable.
  2. Buena capacidad de penetración: los misiles balísticos (ya sean lanzados desde territorio nacional o desde submarinos) son, hoy por hoy, las plataformas que aseguran la capacidad de penetración del arma atómica.
  3. Voluntad creíble de empleo de los medios. El juego psicológico es muy importante en la disuasión. El elemento clave de la disuasión se asienta precisamente en la incertidumbre y ésta debe ser objeto de una táctica particular cuya finalidad es incrementarla o al menos mantenerla[47].

 

Defensa ante el arma nuclear

Para defenderse contra el arma atómica sólo caben cinco opciones:

1. La erradicación de los arsenales nucleares (acción política): a pesar de ser la solución más utópica es preciso contemplarla debido a que existen actualmente iniciativas a nivel internacional para desarrollarla. Las aspiraciones de los nuevos países emergentes, el proceso paralelo de Irán, el régimen dictatorial de Corea del Norte, la guerra fría entre India y Pakistán o la no adhesión al TNP de Israel hacen muy difícil la viabilidad de esta opción.

La Conferencia de Revisión del TNP de 2015 puede considerarse un fracaso[48] por la no adopción de un documento final de consenso. El fracaso de 2015 abre nuevos interrogantes que cuestionan el valor del propio TNP. El problema no reside en si el tratado es válido o no, sino en la pérdida de confianza como principal marco e instrumento jurídico internacional en materia de desarme nuclear.

Otra muestra de la dificultad de la viabilidad de esta opción es el hecho de que el HCoC y el acuerdo Wassenaar sigan sin ser herramientas universales jurídicamente vinculantes y con carácter coercitivo para aquellos que las incumplan o que no se llegue a un consenso para el FMCT.

2. Destrucción preventiva de las armas del adversario (acción ofensiva directa): la destrucción preventiva es probablemente junto con la erradicación de los arsenales nucleares la segunda opción más impracticable[49]. El elevado número de cabezas nucleares, los sistemas de denegación de área – anti acceso (A2AD)[50], la movilidad y diversidad de las plataformas del arma atómica (desde aviones bombarderos, submarinos, misiles en silos, misiles en bases avanzadas, etc) hacen de la destrucción preventiva de las armas del adversario una quimera.

3. La protección física contra los efectos de las armas (acción defensiva): la protección física contra los efectos de las armas atómicas es sólo posible de forma limitada. Además, con el arma termonuclear la potencia del ataque se incrementa tanto que es muy difícil conservar la esperanza de conseguir una protección eficaz.

4. La amenaza de represalias (acción ofensiva indirecta): la amenaza de represalias es una solución que ha funcionado desde 1945. Esta forma de disuasión influye directamente en la voluntad del enemigo.

Esta opción implica procedimientos muy onerosos y complejos que tienden a buscar una alerta casi inmediata y un desencadenamiento de misiones y disparos de represalia antes de que llegue la primera andanada del adversario.

Además, conlleva una tácticas de supervivencia como dispersión de los medios, interceptación de las armas nucleares enemigas, etc, para lograr mantener una capacidad remanente tal que el enemigo la tema suficientemente como para no lanzar esa primera andanada.

5. La interceptación de las armas del enemigo (acción defensiva): la evolución de la tecnología y ciencia ha permitido hacer realidad (con más o menos eficacia) lo que años anteriores no se consideraba factible. La interceptación de las armas del enemigo, en concreto los misiles balísticos es un hecho y se denomina BMD. Este aspecto se tratará en detalle en el siguiente epígrafe.

 

El BMD y la disuasión

Orígenes del BMD

Los Estados Unidos han realizado esfuerzos en materia de defensa antimisil desde finales de los 40. A mitad de los 60 desarrollaron el sistema Nike-X, en 1967, McNamara anunció el despliegue del sistema, denominándolo Centinela. Este sistema usaría misiles basados en tierra, con cabeza nuclear, desplegados alrededor de grandes áreas urbanas para proteger de un ataque de misiles soviéticos.

En 1969, la administración Nixon renombró al sistema de defensa Centinela como Salvaguarda y cambió el enfoque: en lugar de desplegarse alrededor de ciudades, se situó como defensa de punto de los silos de misiles nucleares ICBM, de forma que se asegurara su supervivencia permitiendo una la respuesta contra la URSS.

La administración Carter incrementó la financiación del proyecto con el misil MX, como forma de defender su nueva generación de ICBMs. Reagan anunció en marzo del 83, la Iniciativa de Defensa Estratégica (SDI[51]), para desarrollar un sistema basado en defensas no nucleares que protegieran a los Estados Unidos. Como las estimaciones de coste y las dificultades técnicas eran formidables, la administración Reagan rebajó los objetivos de la SDI creando una primera fase de despliegue de armas y sensores limitada, que aunque no prestara una protección completa, si sirviera para cuestionar la eficacia de un ataque de la URSS.

Motivado por los cambios del escenario geopolítico, la administración Bush rebajó las especificaciones del ambicioso proyecto de Reagan y se orientó hacia un despliegue defensivo que pudiera proporcionar protección global contra ataques limitados, Global Protection Against Limited Strikes (GPALS).

La administración Clinton bloqueó las negociaciones sobre la evolución del tratado ABM[52]. El sistema GPALS se desintegró en diferentes componentes y en junio de 1994 se cambió el nombre de SDI a BMD (Ballistic Missile Defense).

George W. Bush en 2001 incrementó sustancialmente el presupuesto para programas de defensa antimisil, en 2002 se puso fin al tratado ABM.

 

El BMD técnicamente

Simplificando al máximo, se puede decir que el BMD está compuesto por:

  1. Unos sensores de alerta temprana que indican el lanzamiento del misil[53].
  2. Unos sensores de seguimiento del misil que proporcionan los datos a los elementos de interceptación[54].
  3. Elementos de interceptación. Existen varias maneras de interceptar los diferentes tipos de misiles balísticos[55]. Es importante reseñar, que técnicamente no es lo mismo interceptar un ICBM que un MRBM u otro misil; el lugar o etapa dónde éste se encuentre (endo o exo atmosférico) y las velocidades de los misiles son un factor determinante en las probabilidades de éxito en la interceptación[56].
  4. Un sistema de sistemas a través del que se ejerce el mando y control, se integran todos los sensores y se dan las órdenes de fuego a los misiles u otros elementos que interceptarán el misil enemigo.

 

Cómo afecta el BMD a la proliferación y a la disuasión

De las cinco posibilidades de actuación contra el arma nuclear, la disuasión es la que mejor ha funcionado. La disuasión se basa fundamentalmente en actuar sobre la voluntad del enemigo paralizando sus acciones, al poder asegurar una capacidad de destrucción intolerable.

Pero, la disuasión se basa en el miedo a un daño y amenaza real, por tanto es imperativo asegurar esa capacidad de destrucción que desanime al adversario de usar la fuerza. El arma atómica es por tanto condición necesaria pero no suficiente, es preciso para que la amenaza sea considerada como una verdadera amenaza que exista un vector con capacidad de penetración adecuada para de poner el arma atómica en el blanco: los misiles balísticos.

Realizado un doble análisis del sistema BMD, empleando el método SWOT[57] y el método del Dr. Stange[58] se obtienen los mismos resultados:

  1. Principal fortaleza – Capacidad Crítica: el BMD, si estuviese completamente desarrollado en sus cuatro fases, sería capaz de hacer el irrelevante el centro de gravedad de un actor con capacidad nuclear: su capacidad de negociación, su fuente de poder, su libertad de acción ya que la capacidad de coerción, de amenaza de uso de la fuerza se pierde porque el BMD desarticula un elemento clave que la posibilita: la capacidad de penetración.
  2. Principal debilidad – Vulnerabilidad Crítica: el número de misiles o elementos con capacidad para interceptar misiles balísticos es muy limitado[59]. Como se explicó anteriormente, existen diferentes tipos de misiles interceptores con capacidad de alcanzar un misil balístico en función de su velocidad (la cual depende esencialmente, de su capacidad en si misma y de la fase de su trayectoria en la que se encuentre: lanzamiento, media o reentrada).
  3. Principal riesgo: falsa expectativa de seguridad al hacer creer a un actor estatal que posea el BMD que se encuentra a salvo de los efectos del arma nuclear del contrario.

 

La proliferación

Así pues, suponiendo que la contraparte de los que poseen el BMD ha realizado el mismo análisis sobre el sistema, la solución es sencilla para los que se enfrentan a un BMD: realizar ataques de saturación[60] para asegurar la capacidad de penetración.

Al igual que el dilema de la coraza y el proyectil en la lucha de infantería, la consecuencia lógica al BMD no es otra que mantener o aumentar los arsenales nucleares y de misiles, con el fin de explotar esa vulnerabilidad crítica, esa debilidad que es su facilidad de ser saturado por escasez de elementos de interceptación.

Multitud de vectores, no todos necesariamente portando armas nucleares podrían fácilmente desbordar las capacidades del BMD. Con que sólo llegase un porcentaje pequeño de misiles balísticos con carga útil los daños serían simplemente inaceptables.

Existen tres claros ejemplos que suscriben esto:

  • El primero es la decisión de Rusia de retirarse del tratado START II[61] tras el abandono unilateral de Estados Unidos del ABM.
  • El segundo, relacionado con el actual giro del interés de los Estados Unidos en Asia-Pacífico, es la política de la RPC de aumentar sus arsenales nucleares[62].
  • El tercero es la decisión de la administración Obama de eliminar los misiles interceptores SM3-IIB[63] de la cuarta fase del sistema de defensa EPAA. Esto ha aliviado sobremanera las tensiones entre los Estados Unidos y Rusia corroborando la idea de que la disuasión sigue siendo la mejor solución.

En un ejercicio de prospectiva se podría vaticinar que la RPC se seguirá armando hasta conseguir, si no la paridad, al menos, una capacidad tal en poder de destrucción que desaliente a su rival más inmediato, Estados Unidos[64].

Lo deseable a nivel global sería lograr, no que la RPC no aumentase sus cifras, sino que los Estados Unidos y Rusia disminuyesen las suyas, lo cual es altamente improbable debido a que eso sería allanar el camino para que sus rivales alcanzasen cuotas de poder similares y por tanto se perdería la hegemonía.[65]

Así pues, como las dos grandes superpotencias parece que no van a renunciar a reducir sus arsenales, lo aceptable a nivel global sería que, el rearme de la RPC fuese lo mas controlado posible o lo mínimo suficiente para alcanzar su objetivo. El BMD no hace sino que añadir combustible al fuego del problema de la proliferación, ya que para alcanzar el mismo nivel de coerción-negociacion-poder-disuasión entre dos actores precisa de un número superior de armas y vectores. 

 

La disuasión

El BMD no sólo entraña una carrera por asegurar la capacidad de destrucción del adversario, lo cual implica el fenómeno de proliferación horizontal del arma nuclear y sus vectores, sino que también pone en peligro la disuasión ya que podría crear una falsa expectativa de seguridad al hacer creer a un actor estatal que se encuentra a salvo de los efectos del arma nuclear del contrario.

Esa falsa percepción de seguridad podría inducir a aquel actor internacional que posea el BMD a ser el primero en realizar el ataque, en el caso de mantener una relación conflictiva con un adversario, con intereses contrapuestos, que hubiese agotado todas las vías posibles diferentes a la violencia.[66]

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que la disuasión funciona claramente mejor en un entorno controlado y aquí se hace mención a la proliferación vertical. Cuantos más actores internacionales tengan la bomba y vectores capaces de ponerla en el objetivo haya, más probabilidades de que se produzca un desliz de consecuencias catastróficas. Así pues, es crítico que el número de países nucleares de iure o de facto sigan siendo los que son.

Los sistemas de defensa antimisil pueden llegar a tener su utilidad en ámbito local o regional y siempre y cuando no se produzcan ataques de saturación, pero la defensa antimisil, en relación con el arma atómica es una mala solución pues con que solo llegue una minúscula cantidad de armas el daño sería inaceptable. Y para asegurar que llegue esa pequeña cantidad, el análisis lógico del problema sólo arroja una posible solución y es el rearme, la proliferación.

 

Consideraciones finales

Hay que prever para optar. ¿Qué cabe esperar a corto-medio plazo si uno de los principales actores trata de romper el delicado equilibrio que mantenía la disuasión como una herramienta eficaz? Ceteris paribus[67], en el escenario temporal que se está considerando, un sistema de defensa de contra misiles balísticos lejos de promover la estabilidad favorece una carrera armamentística, en concreto, favorece la proliferación horizontal de misiles balísticos con capacidad de armamento nuclear. 

Este estudio, es una anticipación (preactiva y proactiva) para iluminar las acciones presentes con la luz de los futuros posibles. Las conclusiones de este estudio, arrojan luz sobre el hecho de que:

1. Hay que diferenciar entre el ser y el deber ser. Comprendidas las capacidades del BMD hay que desmitificarlo porque el proyecto BMD no es útil si el objeto es proteger al Estado de la amenaza de los ICBM. El BMD es solamente un sistema de protección eficiente para para un rango de misiles con velocidades determinadas y siempre y cuando no se produzcan ataques de saturación.

2. Hay que aceptar que la solución de la disuasión es la menos mala entre las posibles. La disuasión se basa en el equilibrio, romperlo implica proliferación.

3. Si la proliferación podría ser en algún caso positiva, de acuerdo a las tesis de Waltz, en este caso concreto parece que es adecuado seguir las tesis de Sagan y evitarla. Hay que impulsar el esfuerzo para lograr evitar que otros aumenten o alcancen la capacidad nuclear. Así mismo, evitar la proliferación de aquellas plataformas que aseguran la penetración del arma nuclear, como los misiles balísticos.

Se identifican dos principios directores de la disuasión:

a. Cuantos menos países/actores tengan el arma mejor.

b. En el caso de los que la tienen, si se enfrentan, las capacidades de causar daño deben ser parejas o, al menos, la capacidad de causar daño debe ser suficientemente relevante para provocar el desánimo del uso.

4.  En el sentido del punto anterior, hay que tratar de dar un impulso a los tratados y acuerdos del epígrafe 3. En particular, buscar el consenso suficiente para convertir el Código Internacional de Conducta de la Haya contra la proliferación de misiles balísticos en Tratado, proporcionándole los mismos mecanismos coercitivos con los que se dotó al Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares.

 

José Lorenzo-Penalva Lucas. Jefe del Departamento de Guerra Anfibia en Escuela de Infantería de Marina, Cartagena, España.

 

Anexo I: Glosario de términos

ABM

Anti Ballistic Missile

ADM

Armas de Destrucción Masiva

ALTBMD

Active Layered Theatre Ballistic Missile Defense

BMD

Ballistic Missile Defense

C2IS

Sistemas de información y mando y control

EKV

Exoatmospheric kill Vehicle

EPAA

European Phased Adaptive Approach

EWS

Sistemas de alerta temprana

FRS

Fundación para la Investigación Estratégica

GBI

Ground-Based Interceptors

GMD

Ground-Based Midcourse Defense

GPALS

Global Protection Against Limited Strikes

HEU

High Enriched Uranium

HSFK/PRIF

Instituto de Fráncfort de Investigaciones para la Paz

HCoC

Hague Code of Conduct - International Code of Conduct against Ballistic Missile Proliferation.

ICBM

Intercontinental Ballistic Missile

IRBM

Intermediate Range Ballistic Missile

IISS

Instituto Internacional de Estudios Estratégicos

MRBM

Medium Range Ballistic Missile

MTCR

Missile Technology Control Regime

NATO

North Atlantic Treaty Organization

RPC

República Popular China

SBIRS-high

Space-Based lnfrared System-high

SDI

Strategic Defense Inciative

SIPRI

Instituto Internacional de Estocolmo de Investigaciones para la paz

SM-3

Standard Missile-3

SLBM

Submarine Launched Ballistic Missile

SRBM

Short Range Ballistic Missile

START

Strategic Arms Reduction Treaty

STSS

Space Tracking and Surveillance System

THAAD

Terminal High Altitude Area Defense

TNP

Tratado de no Proliferación

UEWR

Upgraded Early Warning Radars

Vbo

Burnout Velocity

WA

Wassenaar Arrangement.

 

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[1] Beauffre, A. (2002:60).

[2] Por eso Schelling (1966), maestro de la teoría de la disuasión, escribirá que:«Dado que la consecuencia de fallo en la estrategia de disuasión nuclear es catastrófica para la civilización humana, solo es razonable emplear la estrategia si la probabilidad de desencadenar una respuesta nuclear es nula».

[3] Por sus siglas en inglés: anti-Ballistic Missile Defense system.

[4] Rebolledo, V (2009:135) citando a representantes de la RPC.

[5] Resoluciones de la Asamblea General: A/RES/59/91 de 03.12.2004; A/RES/60/62, de 08.01.2005; A/RES/63/64, de 02.12.2008; A/RES/65/73, de 08.12.2010; A/RES/67/42, de 03.12.2012, A/RES/69/44, de 02.12.2014 y finalmente A/RES/71/33, de 05.12.2016. Accesibles en (consultado el 01.01.2018): http://www.hcoc.at/?tab=background_documents&page=un_general_assembly_resolutions

[6] Disponible en (consultado 01.01.2018):  http://www.nato.int/cps/en/natohq/topics_82705.htm

[7] Grupo asesor de carácter independiente conformado entre otros por: Fundación para la Investigación Estratégica (FRS), el Instituto de Fráncfort de Investigaciones para la Paz (HSFK/PRIF), el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) y el Instituto Internacional de Estocolmo de Investigaciones para la paz (SIPRI).

[8] Se decidió aumentar el alcance de los objetivos del programa Active Layered Theatre Ballistic Missile Defence (ALTBMD) establecido en septiembre de 2005.

[9] Después de muchas presiones rusas, la cuarta fase, fue suspendida en 2013 por la administración Obama ya que, supuestamente con esta fase el sistema sería capaz de interceptar los ICBMs rusos, lo cual afectaba a la disuasión y por tanto al status quo entre Rusia y Estados Unidos.

[11] Por sus siglas en inglés: Anti-Ballistic Missile.

[12] Firmado por George W. Bush y Boris Yeltsin, en enero de 1993, establecía la reducción adicional de los arsenales de ambas superpotencias en aproximadamente un 50 por ciento respecto al START I.

[13] Las termonucleares a partir de 1974.

[14] Garrido Rebolledo, Vicente, China Potencia Nuclear: programa nuclear y política de no proliferación y  control de armamento.

[15] National Air and Space Intelligence Center, NASIC-1031-0985-09 ballistic and cruise missile threat.

[16] Ibid.

[17] De acuerdo al United States Institute of Peace (USIP). http://iranprimer.usip.org/resource/irans-ballistic-missile-program  consultado el 31 diciembre de 2017.

[18] Izewicz, Paulina (2017:2) Iran’s ballistic missile programme: Its status and the way forward. SIPRI. Consultado el 31 de diciembre de 2017 y disponible en: https://www.sipri.org/publications/2017/eu-non-proliferation-papers/irans-ballistic-missile-programme-its-status-and-way-forward

[19] International Institute for Strategic Studies (2017) (note 27), p. 403; and Stein, J., ‘Exclusive: CIA helped Saudis in secret Chinese missile deal’, Newsweek, 29 Jan. 2014,  http://www.newsweek.com/exclusive-cia-helped-saudis-secret-chinese-missile-deal-227283

[20] De acuerdo al CSIS, consultado el 11 de enero de 2017 disponible en: https://missilethreat.csis.org/missile/

[21] Ibid.

[22] Ibid.

[23] De acuerdo con https://www.ploughshares.org/world-nuclear-stockpile-report, citando a su vez a los diferentes informes del Bulletin of the Atomic Scientists, consultados el 11 de enero de 2018 y disponibles en: http://www.tandfonline.com/

[24] El 93% de las armas nucleares pertenecen a Estados Unidos y la actual Rusia.

[25] Brodie (1959: 264-304)

[26] Opus cit.

[27] Por sus siglas en inglés: International Atomic Energy Agency.

[28] Cronología completa del TNP consultada el 10 de enero de 2018 y disponible en: https://www.iaea.org/newscenter/focus/npt/chronology-of-key-events

[29] Consultado el 05 de enero de 2018, disponible en: http://disarmament.un.org/treaties/t/npt

[30] Consulado en 05 de enero de 2018, disponible en: https://www.iaea.org/topics/non-proliferation-treaty

[31] Por sus siglas en inglés Wassenaar arrangement.

[32] El listado completo se puede ver en la web oficial del tratado, consultada el 01 de diciembre de 2018, disponible en: http://www.wassenaar.org/about-us/

[33] Entendiéndose “Fisible” por todo aquel material fisionable cerca de neutrones con cero energía cinética. Todos los materiales fisibles son fisionables pero no al revés.

[34] Por sus siglas en inglés, High Enriched Uranium.

[35] Siempre que la prohibición fuera el material fisible y no la producción puesto que los cinco países con capacidad nuclear han cesado su producción de HEU y plutonio (aunque no se puede asegurar a ciencia cierta de la RPC ya que no lo ha declarado oficialmente). Actualmente solo mantienen la producción de materia fisible: India, Pakistán, Corea del Norte y supuestamente Israel. El stock actual de material fisible permitiría la creación de más armas de destrucción masiva de las que actualmente hay. Datos disponibles en el portal web del Panel Internacional para el Material Fissible, consultado el 12 de enero de 2018: http://fissilematerials.org/

[36]  Y por tanto una capacidad de coerción que proporciona un status quo suficiente para negociar en los mismos términos.

[37] Por sus siglas en inglés: Missile Technology Control Regime.

[38] Se pueden consultar los países miembros en la página oficial del tragado: http://mtcr.info/partners/

[39] El “International Code of Conduct against Ballistic Missile Proliferation” es conocido por su acrónimo, de la versión abreviada, por sus siglas en inglés, Hague Code of Conduct (HCoC).

[40] Aunque excluye los misiles de crucero, que si mantiene el MTCR.

[41] Destacan como países no signatarios del HCoC: India, Pakistán, Corea del Norte, Israel, China.

[42] Lo que no significa que la mayoría de sus decisiones sean racionales, de hecho, no lo son, sino que están influidas por diferentes aspectos no racionales. Para profundizar en este particular aspecto, específicamente en las decisiones relativas a la estrategia militar ver Paul K. Van Riper (2013).

[43] Ese impulso de supervivencia, de acuerdo con las teorías realistas y neorrealistas (Waltz), no se circunscribe solo al individuo, sino que también comprende a los estados.

[44] En el caso de conflicto entre dos estados nucleares o alianzas, el arma nuclear disuade del uso de la fuerza directa; no solo la nuclear sino también el uso de fuerza convencional, por la posibilidad de una escalada en espiral que termine en el uso del arma atómica. Sin embargo, el arma atómica no disuade del empleo de otras formas de influencia o del poder de los estados para tratar de satisfacer sus intereses contrapuestos e incompatibles; como, por ejemplo, podría ser trasladar el conflicto a un tercer país (tipo proxy), o el uso de otras medidas coercitivas como sanciones económicas, etc.

[45]  Waltz, K. (1981).

[46] Sagan y Waltz (1995).

[47] En este sentido, Israel ha jugado con maestría la estrategia de la incertidumbre en lo relativo a sus capacidades nucleares.

[48] Al igual que las de 1980, 1990 y 2005.

[49] Solo en algunos casos en los estados incipientes de desarrollo del arma nuclear sería de aplicación como por ejemplo el ataque preventivo de Israel en sobre el reactor iraquí de Osiraq en 1981.

[50] Por sus siglas en inglés: Anti Access, Area Denial.

[51] Por sus siglas en inglés: Strategic Defence Inciative.

[52] Las negociaciones de defensa antimisil balístico, Anti-Ballistic Missile (ABM) se iniciaron en noviembre de 1969 entre Estados Unidos y la URSS. Se acordó una paridad en los despliegues defensivos; cada país podía desplegar dos sistemas, uno alrededor de su capital y otro en una base de lanzamiento de misiles ICBM. En mayo de 1972 se firmó el tratado ABM que prohibía el despliegue de sistemas ABM que cubrieran la totalidad del territorio de una nación. En 1974, ambas potencias, se comprometían a tener sólo un sistema ABM, conformado por un máximo de 100 lanzadores y misiles.

[53] Upgraded Early Warning Radars (UEWR), COBRA DANE Radar, Space Tracking and Surveillance System (STSS), Space-Based lnfrared System-high (SBIRS-high), etc.

[54] Army Navy / Transportable Radar Surveillance (AN/TPY 2); Sea-Based X-Band Radar; SPY-1 Radar, etc. Estos sensores y sistemas comparten datos con otros tipos de sistemas como el Ground-based Midcourse Defense de Fort Greely, Alaska y la base de la fuerza aérea de Vandenberg, California así como las unidades terrestres del sistema Terminal High Altitude Area Defense, Patriot.

[55] SRBM: Short Range Ballistic Missile (<1000km), MRBM: Medium Range Ballistic Missile (1000-3000km), IRBM: intermediate Range Ballistic missile (3000-5500), ICBM (>5500).

[56] Desde la interceptación temprana endoatmosférica mediante lanzamiento de misiles de corto alcance por UAVs, o por misiles más complejos tipo SM-3 u otros; pasando por su interceptación exoatmosférica mediante elementos cinéticos como el vehículo EKV o energía dirigida laser; o por su interceptación en la fase final o terminal de reentrada.

[57] Por sus siglas en inglés: Strengths, Weaknesses, Opportunities, and Threats,

[58] Doctor por la Universidad de Maryland, el Dr. Joe Strange es actualmente profesor de Estudios Estratégicos en el USMC War College.

[59] Para hacerse una idea, el primer emplazamiento del sistema BMD en Europa, en tierra (Rumania), declaró su capacidad Operativa Inicial (IOC) en mayo de 2016 y cuenta únicamente con 24 misiles interceptores del tipo SM3-IB (velocidad de 3km/s). El coste por misil oscila entre los 12 y los 15 millones. Se ha firmado un acuerdo de cooperación Estados Unidos-Japón para entregar en 2018 los misiles SM-3 Block IIA (4.5km/s), que tendrán capacidad “limitada” para interceptar ICBMs. Así pues, todas las pruebas realizadas hasta la fecha por el BMD y THAAD han sido realizadas contra misiles tipo MRBM o SRBM. Datos obtenidos de la Asociación de Control de Armamento, disponibles en: https://www.armscontrol.org/print/4392

[60] A modo de ejemplo, y salvando las distancias, se ha podido ver la fiabilidad y los efectos de ataques de saturación de un sistema anti misil/cohete, el sistema IRON DOME, de Israel en los reiterados enfrentamientos con las milicias palestinas.

[61] El tratado START II habría significado una reducción considerable de los arsenales nucleares de las dos superpotencias.

[62] Según datos del Bulletin of the Atomics Scientists de 2015 la RPC es el único de los cinco países nucleares de iure que continúa aumentando su arsenal nuclear, actualmente 260 cabezas, que permanecen separadas de los misiles. Los misiles a su vez también se van reponiendo por nuevas versiones, con más alance, precisión y fiabilidad.

[63] El anuncio de la cancelación se produjo por parte de Secretario de Defensa Chuck Hagel en la rueda de prensa del Pentágono del 05 de marzo de 2013. Este tipo de misil sería el único con capacidad de interceptar los ICBMs rusos, en el teatro de Europa.

[64] Miembros destacados de la comunidad de inteligencia norteamericana (Burgess, 2012: 19; US Air Force, National Air and Space Intelligence Center, 2013:3) estiman que para 2020 la RPC habrá doblado el número de ICBM con capacidad de amenazar Estados Unidos a una cifra superior a 100 unidades.

[65] Para profundizar en la aspiración de los Estados Unidos en mantener su supremacía es útil ver Mastanduno (1997: 49-88).

[66] Este pudiera ser el caso de Corea del Norte y/o Irán (si consiguiese desarrollar o adquirir la bomba) y Estados Unidos, donde los objetivos para los dos primeros actores si recibiesen un primer ataque podrían ser: aparte de los mas obvios como Corea del Sur, las bases de Estados Unidos en Asia-Pacifico, Oriente Medio y/o Europa (siendo la Base Naval de Rota uno de los posibles objetivos; ver Sankaran (2015:)).

[67] Permaneciendo el resto constante. 

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

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