La manipulación del sentimiento religioso como elemento de cohesión de un grupo armado. El caso del Ejército de Resistencia del Señor

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Blog Mosaico

El Ejército de Resistencia del Señor (ERS) empezó a usar esa denominación en el año 1992, si bien provenía de otro grupo armado de igual corte ideológico liderado por la misma persona, el mesiánico Joseph Koni.

El 8 de julio de 2005 la Corte Penal Internacional ordenó su detención acusado de doce crímenes contra la humanidad entre los que se cuentan el asesinato, o la esclavitud y veintiún crímenes de guerra como el alistamiento forzoso de niños o los ataques deliberados contra civiles.

Al grupo, cuya acción violenta sufrió mayoritariamente Uganda, se le responsabiliza de más de 100.000 asesinatos, del secuestro de decenas de miles de niñas y niños y del desplazamiento forzado de más de dos millones y medio de personas. Para desplegar y sostener durante décadas este nivel de violencia Joseph Koni, quien declaró saber que morirá como Hitler, hizo un uso notable de la manipulación de sentimientos religiosos como un importante elemento de cohesión para su grupo, el Ejército de Resistencia del Señor.

 

Contexto

Uganda se independizó del poder colonial británico el 9 de octubre de 1962. Su primer presidente fue el monarca Mutesa II, rey de la región de Buganda (en la actualidad integrada en Uganda) recibiendo Milton Obote el título de primer Ministro. El propio Obote encabezó en 1966 un golpe de Estado contra Mutesa II al que relevó en el cargo en el que permaneció hasta 1971 año en el que triunfó la revuelta del general Idi Amin Dada instaurándose una violenta dictadura.

Obote y su formación política Congreso del Pueblo de Uganda (UPC en sus siglas  en inglés) regresaron al poder tras imponerse en los comicios celebrados en 1979. El ejecutivo de Obote fue objeto de numerosas acciones violentas perpetradas por grupos guerrilleros que operaban en el país entre los que destacaba el grupo liderado por Yoweri Kaguta Museveni, el Ejército Nacional Resistencia (NRA en sus siglas inglesas). Museveni, que estudió Ciencias políticas en la universidad de Dar es Salaam (Tanzania), seguidor de pensadores panafricanistas como Julius Nyerere o Kwame Nkrumah, entró en Kampala en 1986 apropiándose de la presidencia del país. Con la toma de la capital de Uganda, Museveni acabó con el efímero gobierno de apenas seis meses encabezado por Tito Lutwa Okello, que derrocó a Obote en julio de 1985.

 

Antecedentes

Alice Auma, de la etnia Acholi nació en el seno de una familia con escasos recursos originaria de Opit, al este del distrito de Gulu. Se dedicaba a la venta de pescado y harina, auque algunas fuentes también afirman que se dedicaba a la prostitución. De firmes convicciones católicas, en 1985 afirmó que estaba poseída por el espíritu de un soldado italiano muerto lo que parece que despertó la preocupación en su progenitor. Este la llevó ante varias hechiceras, circunstancia que no mejoró en absoluto su situación. Hay otra versión según la cual Alice Auma permaneció cuarenta días en el Parque Nacional Murchison Falls y que mientras se encontraba junto a los rápidos y cataratas de la presa de Karuma tuvo una “revelación”.

Los espíritus le habrían trasmitido que la llegada al poder de Yoweri Museveni tenía como finalidad el exterminio de la etnia Acholi. Alice Auma adoptó el sobrenombre de Lakwena ("mensajera" en lengua acholi) y encabezó el Movimiento del Espíritu Santo (HSM, en sus siglas inglesas), cuya rama militar eran la Fuerza Móvil del Espíritu Santo (HSMF en inglés) . Alice Lakwena imponía a sus seguidores un estricto código que incluía la castidad, la renuncia al tabaco y al alcohol.

Estas prácticas ascéticas supondrían, según Alice Lakwena, que las balas de sus enemigos no tendrían efecto sobre ellos y que las piedras que lanzasen contra los soldados explotarían cual granadas lo que  purificaría los pecados de Uganda para que posteriormente  fuese entregada a Dios.

Con una mezcla de vudú y citas bíblicas llegó a reunir en torno a ella a 15.000 seguidores a los cuales levantó en armas contra el Gobierno del país. Su ambición por tomar la capital, Kampala, provocó que en octubre de 1987 la mayoría de sus seguidores fuesen aniquilados por la artillería gubernamental en Magamaga, a 90 kilómetros al este de la capital ugandesa. Un mes después, Alice Auma Lakwena  se exilió en Kenia donde falleció en 2007.

 

Ejército de Resistencia del Señor (ERS)

Otro componente de la etnia Acholi, un primo de Alice Lakwena    llamado Joseph Kony, nació en la década de 1960 en el seno de una familia de campesinos en aldea de Odek, al norte de Uganda. Fue monaguillo en su infancia y tras cursar estudios primarios se dedicó a la medicina tradicional. En la década de 1980, Joseph Kony se integró en el Ejército Democrático del Pueblo de Uganda (UPDA en ingles). Esta fuerza de combate compuesta por miembros de la etnia Acholi, tuvo su origen en el Ejército de Liberación Nacional de Uganda (UNLA, en sus siglas en inglés) que se refugió y reorganizó en el sur de Sudán tras el acceso al poder de Yoweri Museveni.

En 1985, Joseph Kony se separó del UPDA formando su propia organización llamada el Ejército de Salvación del Señor que posteriormente paso a denominarse Ejército de Pueblo Unido de los Cristianos Democráticos (UPDCA, en inglés). Kony atrajo hacia su organización a antiguos miembros de UPDA que no aceptaron la amnistía gubernamental de 1988. Algunos de ellos habían combatido a las órdenes de Severino Likoya Kiberu, el progenitor de Alice Auma Lakwena que se hacía llamar “Dios Padre”. Severino Likoya continuó por algún tiempo la lucha iniciada por su hija al frente del Movimiento del Espíritu Santo. Durante una temporada, a Kony, Severino y Alice,  se les conocía como “la trinidad” en la que Joseph Kony era won (“hijo”) Severino Likoya era wod (“padre”) y Alice Auma asumía el papel de tipu maleng (“espíritu santo”).

Joseph Kony tuvo una suerte de “revelación” cuando se encontraba junto al padre de Alice Auma, Severino Likoya Kiberu que estaba cortando maleza cerca de Bungatira. En aquel momento apareció una serpiente, animal asociado a un espíritu maligno,  que mordió a todos los presentes. El ataque del ofidio causó la muerte al hermano de Kony, pero el hecho de los demás sobreviviesen hizo que se considerasen “diferentes”.  Kony intentó establecer una alianza con Severino Likoya Kiberu recibiendo una negativa por parte de este último. Alice Auma Lakwena  le dijo en una ocasión que emplease sus poderes espirituales limitados para ejercer de curandero, no para encabezar una rebelión, hecho que molestó grandemente a Kony. En el año 1992 el movimiento liderado por Joseph Kony adoptó el nombre de Ejército de Resistencia del Señor (LRA, en inglés).

 

El factor religioso en el Ejército de Resistencia del Señor

Kony empleó en el adoctrinamiento de sus seguidores una mezcla de la fe cristiana y creencias tradicionales de los Acholi. También se sirvió de la rivalidad existente en Uganda entre las Iglesias anglicana y católica. La primera de ellas siempre estuvo vinculada a las élites dominantes, situación favorecida por el hecho de que todos los presidentes de Uganda, a excepción del musulmán Idi Amin Dada eran fieles de la Iglesia anglicana. Los católicos por su parte, representaban en 1992 el 60% de los habitantes de Acholiland. Hasta la caída de Idi Amin Dada, muchos de los Acholi percibían que la situación en la que vivían era debida a la injusticia gubernamental para con los católicos. Basta señalar que únicamente en el periodo en el que Idi Amin Dada ostentó el poder, fueron asesinados acholis que servían en las filas del ejército de Uganda, corriendo la misma suerte otros miembros de la misma etnia que destacaban por su prosperidad económica y/o por su formación académica.

El sentimiento religioso, concretamente el cristiano católico, empleado por Koni ha demostrado ser un eficaz elemento de cohesión entre sus seguidores en especial para los que no pertenecían a la etnia acholi, como los Zande, mayoritariamente católicos. Esta cohesión se realizaba mediante la imposición a los nuevos miembros del grupo de realizar canticos religiosos y recitar oraciones.

El líder del LRA, siguió la vía emprendida por Alice Auma aumentado el número de espíritus que le guiaban: además de Lakwena  le orientaban otros entes espirituales: Silly Silindi , originario de Sudán, que le “comunicaba” la estrategia a desplegar en los combates, Ing Chu, espíritu chino al que atribuía el poder de trasformar en inofensivos juguetes los carros de combate y los vehículos de sus contrincantes, el Comandante Bianca, originario de EE.UU. “responsable” del servicio de inteligencia del ERS y Juma Oris, ex ministro de Idi Amin Dada.

El contacto de Koni con las diferentes entidades espirituales que los “poseían” habría dado comienzo en el año 1987 y se producirían en dos o tres ocasiones con una frecuencia diaria, frecuencia que posteriormente experimentaría una reducción. Antes de tener lugar la “posesión” eran dispuestos en una mesa un rosario, una biblia y un  vaso de agua. Joseph Koni se vestía con una túnica blanca y procedía a introducir sus dedos en el vaso de agua. Los diferentes espíritus, al menos tres, se “manifestaban” en cada sesión hablando primero los de menos edad. Posteriormente Koni se dirigía a sus seguidores trasladándoles el “mensaje de los espíritus”, un mensaje que no era cuestionado por sus acólitos.

Estas prácticas se reforzaban con otras de carácter más relacionado con las creencias tradicionales como ungir a los nuevos militantes con aceite de karité y con agua bendita. Esta “ceremonia” servía para convencer a los nuevos reclutas de que estarían permanentemente a salvo de los disparos de sus enemigos siempre y cuando obedeciesen las órdenes de sus líderes.

Hablar de “nuevas incorporaciones” a las filas del ERS entre casi dentro del terreno del eufemismo ya que en su inmensa mayoría eran niñas y niños de corta edad, cuya cifra se estima en torno a los 35.000 menores secuestrados. Estos se encuadraban incialmente en dos categorías: “youngos” (joven) o “kadogo” (pequeño) y eran empleados en tareas logísticas tales como la preparación de comida o llevar de un lado a otro las pertenencias de los comandantes del ERS.

Cuando los menores secuestrados eran llevados a los campamentos del grupo, sus captores pronunciaban oraciones mientras les pintaban sobre el cuerpo cruces dibujadas con un polvo blanco compuesto por aceites y rocas pulverizadas. En el plazo de tres días los niños no podían lavarse y, una vez finalizado ese periodo, según Koni, el espíritu del Señor descendería sobre ellos. Esta suerte de ritual tenía como finalidad última fijar en la psique de los recién incorporados “reclutas” de que se habían trasformado en auténticos combatientes totalmente diferenciados de los población civil que era objeto de desprecio y a la que el ERS define con los peyorativos nombres de waya (hormigas) o funu (cerdos).

La mezcolanza de creencias de raíz cristiana y otras tradicionales, fundamentalmente proveniente de la etnia Acholi fueron usadas por la jefatura del Ejército de Resistencia del Señor como una suerte de código de conducta que favoreció el desarrollo del grupo. Practicas con un fuerte componente religioso como la proscripción del adulterio evitaban el surgimiento de conflictos entre los miembros del ERS. Este sentimiento religioso también era un importante acicate a la hora de entrar en combate con los enemigos del grupo. Los milicianos del ERS peleaban con gran ardor imbuidos por la creencia de que su lucha estaba inspirada por Dios y que este les protegía.

 

Conclusión

Con declaraciones como las realizadas por Joseph Koni en su primera entrevista para la prensa en junio de 2006 cuando afirmaba “usaré los diez mandamientos para liberar Uganda” es fácil ubicar al líder del ERS, y por ende a sus seguidores, dentro del más puro mesianismo. Ciertamente el componente “mágico- religioso” jugó y juega un importante papel en una organización con más de dos décadas a sus espaldas. No es menos cierto que sería caer en la simplificación circunscribir al ERS únicamente en ese segmento ya que es necesario tener en cuenta que en grandes sectores de la sociedad de Uganda la “existencia” de espíritus y su papel en la vida cotidiana es captado con total normalidad por lo que Koni no es el único que emplea esta combinación de brujería con creencias cristianas.

El hecho de contar entre sus filas con un elevado porcentaje de miembros de la etnia Acholi no es baladí ya que el ERS no fue sino el vehículo empleado por un gran número de acholis para combatir contra la injusticia por parte de las autoridades gubernamentales de la que creían estar siendo objeto. Por ello, podría contemplarse la lucha del ERS desde una doble óptica siendo la parte más visible de un fuerte componente religioso y otra, no menos importante, con una notable carga política.

El objetivo de Joseph Koni de alcanzar el poder en Uganda, al igual que ocurrió con los grupos ideológicamente similares que le precedieron no se logró. Como contrapunto, la incapacidad de las autoridades de Uganda para erradicar completamente al ERS propiciaron que sus miembros sigan manteniendo una actividad violenta, cuya principal víctima es la población civil, como una suerte de “profesionalización de la violencia” impulsada también por un poso de resentimiento contra las autoridades por una injusticia real o percibida.

El caso del grupo fundado y liderado por Joseph Koni pone de manifiesto como en un entorno propicio, un líder no carente de habilidad es capaz de emplear algo tan respetable como las creencias religiosas sean del signo que sean y,  mediante la tergiversación intencionada de sus ideas, emplearla como un importante elemento cohesionador para una organización que opta abiertamente por el empleo de la violencia armada.

El Coronel (r) de Ejército de Tierra D. Pedro Baños Bajo en su libro “Así se domina el Mundo” (Ariel, 2017), obra de referencia de la que ya se ha publicado una segunda parte, dedica un  apartado precisamente al uso manipulado del fervor religioso en el que se recoge: “La especie humana posee de manera innata un componente con un elevado nivel de carga metafísica que ha sido objeto de manipulaciones perversas en innumerables ocasiones con el paso de los siglos”, Joseph Koni es sin duda es el enésimo ejemplo de esta acertada afirmación.

Luis Antonio González Francisco. Diploma de especialización Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencias y Movimientos Radicales, Universidad Pablo de Olavide (Sevilla).