La Inteligencia Competitiva en los países del entorno de competencia de España

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Análisis GESI, 01/2018

Resumen: Se realiza una comparativa acerca de qué es lo que se hace en los países referentes de la Inteligencia Competitiva (IC). Se distingue si la IC se potencia desde el Estado Top-Down o si es desde las empresas Bottom-Up. 

 

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Introducción

Con la Inteligencia Competitiva, en adelante IC, nos encontramos ante una práctica empresarial destinada a la mejora en la toma de decisiones de las empresas. La IC constituye una disciplina que ha tenido un gran desarrollo en las últimas décadas del siglo XX y, en especial, en el siglo XXI, propiciado por la desaparición de las fronteras financieras y la apertura de las fronteras económicas, tal y como indica Olier (2013). Sin embargo su grado de implantación en los distintos países ha sido heterogéneo. Factores como la cultura país, la necesidad de competir ante una escasez de recursos o una crisis económica y el entorno empresarial han influido en ello. A continuación enunciamos los principales países referentes en la materia y las características de su implantación.

 

Francia

Es un ejemplo donde la IC es fundamental en la estrategia del país, estableciéndose sobre distintas capas por organizaciones territoriales y con un modelo impulsado desde la Administración Top-Down hasta el punto que la IC se conozca como Inteligencia Económica. (Harbulot y Baumard (1997).

(Montero y Martín, 2008) y (Debelque y Pardini, 2011) destacan, como aspectos clave, la consideración de la Inteligencia Económica como propiedad del Estado con visión a largo plazo y la existencia de un órgano público que gestione la materia y soporte a las empresas de su know how en distintos ámbitos de Inteligencia.

Con cierto retraso respecto a otros países y después de crearse una cultura de identidad nacional en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial y a la pérdida de sus colonias, como Indochina o Argelia, Francia se incorpora con interés, a partir de la década de los 90, con un enfoque de inteligencia más cercano a la concepción escandinava de “inteligencia social” que a la anglosajona. Un factor que procede destacar es la inteligencia colectiva del modelo francés, de intercambio de información, de elaboración de sinergias y de enfoque a través de distintas perspectivas que den una visión integral, así como de progreso de capacidades individuales (Bahouka-Debat, 2011).

Como hitos relevantes en el desarrollo de la IC en Francia:

  • El Informe Martre en 1994 publicado por el Centro de Análisis Estratégico que desarrollaba qué debía ser la IC y propuso los objetivos de: 1.- Difundir la práctica de la inteligencia económica en la empresa. 2.- Optimizar el flujo de información entre el público y el sector privado. 3.- Diseñar Bases de datos de diseño basados en las necesidades del usuario.  4.- Movilizar el mundo de la educación y la formación.
  • El Caso Gemplus por la pérdida de control de esta empresa dedicada a la criptología.
  • La creación en 1995 del Comité para la Competitividad y la Seguridad Económica (CCSE) por Eduardo Balladur.
  • La creación de la Agencia para la Difusión de la Información Tecnológica (ADIT) en 1995.
  • La fundación de la Escuela de Guerra Económica (EGE)  por el General Jean Pichot-Duclos en 1997.
  • La creación como cargo público de Allain Juilet como responsable de la Inteligencia Económica en el año 2003. Haut Responsable à l'Intelligence Economique (HRIE).
  • El Informe Intelligence économique, compétitivité et cohésion sociale realizado por el diputado (Bernard Carayon, 2003) para el Primer Ministro.

 

La IC en Francia se estructura en cuatro aspectos básicos (Gonzalvo, 2015) que son los siguientes:

  • Se entiende la inteligencia como necesaria para el Estado y con orientación a largo plazo.
  • Se crea un órgano encargado de fomentar la inteligencia y ayudar al desarrollo de las empresas.
  • Se presta apoyo para establecer modelos en las empresas de las distintas tipologías de inteligencia adaptada a sus necesidades.
  • Se establece un modelo de inteligencia territorial alineando los recursos de los órganos locales, provinciales, regionales y nacionales.

En relación a su organización, Kossou y Smith, (2008):

  • Presenta como eslabón clave el papel de las Cámaras de Comercio, que utilizan la red de 58 países de habla francesa y que está apoyado por la estructura militar, como sirven de ejemplo las intervenciones de 2013 en Mali.
  • Se establece una red donde participan asociaciones, patronales (por ejemplo destacar el apoyo de la organización patronal MEDEF formada principalmente por PYME), en la que el poder público ayuda, integra y reduce incertidumbre.
  • En el ámbito formativo, además de la EGE, hay que reseñar los programas de la Escuela Militar INHESJ, la Escuela europea de Inteligencia Económica, Universidad Paris-Est Marne-la-Vallée, la Escuela Internacional del procesamiento de la información, la Universidad Montesquieu Bordeaux IV y Universidad de Aix-Marsella.
  • La inteligencia francesa ha servido de modelo en sus antiguas colonias, tales como Argelia, Marruecos o Túnez, destacando la celebración de actividades como el Fórum d´intelligence Economique et Development celebrado en Dakar en 2008,  la creación de una escuela de Inteligencia Económica en el Congo en el año 2009 o la creación de la agencia marroquí de Inteligencia Económica (AMIE).

En el continente africano destaca el grupo francés Bolloré por su poder en la gestión estratégica del transporte y la logística, mientras que entre las empresas africanas con sistemas de Inteligencia Competitiva, de un nivel similar al de países occidentales, destacan las denominadas cinco hermanas: SGMB Bank (Marruecos), KeniaAirways (Kenia), Orascom (Egipto), MTN y Vodacom (Sudáfrica).

 

Estados Unidos

Los países anglosajones se caracterizan por la no intervención directa en cuestiones privadas, las ideas ultra-liberales de la época, impedían aplicar una IC de carácter nacional (Martre, Clerc y Habulot, 1994) pero sí en el asesoramiento, en el apoyo en el extranjero y, sobre todo, en asociar el dominio económico con el militar (Gilad, 2008). Especialmente, en este último aspecto, a partir de la Segunda Guerra Mundial, en el esfuerzo de captación de información y análisis de datos, frente a sus rivales al otro lado del telón de acero.

El apoyo institucional se plasma en 1992, rompiendo el histórico carácter poco intervencionista de su ejecutivo, cuando la Administración Bush decide que del presupuesto de la CIA se destinen dos tercios para información económica. (Herring, 1999). Para ello se apoya en la Intelligence Community, formada por 17 agencias de inteligencia como la CIA, NSA o DIA, que recolectan y transmiten la información esencial que a los poderes estatales y las empresas del país necesitan para la toma de decisiones.

Otro apoyo se realiza a través del Department of Commerce para favorecer el desarrollo internacional de las empresas estadounidenses. Esta ayuda, que se lleva a cabo a través de las 12 oficinas que la forman, se realiza mediante la confección de informes país, labores de ciberseguridad o de lobby.  Entre las oficinas se encuentran la Economic and Statistic Administration, el Bureau of Economic Analysis, la International Trade Organization, el Bureau of Industry and Security o la US Patent and Trade Office. 

Sin embargo la IC en las PYME  no tiene apenas desarrollo (Agencia de Información de la Diputación Foral de Bizkaia, 2007) mientras que la U.S. Chamber es el primer lobby mundial en importe invertido en sus acciones (Steinbach, 2013) con más de mil millones de dólares en operaciones de influencia.

También ha gozado de una legislación que protege sus actividades, como la Ley de Espionaje Económico (1996), de protección del patrimonio de las empresas y, ese mismo año, la creación del Advocacy Center, para alinear los recursos del país en la gestión de los contratos internacionales que considerasen capitales.

Es de destacar el grado de implantación de la Inteligencia Competitiva en las grandes empresas norteamericanas. Sirva como dato que, ya en el año 1999, según recogen (Prescott y Miller, 2001), el 80% de las compañías, con un nivel de facturación superior a 10.000 millones de dólares, disponía de un departamento de Inteligencia Competitiva. A ello han ayudado consultoras como Kroll o SRI International entre otras.

Entre las revistas especializadas destacan dos: el Daily Economic Intelligence Brief  (DEIB) y el Economic Intelligence Weekly (EIW), como fuentes de difusión de información relevante sobre la materia. También es de reseñar el Advocacy Center  del Departamento de Comercio de los EEUU, dedicado a canalizar trabajos para la internacionalización de la empresa estadounidense y el Consejo de Economía Nacional (CEN) impulsado por la Administración Clinton. 

En el ámbito formativo destacan: 

  • Los programas, en grados o masters universitarios sobre IC, como el de la Mercyhurst University, la National Intelligence University, el Institute of World Politics y la University of Marylang
  • Los certificados, como los expedidos por la Academy of Competitive Intelligence, el Institute for Competitive Intelligence, la Johns Hopkins University o la SCIP University
  • Los cursos, como los del Champlain College, California Institute of Technology o de la City University of New York
  • Sherman Kent, autor, entre otras, de las obras Strategic Intelligence for American World Policy (1949) y The Theory of Intelligence (1968), está considerado uno de los padres del análisis en inteligencia estratégica
  • La obra Organizational Intelligence: Knowledge and Policy in Government and Industry  (Harold Wilensky, 1967), que desarrolla conceptos de Inteligencia Económica destaca las ventajas de la colaboración (Estado-empresas) y el conocimiento de la economía como motor de la mejora
  • En 1986 se funda en Washington D.C. el Strategic and Competitive Intelligence Professionals, (SCIP) como asociación no lucrativa para fomentar el uso de la inteligencia en las organizaciones donde sus miembros trabajen.

 

Suecia

El país escandinavo destaca por su capacidad de asociación entre distintos sectores: universitario, bancario, público e industrial que le ha permitido desarrollar la implantación de la IC. Propiciado, entre otros aspectos, por sus características geográficas, lingüísticas y poblacionales que le obligaban a desarrollar mecanismos para competir.

La llamada Escuela Sueca de IC tiene a Stevan Dedijer, profesor de la Lund University como principal referente. Un aspecto interesante de esta es el referente a la Inteligencia Social, en el que se valoran no sólo aspectos tradicionalmente económicos como rentabilidad o beneficio, sino también medioambientales, sociales, educativos. Acorde con la idiosincrasia escandinava, basada en una interpretación, donde lo social y lo educativo son las bases de su modelo económico. Se podría entender como una evolución de la Inteligencia Anglosajona, si bien con una mayor preocupación por aspectos sociales y de entorno medioambiental (Dedijer, 1983).

En este caso, en vez de ser impulsada la Inteligencia desde el Estado hacia las empresas, son las empresas from bottom to top y los distintos grupos de interés (universidades, lobbies, multinacionales, congresos, centros de investigación…), las que fomentan el modelo y el Estado, quien las ayuda a través del Poder Federal y de sus Agencias de Inteligencia (Bahouka-Débat, 2011).

Estos aspectos han influido en que las principales compañías suecas cuenten con áreas de IC. Las cuales se complementan las labores de las embajadas entre las que están la de recopilar y suministrar información relevante a las empresas del país, así como las de las universidades las cuales realizan programas especializados en la materia. 

Suecia no es un país recién llegado a la Inteligencia Competitiva, no en vano uno de los precedentes de la materia fue la revista Den Goteborg Spionen, en el siglo XVIII, sobre sistemática fabril en otros países competidores (Escorsa y Maspons, 2011). Esta revista fue pionera de lo que en el siglo XX se desarrollaría, destacando la labor de los servicios de inteligencia suecos desde los años 70, la creación del Business Intelligence and Security Network of Sweden (BISNES).

Entre las organizaciones gubernamentales implicadas, destacan, según el estudio de la Agencia de Información de la Diputación Foral de Bizkaia (2007), la Confederation os Swedish Enterprises, Institute for Future Studies, Swedish Emergency Management Association (SEMA), Swedish Institute for Growth Policy Studies (ITPS), la Swedish Technical Attaches (STTAT), y el trabajo conjunto de la Oficina de Aduanas Sueca, la Dirección de Impuestos y la Gerencia Nacional Sueca, en el intercambio de información.

En el entorno de PYME  se desarrolla un proceso de “escaneo espontáneo del entorno” Hamrefors (1998), que aplica en el “Center for Entrepreneurship & Business Creation” de la Universidad de Estocolmo. Según este concepto, los empresarios, más que implementar departamentos de IC, lo que realizan es una descentralización de los medios de captación de la información donde cada PYME contribuya a la alimentación del sistema de IC. En esta línea están también los estudios de  Sigurdson y Nelson, (1991) donde utilizan modelos japoneses de IC que replicar en otros países.

Otro aspecto relevante es su eficaz sistema educativo, con nueve universidades que tienen entre sus planes de estudios programas relacionados con la Inteligencia Económica y Competitiva. Entre ellos destacan los de la Lund University, Dalarna University, Lulea Technology University y los de  la Universidad de Estocolmo. El concepto educativo va también ligado a la formación en idiomas (al menos tres por habitante), lo que compensa, en cierta manera, la limitada difusión internacional de su lengua oficial, el sueco. (Agencia de Información de la Diputación Foral de Bizkaia, 2007).

Destacan los estudios sobre la implantación de la Inteligencia Competitiva en Suecia de Dedijer, (1998) y Hedin (2005), así como Porter (1985) en el desarrollo del Center for Strategy and Competitiveness, y Stevan Dedijer (1983) del Research Policy Institute sobre la aplicación de la inteligencia británica en la inteligencia escandinava.

También procede destacar el papel de las empresas privadas dedicadas a la consultoría de Inteligencia, como son Docere Intelligence  o Infosphere, asociaciones sectoriales como la Global Intelligence Alliance o la Global Intelligence Network, proveedores de información como Novintel o especialistas en cursos de formación para empresas como Infonaut o Kairos (Hedin, 1993).

Es de reseñar, en un país con una población de 9,5 millones de habitantes, consciente de la necesidad de tener un sistema económico que lo proteja (Olier, 2011), el número de empresas suecas líderes. Sirva como ejemplo: Ericsson, H&M, Volvo, Electrolux, ABB, Securitas, Nordea Bank, IKEA, Telia Sonera, SCA Svenska Cellusola o SSAB, la mayoría de ellas con unidades de Inteligencia.

El desarrollo de la IC en Suecia ha influido en los países de su entorno: en concreto Finlandia, como recogen los estudios de Pirttimäki (2007) y de Hirvensalo (2005), donde los trabajos realizados muestran que el tejido empresarial finés ya reconoce la IC como un elemento crucial para sus operaciones  y, con un desarrollo tardío. Finlandia tuvo el impulso en la materia con motivo de la crisis económica de inicio de los años 90 que supuso la pérdida de medio millón de empleos en un país de 5 millones de habitantes, lo que hizo reorganizar su estructura empresarial y hacerla más competitiva. Otro país con reciente implantación es Lituania como muestran los estudios sobre su implantación por parte de Jucevicius, Oržekauskas y Stankeviciute (2004).

 

Japón

Japón presenta un elemento de religiosidad, entre confucionismo y budismo, con una abnegación individual en beneficio del bien colectivo, una arraigada noción de grupo, que ayuda en una IC eficiente (Achard & Bernat, 1998). Es un país con escasos recursos naturales, especialmente energéticos, con un mercado interno, en cierta manera, blindado ante la competencia extranjera y, por otro lado, muy competitivo en la expansión exterior y en la exportación de sus productos.

Los inicios de su inteligencia, en este caso aplicada desde el Estado hacia las empresas Top-down, se pueden ubicar (Gonzalvo, 2015) en la Revolución Meiji (1866-1869), que supone el cambio de una economía autárquica, cerrada a las influencias extranjeras y con un sistema social basado en castas, hacia la apertura, posterior, a Occidente.

Este proceso supuso un incremento de la industrialización, la militarización, los intercambios comerciales y la protección ante las grandes potencias vecinas, en concreto ante Rusia y China, con los cuales acabaría entrando en guerra (Kahaner, 1997).

La implantación de la IC (Wang, 2001), muestra durante la primera mitad del siglo XX, la importancia de la participación de los Zaibatsu, como corporaciones empresariales con base militar, interrelacionada con el Estado. Y que tras la Segunda Guerra Mundial y después de adaptarse a la normativa Anti Monopolio, implantada por los Estados Unidos durante la ocupación, volvieron a tener protagonismo. También, la Segunda Guerra Mundial supuso la obligación de disolución del ejército japonés, lo que hizo que oficiales de alta graduación fueran destinados al Ministerio de Economía y Finanzas, donde incorporaron y adaptaron los conocimientos adquiridos en materia militar. 

Era necesario conocer qué hacían otras potencias para poder competir contra ellas. El sentimiento de pertenencia y de lealtad al emperador predisponía a compartir información. Para ello se realiza un proceso: captar, analizar, filtrar y difundir la información entre la empresa y con otras empresas del grupo. Todo ello englobado en un proceso de mejora continua denomina Kaizen (Kobuko, 1989).

Este proceso se plasma en una concepción del aprendizaje mediante la observación learning by watching, frente al occidental de acierto / error del learning by doing (Guiromaes, Sato y Kitanada, 1999).

Considerado uno de los líderes mundiales de la Inteligencia aplicada al mundo empresarial, (Agencia Bizkaia, 2007) desarrolla su estrategia mediante los siguientes organismos públicos:

  • El Ministry of International Trae and Industry (MITI). Éste mantiene una posición intervencionista en el mercado similar al caso francés, con interrelación entre la esfera pública y la esfera privada y trata tanto de controlar el mercado doméstico, como de ayudar a la internacionalización de sus empresas con una importante relación entre este Ministerio y las empresas privadas ya que les proporciona información, orientación y protección
  • El Japan External Trade Organisation, (JETRO), organismo público adscrito al MITI con 73 oficinas en el extranjero y 36 en Japón, y que analiza el entorno económico, desarrolla nuevos sectores tecnológicos y asesora a las PYME  sobre los mercados extranjeros y su posible externalización
  • El Japan Information Center of Science and Technology, (JICST), dependiente del JST (Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón) bajo el mandato del Primer Ministro. Se encarga, entre otras materias, de la difusión de información tecnológica del extranjero y la gestión de patentes
  • El Chui Joho Kyodu, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores, para el tratamiento de información relativa a cuestiones políticas de los países donde se pudiese operar.

En las asociaciones privadas enfocadas a la obtención de información, destacan los Sogo Shosha, de apoyo a la exportación, y los Keiretsu, como organizaciones empresariales, con un componente científico pensado en el desarrollo de productos a largo plazo y los aspectos relacionados con financiación o definición estratégica.

En el plano formativo, destaca el Institute for Industrial Protection, para la formación de analistas en empresas. Así como la labor de Juro Nakagawa de la Tokyo-Keizai University Yoshio Sugasawa de la Nihon University ambos miembros del consejo editorial del Journal of Competitive Intelligence and Management. 

Por lo tanto, nos encontramos en Japón a un país de grandes multinacionales, Toyota, Mitsubishi, Nippon Telegraph & Tel, Softbank, Honda, Sumimoto Mitsui Financial o Hitachi, acostumbrado a competir en un entorno hostil y con un sentimiento cultural muy fuerte de pertenencia a la organización en la que trabajan sus empleados y al Estado del que forman parte (Kahaner, 1997).

El sistema japonés se articula en las siguientes líneas estratégicas, (Olier, 2013):

  • Doble enfoque: global y local de las empresas japonesas (glocalización).
  • Adaptación al contexto económico y modo de vida de cada país.
  • Gestión selectiva de la información  y de divulgación selectiva con sistemas de reporting tipo Alemania.
  • Visión económica a largo plazo.
  • Integración vertical y horizontal de las grandes corporaciones.
  • Formación, en especialización de países, de jóvenes profesionales en sus empresas.

En el siguiente gráfico se muestra la integración en la economía nacional japonesa, desde la mencionada cultura de información de grupo, a la estrategia del largo plazo de las empresas (hasta 30 años). Así como un enfoque global, ligado a una correlación de interés económico y nacional. 

 

Corea del Sur

Corea del Sur es un país con un fuerte desarrollo tecnológico auspiciado, entre otros aspectos por la situación de tensión bélica que llevan viviendo sus habitantes en las últimas décadas y por una fuerte conciencia de país.

En Corea del Sur se cumplen los factores característicos a la hora de la implantación de la IC en países asiáticos (Fleisher y Wright, 2009):

  • Rol fundamental del Gobierno en cuestiones de política económica de las empresas.
  • Mercado posicionado entre grandes corporaciones urbanas y pequeños comerciantes rurales.
  • Fuertes barreras de entrada en el mercado local a competidores extranjeros.

El país es un aliado tradicional de EEUU quien ha intervenido su economía durante décadas  y sigue criterios anglosajones en el fomento de su estructura empresarial, tras la guerra de Corea y de su entrada en el marco de influencia norteamericana (Blenkhorn, 2005).

En los inicios de la IC en Corea del Sur se encuentra el Je-Kook-Ik-Luna-Je-Kook-Ik-Moon-Sa encargada de obtener información sobre los países competidores. En 1945 se creó el servicio de inteligencia del ejército centrada en la seguridad nacional que sirvió de referente para la creación  del Korea Trade Promotion Corporation (KOTRA) y del Korea Institute os Science and Technology Information (KISTI), así como el desarrollo de los Chaebols (Bustelo, 1991)

  • KOTRA. Su función es la promoción de negocios e inversiones del país. Depende del Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior. Se encarga de la recolección y el análisis sistemático de la información sobre inversiones de o en países extranjeros. Tiene a su cargo las Instituciones encargadas de la transferencia tecnológica e I+D+i
  • KISTI. Su función es desarrollar la infraestructura de comunicación tecnológica. Depende del Primer Ministro. Se encarga del conocimiento e información  de las  empresas y gestión de la información relevante para los actores económicos
  • Chaebols. Es la denominación de conglomerados de empresas diversificadas en distintos sectores desarrolladas durante el mandato de Park Chung-hee (1962-1979) siguiendo el modelo de los Zaibatsus de Japón (Jensana Tanehashi, 2004). Su objetivo inicial era prestar apoyo a las empresas de alto valor añadido para el país, sin embargo a partir de los años 90 se van estableciendo modelos de IC que incluían información de los competidores, tanto económica como política.    

Un aspecto relevante fue la creación en los años 60 de los organismos Je-Kook-Ik-Luna-Je-Kook-Ik-Moon-Sa, como medio de captación de datos de personas clave (empresarios, políticos, diplomáticos…), y también de la Korean CIA, que apoyó a las grandes corporaciones, chaebols, las cuales han ido desarrollando procesos de recopilación de información para la inversión y, desde los años 80, programas específicos de Inteligencia (Kim y Kim, 2005).

A partir de 1997, el país entró en crisis económica, lo que obligó a las empresas a modificar su estrategia. En la esta crisis se decidió potenciar diez sectores que se consideraron clave, entre los que destacaban los sectores de electrónica y alta tecnología. Se tomaron de referencias criterios de IC japoneses y de EEUU.

En el tejido empresarial coreano destacan empresas como Samsung, Hyundai, Posco, LG o Kia. (Agencia de Información de la Diputación Foral de Bizkaia, 2007).  Destaca la formación en la Konkku University, las consultoras como Asesoramiento IBS, Encielasen Korea, 3mecca, Korea Economic Resecar o CIB Comunicación.

 

Alemania

La IC alemana, como en el resto de países, hay que contextualizarla por sus aspectos históricos y sus rasgos culturales.

Los inicios corresponden a la creación de la Liga Hanseática, fundada en 1358, como federación comercial y defensiva de ciudades de influencia alemana en el Mar Báltico (Braudel, 1984) y que servía para compartir conocimientos comerciales y acceso a rutas marítimas. Un posterior impulso es con el desarrollo de Prusia y su pugna frente a las potencias francesas y británicas. En este momento se intensifica la labor de recopilación y difusión de información a través de consulados y sociedades de comercio. Así como la creación de asociaciones entre los grandes grupos industriales y bancarios del país.

En el aspecto cultural (Hofstede, 2012), destaca los aspectos de ser una nación competitiva, beligerante en ocasiones, con una limitada distancia al poder, lo que favorece el flujo de información y el factor de la diáspora de alemanes que viven en el extranjero, pero mantienen vinculación con el país. Actualmente hay 80 millones de alemanes viviendo en otros países.

El país presenta una estructura federal con un alto nivel de coordinación entre sus diferentes organismos territoriales. Así como entre estos y los bancos, industrias, asociaciones sindicales, servicios de Inteligencia de los länder y pactos entre partidos políticos con el fin de apoyar el desarrollo del tejido empresarial alemán (Palop y Vicente, 1999).

El esquema alemán (Olier, 2013), sigue las siguientes pautas:

  • La alineación de los principales grupos de interés económicos: bancos, grupos industriales, etc
  • La flexibilidad y aproximación coordinada a los mercados objetivos
  • La posibilidad de sacar provecho de modo coordinado de la masa emigrante alemán en el extranjero
  • El objetivo de prevalencia de los intereses comunes alemanes frente a los intereses individuales, lo que potencia las actividades de inteligencia.

En la actualidad, el 86% de las grandes empresas alemanas tienen un departamento de IC (M-Brain, 2015). En las que destacan los sectores farmacéuticos y salud así como el de telecomunicaciones y tecnología.

En el mismo estudio sobre empresas alemanas se llegó a los siguientes resultados del gráfico, que muestran un convencimiento de los beneficios de la IC, si bien los porcentajes bajan cuando se pregunta si la inversión en IC ha dado sus frutos.

Entre los organismos destaca Michaeli (2004):

  • La Oficina Federal de Protección de la Constitución, Bundesamt für Verfassungsschutz, (BFV), cuya razón de ser es la aplicación de la inteligencia para la protección de la constitución, el orden democrático, la seguridad del país y el promover la cooperación entre el gobierno federal y los länder.
  • Otras medidas que realiza la BfV son charlas y conferencias de sensibilización, el Congreso de Seguridad anual de la BfV, boletines de noticias dirigidos a sus empresas, la realización de un Informe extraordinario sobre protección de la economía y la feria Secutiry Essen. 
  • Bundesnachrichtendienst (BND), la agencia alemana de inteligencia extranjera. Nace en 1945, como la Organización Gehlen, y es financiada por la CIA, si bien en 1956 pasa a depender del Gobierno de Alemania occidental. En los años 80 se centra en la defensa de los intereses económicos alemanes, con gran peso en los países eslavos y de influencia alemana en Centroeuropa.
  • Cámaras de Comercio. Tiene 79 oficinas en Alemania y 90 en otros países y se integran en la asociación alemana de cámaras de comercio e industria (DIHK).
  • La educación en IC a través de las universidades. Entre otras destacan los programas de IC de la Escuela de Economía y Derecho de Berlín, la Escuela de Negocios de la Universidad de Mannheim o la Escuela de Negocio de Münster.

A continuación se anexa el esquema de Inteligencia en Alemania. Este plan pivota en los grandes grupos industriales, bancos y compañías de seguro y en la conexión a los distintos canales de información: diáspora, sociedades de comercio administraciones, etc… Asimismo la conexión con los niveles regionales se realiza a través del peso de los sindicatos y círculos políticos.

 

Reino Unido

En este país, como en Estados Unidos, la política es de no intervención en la esfera privada, si bien hay apoyo a través de instituciones, como la Cámara de Comercio Británica en materia de ayudas a la exportación. Hay que entender al Reino Unido como una potencia económica que fomentó su poder en el ámbito naval y, por tanto, dominadora de las rutas comerciales más rentables, que garantiza gracias a su poderío militar (Mahan, 1987).

No obstante, la iniciativa de apoyo en cuestiones de inteligencia se deja en mano de las empresas privadas y no del sector público, como ocurre entre otros en el caso japonés o francés. Dentro de una concepción ética de cuáles son los límites de actuación del Estado en la esfera privada (Weber, 2003). Un embrión de IC fue el sistema de palomas mensajeras que utilizó Nathana Rothschild para conocer el desenlace de la batalla de Waterloo antes que los demás y utilizar esa información para actuar en la bolsa londinense (Ferguson, 1999).

El poco apoyo público ha generado que el desarrollo en la materia provenga de las iniciativas privadas. Hay que señalar que en 1989 Andrew Pollard crea la consultora de Inteligencia Competitiva EMP Intelligence Service, que también destaca por el aspecto de formación docente en la materia. Hay que reseñar a City Information Group (CIG) como asociación de profesionales, en línea con la Sociedad de Profesionales de Inteligencia Competitiva (SCIP), que, en el caso del Reino Unido, su departamento se crearía en 1990.

Entre las consultoras más significativas se encuentran Aware Consulting (fundada en 1993), CIS (1994), FreshMinds (2000), Fuld&Co (1979), Infonortics (1987) o EMEA Consulting (2001). (Agencia de Información de la Diputación Foral de Bizkaia, 2007).

En el aspecto de formación, destaca el postgrado de Gestión de un entorno competitivo que, desde 1987, la Open University ha ido impartiendo, así como otros estudios de la Leicester Business School. O la Brunel University en Londres, con estudios sobre Inteligencia y sobre seguridad. Así como la London Business School, con seminarios en Inteligencia Competitiva. En cuanto a la difusión, hay que destacar publicaciones como The Economist Intelligence Unit, perteneciente a The Economist. 

Entre los principales autores de Inteligencia Competitiva en el Reíno Unido destacan Sheila Wright autor entre otros junto al canadiense Jonathan Calof de Competitive intelligence: a practioner, academic and interdisciplinary perspective (2006) y de The quest for competitive, business and marketing intelligence: A country comparison of current practices (2008) y ambos con el británico David Pickton de Competitive intelligence in UK firms: a typology (2002) y sus labores de estudio y difusión.

Entre otros países anglosajones es necesario destacar los estudios sobre la implantación de la Inteligencia Competitiva en Australia por Bensoussan y Densham (2005) con su obra Australian CI Practices: A Comparison with the U.S. y Sudáfrica por Muller y Viviers (2004) con The Evolution of Competitive Intelligence in South Africa: Early 1980s-2003. O Canadá donde se sigue un sistema mixto entre lo público y lo privado, con interrelación entre los órganos centralizados y descentralizados. Así como una doble estructura de IC, una a nivel federal centralizada y otra regional con variaciones según los distintos territorios (Tanev y Bailetti, 2008).

 

Conclusiones

Las principales potencias económicas realizan labores de Inteligencia Competitiva, si bien la relación entre lo público y lo privado está condicionada por el grado de liberalismo y de intervención pública de su respectiva Administración, así como del entorno competitivo en el que se mueven sus empresas.

 

 

Nota sobre los autores

Dr. Héctor Izquierdo Triana es Profesor en el Instituto de Empresa (ie, business school) y en la Universidad Pontificia Comillas.

Dr. Fernando Velasco es Director de la Cátedra Servicios de Inteligencia y Sistemas Democráticos de la Universidad Rey Juan Carlos y Editor Jefe  de The International Journal of Intelligence, Security, and Public Affairs.

Dr. José Luis Fernández es Director de la Cátedra de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia de Comillas.

 

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Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

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