JAYSH KHĀLID BIN AL-WALĪD: FACCIÓN YIHADISTA INSTALADA EN LA TRIPLE FRONTERA SIRIA-JORDANIA -ISRAEL

Versión para impresiónVersión para impresión

Blog Mosaico

Daesh ha contemplado por la más dura vía de los hechos cómo el espejismo del “califato”, sustentado en el control territorial de zonas de Próximo Oriente, se ha ido desvaneciendo. Esta situación, sin embargo, no es óbice para dar por extinguida a esta organización ni a su área de influencia.

En su órbita se puede localizar a organizaciones que, si bien no han hecho público el bayat, juramento de lealtad, al autodenominado “califa” Ibrahim, se mantienen receptivos a sus mensajes. Tal es el caso del grupo yihadista llamado Jaysh Khālid ibn al-Walīd (Ejército de Khālid ibn al-Walīd, JKBW), que sostiene una gran actividad en la provincia siria de Deraa, en las fronteras entre Siria, Israel y Jordania, lo que hace que sea un actor a ser tenido en cuenta no solo por el régimen de Bachar al Assad.

 

Mapa de la situación al sudoeste de Siria (actualizado a fecha 17 de julio de 2018).

En color gris puede verse la zona que permanece bajo control de Jaysh Khālid ibn al-Walīd.

Fuente https://twitter.com/ETANA_Syria/status/1019210263386607616

 

Orígenes

Saif Alá (Espada de Alá) fue el seudónimo del líder militar musulmán Khālid ibn al-Walīd (584-642 d.C.), quien inicialmente combatió a Mahoma en la Batalla de Badr para posteriormente abrazar su fe y pelear al lado el Profeta y al de sus sucesores por la expansión del Islam. Participó activamente en la conquista de Siria tomando su capital, Damasco, en el año 635. Al año siguiente, el 20 de agosto de 636, en los barrancos del valle del río Yarmuk hizo frente a un gran contingente militar bizantino formado mayoritariamente por cristianos árabes y armenios, infligiéndole una gran derrota que se llevó por delante la vida de unos 50.000 soldados de Bizancio

Una figura de este tipo, que combina a la perfección elementos épicos y religiosos, no ha pasado desapercibida para la propaganda yihadista. El nombre de este militar fue empleado para definir a un grupo afín al autodenominado “estado islámico” en Siria, precisamente el lugar en el que cosechó grandes triunfos este combatiente musulmán, y que opera bajo el nombre de Jaysh Khālid ibn al-Walīd (Ejército de Khālid ibn al-Walīd, JKBW).

El grupo, ideológicamente alineado con el yihadismo salafista, se instaló en la provincia siria de Daraa, localizada al sur del país en el sensible triángulo formado por las fronteras de Siria, Jordania e Israel. En esa zona, tras el inicio de la guerra civil que asola el territorio sirio desde 2011, se habían implantado organizaciones como Liwa Shuhada al-Yarmouk (Brigada de los Mártires de Yarmouk). Este grupo aunó esfuerzos con la filial de Al Qaeda Jabhat al-Nusra que se tradujeron en un ataque conjunto contra un base aérea del Gobierno sirio en 2013. Otra facción yihadista, Harakat al-Muthanna al-Islamiya (Movimiento Islámico de Muthanna), también participó en ataques coordinados con Jabhat al-Nusra en 2015. Harakat al-Muthanna al-Islamiya se asoció en 2016 con Liwa Shuhada al-Yarmouk para arrebatar a la filial de Al Qaeda el control territorial de la zona limítrofe con Jordania. Curiosamente, estos dos grupos unidos para atacar a al-Nusra, se habían enfrentado entre sí en el año 2014. Ese mismo año, en el mes de diciembre, surgió una organización llamada Jaysh al-Jihad (Ejército del Yihad) en la ciudad suroriental de Quneitra. El control de este enclave era disputado por Liwa Shuhada al-Yarmouk y al-Nusra. Estos últimos anunciaron en 2015 que la ciudad siria de Quneitra estaba libre de la presencia de combatientes de Jaysh al-Jihad. En mayo de 2016, los restos de Jaysh al-Jihad (Ejército del Yihad), Harakat al-Muthanna al-Islamiya (Movimiento Islámico de Muthanna) y Liwa Shuhada al-Yarmouk (Brigada de los Mártires de Yarmuk) proclamaron  su unión formal adoptando la denominación de Jaysh Khālid ibn al-Walīd (Ejército de Khālid ibn al-Walīd, JKBW).

En un comunicado, se daba cuenta de la puesta en marcha “oficial” de JKBW, esgrimiendo entre sus argumentos la cita del Corán: “Dios ama a los que luchan en su senda en línea de combate, cual si fuesen un sólido edificio” (Azora LXI, “La línea de combate”, aleya 4). Igualmente anunciaban el cambio de nombre de una de sus bases que pasaba a llamarse Al- Andalus.

 

Vínculos con Daesh

En junio de 2016, Amaq, la agencia propagandística del “califato” anunció la creación de JKBW “en la cuenca de Yarmuk, en el triángulo donde se encuentran Siria, Jordania y los Altos del Golán”  y que la emergencia de esta nueva facción tenía como objetivo: " unir las  líneas y concentrar las fuerzas”. En el comunicado de Amaq se afirmaba también que: “La nueva organización controla las ciudades de Al-Shajra, Jumla y Nafi'a, además de las aldeas en la cuenca de Yarmuk". No había ninguna referencia explícita de la adhesión oficial del grupo a Daesh.

La distribuidora propagandística  afín a Daesh, al-Battar Media Foundation, difundió en 2017 una serie de documentos sobre JKBW acompañados, como suele ocurrir en “productos” de este tipo de citas de los influyentes teólogos Ibn Taymiyya y Abdul-Rahman Bin Hassan. Las menciones a estos dos eruditos tenía como finalidad emplear sus enseñanzas como precedentes religiosos y justificar su yihad contra aquellos a quienes consideran enemigos del Islam.

Tras su puesta en marcha, los videos elaborados por JKBW, de notable calidad, fueron realizados de una manera muy similar a los producidos por Daesh, conteniendo la narración de los mismos un lenguaje, terminología y contenido casi mimético. En las grabaciones, a los miembros de JKBW se les denominaba “muyahidin”, no empleándose la definición de  “luchadores del Estado Islámico" o "soldados del Califato". Algo similar ocurre con la propaganda de Daesh en ese periodo: informa sobre las acciones de JKBW como si formase parte del autodenominado “estado islámico”  pero citando a sus miembros como “muyahidin”

Pese a ello, fueron apareciendo indicadores que parecen mostrar una paulatina disrupción de esa tendencia. En un documento de JKBW firmado por un individuo denominado Abu Ibrahim al-Shami y fechado en junio en 2018 había referencias a Daesh. En el texto se recordaba la prohibición de contactar con “los apóstatas”, es decir con otros grupos rivales, a no ser que se tuviese la aprobación del oficial de contacto (Abu Abdo al-Askari) y  que se hiciese dentro de lo que marca la Sharia, la ley islámica. También se desmentían las noticias según las cuales JKBW había participado en combates en unión de otras facciones ya que cuando el grupo entre en una determinada zona lo hace cuando el área “está completamente bajo la autoridad del Califato, sin presencia de los apóstatas”. Además, en el encabezamiento del texto, y no es un detalle menor, figuraba el epígrafe “Estado Islámico” antes del nombre del grupo, a diferencia del comunicado de la formación de JKBW cuyo encabezamiento era “Sector del Valle de Yarmuk. Ejército de Khālid ibn al-Walīd”.

Otro documento de mediados de junio de 2018, además de en el  encabezamiento, contenía referencias explícitas al autodenominado “estado islámico”. En el texto, al igual que en otros similares del Daesh, se hacía un llamamiento para que retornasen al territorio bajo control de JKBW a las personas que se vieron forzadas a huir “… a causa de la guerra que ha tenido lugar entre los soldados del Califato (…) y las facciones del Ejército Libre Sirio”. En concreto se llamaba a regresar a las localidades de Jalin y al-Mazira'a “…a los súbditos del Amir al-Mu'mineen Abu Bakr al-Baghdadi (que Dios lo proteja y lo guíe)”. De esta forma JKBW pasa a definir a sus combatientes de la misma manera que Daesh y parece querer dar a entender que el “califa” al-Baghdadi  aún está con vida.

La propaganda “oficial” de Daesh difundió el 10 de julio de 2018 un comunicado en el que afirmaba haber realizado un ataque suicida que habría alcanzado a fuerzas de Bachar Al Assad y a tropas de Rusia al oeste de Daraa. Al Masdar News confirmó la comisión el ataque y la autoría de Daesh. El atentado, en el que fueron asesinados y heridos un número indeterminado de militares sirios, tuvo lugar en la ciudad de Zaizoun, en el oeste de Daraa, y fue perpetrado mediante una camioneta cargada con explosivos conducida por un suicida, al que la propaganda de Daesh se refería como “el hermano Abu al-Zubayr al-Ansari”. Este comunicado servía también para anunciar la creación de una wilaya (provincia) del “califato” en la zona denominada  wilaya Hauran.

 

Imagen de un vídeo de JKBW publicado el 12 de junio de 2018 bajo el título “Contestad al Mensajero de Dios” (El título de la grabación hace referencia al Corán, Azora 46,  Al Ahqaf, aleya 30: “¡Compañeros! ¡Contestad al Mensajero de Dios y creed en él! Dios os perdonará parte de vuestros pecados y os salvará del tormento doloroso”).

Fuente https://jihadology.net/category/jaysh-khalid-bin-al-walid/

 

Capacidades

Hauran es una fértil región del sudoeste de Siria que se extiende hacia el sureste desde el Monte Hermón hasta la frontera jordana. De esa zona son originarios la mayoría de los combatientes de JKWD. Solo de la ciudad de Inkhil, entre 150 y 200 individuos habrían engrosado las filas del grupo yihadista que cuenta entre sus combatientes con algún extranjero. Uno de ellos es Abu Ja'afar al-Urduni, líder de la Hisba, una suerte de “policía religiosa” basada en el precepto coránico de “ordenar el bien y prohibir el mal” que en la practica se dedica a vigilar el estricto cumplimento de su particular visión de la Sharia aplicando más que severos castigos.

Este individuo, originario de Arabia Saudí, llegó a la zona procedente de Raqa, la “capital” de Daesh hasta que perdió el control de la misma a finales de 2017. Ja'afar al-Urduni sustituyó a Abu Ali Saraya, caído en desgracia y encarcelado por sus errores al juzgar a los autores del asesinato del primer “emir” de JKBW, Abu Hashim al-Idlibi.

Según la ONU, Jaysh Khālid ibn al-Walīd contaría con un número de combatientes que se sitúan en torno  a los 2.000 efectivos. Sus arsenales están equipados con armas cortas, fusiles de asalto y ametralladoras de gran calibre además de vehículos todoterreno para el desplazamiento de sus miembros junto a otros destinados al transporte de material. Igualmente tienen a su disposición más de una decena de carros de combate, varios sistemas de lanzamiento de cohetes  BM-21, también conocidos por su nombre ruso Grad (granizo), numerosas piezas de artillería, morteros y armas anticarro (lanzagranadas y misiles guiados).

El grupo ha ido experimentado un notable aumento en el alcance y la intensidad de sus ataques. En su fase inicial, cometió atentados a pequeña escala, circunstancia que experimentó un notable cambio el 20 de febrero de 2017. A lo largo de esa jornada, miembros de JKBW pusieron en marcha un ataque bien planeado y ejecutado contra facciones rivales. El ataque se produjo de manera simultánea contra las ciudades de  Sahem al-Jawlan, Tasil, Hit y Tal al-Jumu'a. En la acción fueron empleados métodos de combate convencional en unión del despliegue masivo de vehículos cargados de explosivos conducidos por terroristas suicidas y a la activación de “células durmientes”.Estas últimas junto al eficaz empleo del “factor sorpresa” tuvieron una importancia determinante en el éxito de las operaciones. Aunque por medio del empleo de su fuerza aérea las fuerzas armadas de Siria recuperaron el control de Hit, el terreno bajo control de JKBW aumentó considerablemente. Este territorio se vio incrementado pocos día después, el 24 de febrero de 2017, cuando tomaron las poblaciones de Jibleen y al-Mazir'a.

Desde febrero de 2018 el control territorial de JKBW se extiende a lo largo de seis emplazamientos al oeste de Daraa. Ese mismo mes el grupo anunció el reclutamiento forzoso entre la población de los territorios que domina y ha implantado en las escuelas de estas localidades un “plan de estudios” muy parecido a los que Daesh puso en marcha en otros lugares. También han experimentado un aumento los asesinatos y ataques contra líderes y grupos rivales para reforzar su posición de fuerza.

 

Conclusión

El gobierno de Bachar al Assad, con la puesta en marcha de su ofensiva sobre Daraa el 19 de junio de 2018 parece tener clara su postura respecto de JKBW, al que continúa atacando con el apoyo aéreo ruso, pese al acuerdo de alto el fuego en la zona. No es probable que en líneas generales, las tropas gubernamentales (y sus aliados) tenga limitaciones que vayan más allá de las que les imponga el nivel de capacidad operativa que estén en condiciones de desplegar.

Por parte de Jordania parece vislumbrarse una cierta inacción respecto de lo que ocurre al lado de su frontera. En esa decisión podría tener un notable peso el hecho de que en la provincia jordana de Irdib, en sus límites con territorio sirio, viven un número de personas que mantienen vínculos de distinta índole, familiares, de clanes o tribales, con combatientes de JKBW lo parece por el momento disuadir a las autoridades jordanas de implementar ataques que podrían generar tensiones de distinto nivel a los dos lados de la frontera.

Respecto a la postura israelí, esta podría encajar en las palabras del Coronel de las fuerzas armadas de Estados Unidos Robert E. Hamilton. En un artículo publicado por el Foreign Policy Research Institute fechado en mayo de 2018, reproducía las palabras que le dijo un militar israelí en el transcurso de una visita al Golán ocupado: “Jaysh Khālid ibn al-Walīd es una organización terrorista, pero no tiene como blanco a Israel. Entonces, aunque no nos sentimos cómodos con ellos en nuestra frontera, los preferimos al régimen sirio porque con el régimen vienen los iraníes (…) No toleraremos a los iraníes en nuestra frontera”.

Pese a que JKBW parece mantener una “agenda local”, su cada vez mayor proximidad con Daesh y el hecho de que éste haya optado por instaurar una wilaya en la zona parecen ser elementos que contribuyen a aumentar la de por sí enorme volatilidad de la zona. Posibles alianzas entre ambos grupos o una hipotética fusión, hacen de JKBW, con su número de efectivos, capacidades y el conocimiento que posee del teatro de operaciones en el que despliega su yihad, un actor con una notable capacidad de desestabilización que, por el momento, se circunscribe al interior de las fronteras de Siria.

 

Luis Antonio González Francisco. Diploma de especialización Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencias y Movimientos Radicales, Universidad Pablo de Olavide (Sevilla).