Hacia una escuela española de Estudios Estratégicos

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Estrategia.Lab

A continuación se reproduce el discurso de Guillem Colom Piella primer premiado de la Revista Ejército en representación de todos los galardonados. Se pronunció el pasado mes de mayo en la 39º edición de los premios de dicha revista.

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Excelentísimas e ilustrísimas autoridades, señoras y señores, amigas y amigos. Es un auténtico placer estar hoy en el Cuartel General del Estado Mayor del Ejército de Tierra para celebrar, con todos ustedes, la entrega de los premios de la Revista Ejército del año 2018.

Para empezar, quiero agradecer, en nombre de todos los galardonados –el General de División D. Jorge Ortega Martín, por su constancia, fidelidad y continuidad en la colaboración con la Revista, el General de Brigada D. Miguel Ballenilla y García de Gamarra, por su trabajo “Robots y sistemas autónomos: el futuro que se avecina”, el Coronel D. José María Pardo de Santayana y Gómez-Olea “El fenómeno guerrillero en la Guerra de la Independencia” y en el mío propio, con “La doctrina Gerasimov y el pensamiento estratégico ruso contemporáneo”– el honor que supone para nosotros la concesión de estos premios.

Un honor porque estos tres artículos representan un reconocimiento tanto al estudio del arte de la guerra como a la contribución al pensamiento militar español. Y es que, tal y como nos ha expuesto el General Director hace unos minutos, debemos utilizar la pluma para orientar el empleo de la espada porque solo conociendo el pasado, comprendiendo el presente y proyectando el futuro, podremos orientar con eficacia el empleo de la fuerza. Sin embargo, estos galardones también conllevan una responsabilidad: la responsabilidad de seguir colaborando con la Revista Ejército para que ésta continúe siendo una de las publicaciones de referencia en asuntos militares y estratégicos en lengua española.

Además, a nivel personal también tengo una deuda y una responsabilidad adicional con la Revista Ejército. Fue aquí donde, recién licenciado de la universidad hace más de diez años, no sólo publiqué mi primer artículo, sino que éste fue galardonado con el tercer premio. De ahí mi deuda y mi compromiso con la que también considero «mi» Revista, ya que dicho reconocimiento me animó a continuar profundizando sobre los asuntos militares y a seguir colaborando con la Revista para aportar mis ideas al debate estratégico con la esperanza de que, entre todos, consolidemos estos asuntos en nuestro país.

Aunque estoy frente a ustedes hablando en nombre de los galardonados aquí presentes, quiero hacer extensivas estas palabras a todos los finalistas y colaboradores que contribuyen con sus trabajos a que la Revista Ejército vea la luz cada mes desde hace casi ochenta años. Las ideas que todos y cada uno de los colaboradores introducen, los conceptos que debaten, los planteamientos que exponen o las lecciones que identifican son fundamentales para aprender del pasado, conocer el presente y prepararnos para el futuro, contribuyendo así a generar un pensamiento estratégico que tan necesario se nos antoja en el mundo de hoy.

Y es que la Revista Ejército se ha convertido en un magnífico punto de encuentro para todos aquellas personas, militares de cualquier empleo o civiles de cualquier disciplina, interesadas en los asuntos militares y estratégicos, así como un foro de discusión en el que se combina la pluma y la espada, la reflexión y la acción o el pasado, presente y futuro. Tanto es así que esta publicación profesional del Ejército de Tierra empieza, quizás por el interés que están despertando los asuntos de defensa entre las generaciones más jóvenes como por su distribución en Internet, a estar presente de manera permanente en las aulas de las universidades y a ser citada en trabajos académicos. Aunque puede parecer anecdótico, este hecho no sólo pone de manifiesto la importante contribución de la Revista Ejército a la cultura militar, sino también su papel en la promoción de la cultura de defensa nacional.

En este sentido, tal y como nos expone magistralmente el General Ortega en su obra 75 años de la Revista Ejército, la evolución del pensamiento militar español, la naturaleza, orientación y temática de estas colaboraciones ha experimentado enormes cambios que permiten observar cómo ha evolucionado nuestro pensamiento militar. Además, estas mismas contribuciones –cada vez más heterogéneas, multidisciplinares, combinando magistralmente el pasado, presente y futuro y enfocadas tanto a los asuntos nacionales como internacionales– son las que han permitido que la Revista se haya consolidado como referente en materia técnica, doctrinal, táctica, operacional o estratégica en lengua española.

Su afianzamiento como una de las publicaciones de referencia en asuntos militares a nivel internacional, su aportación al debate estratégico, su contribución al pensamiento militar o su creciente presencia en las aulas universitarias son algunos de los logros de la Revista Ejército que nos tienen que llenar de satisfacción. Sin embargo, también nos deben animar a continuar colaborando para superar el paradigma de cultura de defensa que ha reinado hasta día de hoy. En este sentido, otro colaborador habitual de la Revista recientemente se preguntaba sobre el escaso debate público que existe en nuestro país sobre asuntos estratégico-militares, la limitada discusión y retroalimentación mutua que existe entre los autores españoles o la poca relevancia internacional que tienen nuestras aportaciones al debate estratégico. Proponía, en consecuencia, la necesidad de generar una verdadera «escuela española en estudios en seguridad y defensa» que nos permitiera contribuir, en clave nacional, a los grandes debates estratégicos internacionales. No sólo comparto plenamente esta idea, sino que creo más necesario que nunca que todos los militares y civiles que estamos interesados en estos asuntos colaboremos estrechamente para consolidar una comunidad estratégica y crear una «escuela española de estudios estratégicos» para contribuir al debate nacional e internacional. Y es aquí donde la Revista Ejército puede jugar, junto con el resto de publicaciones de tipo profesional, académico o de divulgación, foros académicos serios y solventes o instituciones como el Instituto Español de Estudios Estratégicos como nexo de unión entre el Ministerio de Defensa y el mundo universitario, un papel fundamental en la consolidación de esta comunidad estratégica.

Para terminar, en representación de los galardonados, me sumo al agradecimiento a la dirección de la Revista, a su equipo de redacción, a la Jefatura de Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica y al Jefe de Estado Mayor del Ejército, a los colaboradores, a los lectores y las instituciones que hacen posible que la Revista Ejército continúe siendo un foro especializado de debate en asuntos estratégicos y militares relevante para el Ejército de Tierra, para las Fuerzas Armadas y para toda la sociedad española.

Muchas gracias y enhorabuena a los premiados.

Guillem Colom es Profesor de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla), co-director de Thiber y miembro del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI) de la Universidad de Granada.