Francia: el ‘gran mudo’ recupera el habla

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Un reciente artículo publicado por la Revue Défense Nationale[1], ha desatado una tormenta política en Francia[2]. Su autor, el Coronel de Artillería François-Régis Legrier[3], Jefe del 68 Regimiento de Artillería de África[4] y Jefe también (entre octubre de 2018 y febrero de 2019) de la Task Force Wagram en Siria/Irak, criticaba en él la forma en que se había conducido la operación de liquidación de la bolsa de Hajin, último reducto de Daesh en territorio sirio.

Para Legrier, la negativa a empeñar fuerzas occidentales sobre el terreno (y a aceptar las inevitables bajas que ello conllevaría) ha hecho que la acción militar aliada se traduzca casi exclusivamente en el uso del fuego (de aviación o artillero), mientras que se depende por completo de aliados locales (proxies) para la maniobra y la ocupación del terreno. El resultado es que la conclusión de las operaciones se dilata en el tiempo, las destrucciones se multiplican y aumentan los sufrimientos de la población local.

Como es en esa población local donde los grupos radicales tienen su base de reclutamiento, el Coronel Legrier se pregunta si el éxito táctico de la toma de Hajin (y, por extensión, otros similares) no puede ser, en realidad, una derrota estratégica[5]. Aunque el artículo está escrito desde una perspectiva técnica militar, supone, de hecho, una dura crítica de decisiones adoptadas por el gobierno norteamericano y otros gobiernos occidentales (en particular, el francés).

El artículo podría haber pasado desapercibido fuera de los círculos militares si no hubiera sido por la inmediata reacción del gabinete de la Ministra, así como de parte de la jerarquía militar. Así, un portavoz del Estado Mayor se apresuraba anunciar que se estaba estudiando si procedía imponer un correctivo al Coronel Legrier[6], mientras que la Revista lo retiraba de su versión en línea, al tiempo que publicaba una nota firmada por su jefe de redacción, General Pellistrandi, en la que se explicaba que el proceso de validación seguido no respetaba el principio esencial de que, cuando se trata de operaciones en curso, hay que obtener siempre el permiso previo de la autoridad responsable de las operaciones[7]. Inmediatamente, otro militar, Michel Goya (Coronel en la reserva) se hizo eco en su blog del artículo de Legrier[8], así como de las primeras reacciones oficiales, y a partir de este momento el trabajo (o, quizá, el “incidente Legrier”) empezó a ser comentado por la mayor parte de la prensa francesa y por muchos medios extranjeros.

                                                                                                 

Un precedente cercano: el caso Desuin

No es este el único caso reciente planteado en Francia sobre los límites de la libertad de expresión de los militares. En 2017, un Capitán de la Gendarmería recibió una reprensión del General Jefe de la Región en la que estaba destinado por colaborar regularmente con diversos medios de comunicación[9] y haber publicado en ellos duras críticas de las políticas del Presidente francés y de miembros de su gobierno. El Capitán escribía siempre con seudónimo (Hadrien Desuin), pero no ocultaba su condición de militar (antiguo alumno de la Escuela Especial Militar de Saint-Cyr y de la Escuela de Oficiales de la Gendarmería Nacional) y aceptaba aparecer en programas de televisión, lo que hacía que su identificación fuera fácil. En mayo de 2018, el Consejo de Estado confirmó la sanción disciplinaria[10], con el argumento de que “estos hechos, incluso si han sido cometidos fuera de servicio y sin utilizar medios del servicio, y aunque el interesado no hiciera uso de su condición de militar, son constitutivos de una violación de la obligación de reserva que tienen los militares en relación con las autoridades públicas, incluso encontrándose fuera de servicio y aunque estén cubiertos por el anonimato”[11]

 

También en las alturas

Tanto en el caso Legrier como en el caso Desuin la jerarquía militar ha sido la primera en reaccionar. Al menos, en público. Pero ha habido también alguna ocasión en que la propia jerarquía ha recibido un mensaje político muy claro sobre los límites que no debe traspasar. La más, conocida, el “caso Villiers” en 2017.

En julio de 2017, el General Pierre de Villiers, en aquel momento Jefe de Estado Mayor de los Ejércitos (primer puesto en la jerarquía militar francesa), criticó durante una comparecencia ante la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional los recortes que en el presupuesto de defensa tenía intención de aplicar el gobierno. Aunque la comparecencia se celebraba a puerta cerrada, parte de las palabras del General se filtraron a la prensa.

Al día siguiente, el Presidente Macron decía en su discurso a los militares con ocasión de la Fiesta Nacional: “Creo que no es digno difundir ciertos debates en la plaza pública”. Añadía, además: “Soy vuestro jefe”. Y, así mismo: “No necesito ninguna presión y ningún comentario”[12]. Estas palabras fueron interpretadas por muchos medios de comunicación como una completa y pública desautorización de su Jefe de Estado Mayor. En pocos días la situación se hizo insostenible y el 19 de Julio el General Villiers dimitía.

 

Algunos comentarios finales

Un oficial de la Gendarmería, el Teniente Coronel David Maitrot, utilizaba el “caso Desuin” (y, sin citarlo, también el “caso Villiers”) para explicar los problemas que existen en la aplicación del concepto clásico del “Gran Mudo”[13] a las condiciones del mundo contemporáneo[14]. Y destacaba, en particular, dos:

  • “¿Tenemos derecho a dejar a nuestros conciudadanos en la ignorancia de los hechos que constatamos? La opinión pública es el centro de gravedad estratégica de las democracias liberales. ¿No es nuestro deber reforzar la resistencia de este centro de gravedad, no desde luego haciéndole creer que solo nosotros estamos en posesión de la verdad, sino aportando nuestro saber para alimentar y animar la reflexión, para ayudar a que esta reflexión y las decisiones sean lo más lúcidas que resulte posible”. El argumento del Teniente Coronel es una apelación a la moderna exigencia de transparencia y se inscribe en un debate muy de nuestros tiempos[15]. ¿Es legítimo que la opinión pública se vea privada de los puntos de vista de los profesionales?
  • “¿Con qué derecho podría el gobierno impedir a los parlamentarios que oigan visiones e ideas distintas de las suyas? (…) Mientras no exista desinformación, no se atente contra el honor del Ejército, no se revelen secretos estratégicos y no se sea desleal hacia Francia”. Y es que, en una democracia contemporánea, el control del ejecutivo gana importancia entre las funciones parlamentarias, y no puede existir auténtico control sin que el Parlamento tenga acceso a una información no muy distinta de la que posee el Gobierno.

Jean-Dominique Merchet, un veterano periodista especializado en cuestiones de seguridad y defensa, ha comentado en su blog Secret Défense que “hay un riesgo de que la comunidad militar reciba el siguiente mensaje: si queréis escribir sobre tema diferentes de ‘la condición militar’ (militarité) o ‘la ética’, más vale ponerse de acuerdo con el jefe”[16].

Lo que sería una lástima, porque contribuiría a limitar la creatividad de los militares, una cualidad que, en esta época de cambios continuos y rápidos, es muy necesaria para cualquier organización. Y también porque supondría un paso atrás con respecto a prácticas que hace ya varias décadas se consideraban normales, plenamente aceptables. En su libro de 1934 Vers l’armée de métier, De Gaulle (Teniente Coronel por entonces) defendía una alternativa radical distinta a la política militar de la época. Una alternativa que, claro, no gustó a todos los lectores del libro (particularmente, en medios políticos).

José-Miguel Palacios es Coronel de Infantería y Doctor en Ciencia Política.


[1]Se trata de una publicación independiente que se financia con las aportaciones de sus suscriptores. Por tradición, su director ha sido siempre un general o almirante. Ver https://fr.wikipedia.org/wiki/Revue_D%C3%A9fense_nationale.

[2]LEGRIER, François-Régis (2019). La bataille d’Hajin: victoire tactique, défaite stratégique? Revue Défense Nationale, febrero 2019: 65-71. El artículo ha sido retirado de la versión internet de la revista, pero puede consultarse en https://drive.google.com/open?id=1Uyc3RDkgqqHkyOjR6UbWf_uxmX8fJapr.

[3]Legrier, nacido en 1973 y graduado en la Escuela Especial Militar de Saint-Cyr es un conocido escritor militar. Es autor del libro Si tu veux la paix, prépare la guerre. Essai sur la guerre juste (Via Romana, 2018) y de un buen número de artículos sobre temas especializados. Puede encontrarse una breve biografía suya en http://www.magistro.fr/index.php/template/lorem-ipsum/a-tout-un-chacun/item/1035-lyautey-cet-officier-terriblement-inefficace.

[4]A pesar del nombre, este regimiento tiene su sede permanente en la Francia metropolitana, 30 km al este de Lyon.

[5]En sus propias palabras: “Oui, la bataille d'Hajin a été gagnée, au moins sur le terrain mais en refusant l'engagement au sol, nous avons prolongé inutilement le conflit et donc contribué à augmenter le nombre de victimes au sein de la population. Nous avons détruit massivement les infrastructures et donné à la population une détestable image de ce que peut être une libération à l'occidentale laissant derrière nous les germes d'une résurgence prochaine d'un nouvel adversaire. Nous n'avons en aucune façon gagné la guerre faute d'une politique réaliste et persévérante et d'une stratégie adéquate. Combien d'Hajin faudra-t-il pour comprendre que nous faisons fausse route?”.

[7]Communiqué. Article « La bataille d’Hajin ». https://fr.calameo.com/read/00055811532a64928c851.

[8]El blog de Goya se titula La voie de l’épée y la entrada correspondiente al artículo de Legrier puede encontrarse en https://lavoiedelepee.blogspot.com/2019/02/la-bataille-dhajin-victoire-tactique.html. Michel Goya es hijo de español. Puede verse su CV en http://michelgoyacv.blogspot.com/.

[9]Es también autor del libro La France atlantiste ou le naufrage de la diplomatie (Les Éditions du Cerf, 2017).

[11]En versión original: ““dans le cadre d'activités extraprofessionnelles, M. B...a publié, sous un pseudonyme, sur plusieurs sites internet relayés par les réseaux sociaux, de nombreux articles critiquant en des termes outranciers et irrespectueux l'action de membres du Gouvernement et la politique étrangère et de défense française ; qu'il s'est prévalu, dans ces publications, de sa qualité d'ancien élève de l'école Saint-Cyr et de l'école des officiers de la gendarmerie nationale ; qu'alors pourtant qu'il avait été mis en garde à ce sujet, il a poursuivi ces publications ; que ces faits, même s'ils ont été commis en dehors du service et sans utiliser les moyens du service et si l'intéressé ne faisait pas état de sa qualité de militaire, sont constitutifs d'une violation de l'obligation de réserve à laquelle sont tenus les militaires à l'égard des autorités publiques, même en dehors du service et fût-ce sous couvert d'anonymat”.

[12]La selección de frases es la que hace el diario Le Monde en su artículo “Une crise majeure ouverte entre Macron et l’armée”, publicado el 17.07.2017. https://www.lemonde.fr/politique/article/2017/07/17/une-crise-majeure-ou...

[13]“La Grande Muette”, como a menudo se ha llamado al ejército francés.

[15]En el Preámbulo de la Ley española de transparencia (2013) se dice: “La transparencia, el acceso a la información pública y las normas de buen gobierno deben ser los ejes fundamentales de toda acción política. Solo cuando la acción de los responsables públicos se somete a escrutinio, cuando los ciudadanos pueden conocer cómo se toman las decisiones que les afectan, cómo se manejan los fondos públicos o bajo qué criterios actúan nuestras instituciones podremos hablar del inicio de un proceso en el que los  poderes públicos comienzan a responder a una sociedad que es crítica, exigente y que demanda participación de los poderes públicos”.

[16]   MERCHET, Jean-Dominique (2019). Opération Chammal : l’article du colonel Legrier passe mal à Paris. Blog Secret Défense, 20.02.2019. https://www.lopinion.fr/blog/secret-defense/operation-chammal-l-article-colonel-legrier-passe-mal-a-paris-178107.