Entre la pluma y la espada. El Global Islamic Media Front en Occidente

Versión para impresiónVersión para impresión

El discurso yihadista contiene numerosas afirmaciones que pretenden ensalzar entre sus seguidores la importancia de las labores de comunicación y propaganda para la estrategia general de este movimiento. Según sus principales ideológicos, los musulmanes no sólo cumplen con su obligación de combatir la yihad contra los enemigos del Islam empuñando la espada (protagonizando actos de violencia), sino también utilizando la pluma (a través de la comunicación y la propaganda). Esta idea ha ido ganando protagonismo en la narrativa terrorista de manera paralela a la difusión de las nuevas tecnologías de la información, en especial Internet. Según esto, la labor de comunicación resulta esencial para la concienciación de la comunidad musulmana sobre la situación de “agresión” que padece el Islam, pero también para el reconocimiento de la labor que realiza los muyahidín en defensa de esta religión.

Este mensaje persigue dignificar la labor de aquellos individuos cuya contribución a la yihad se limita al ámbito de la comunicación. Según esto, lejos de ser muyahidines de segunda fila, su contribución es tan importante como la de aquellos otros musulmanes que ponen en peligro sus vidas combatiendo con las armas o realizando acciones de martirio. Sin propaganda, los yihadistas se convirtieran en grupúsculos aislados de la comunidad musulmana, incapaces de recibir apoyo, financiación y nuevos activistas.

Este respaldo doctrinal ha permitido que surjan grupos y redes yihadistas que se definen así mismas como organizaciones que se dedican exclusivamente a la yihad mediática. Estas plataformas propagandísticas realizan una importante labor de potenciación del ideario terrorista a través de la traducción, edición y difusión de los materiales elaborados por los grupos que llevan a cabo actos de violencia terrorista.

Acabo de publicar un artículo académico donde realizo un análisis descriptivo de una de estas organizaciones: el Global Islamic Media Front (GIMF). Se trata de un ejemplo paradigmático, al ser la plataforma mediática de mayor antigüedad y prestigio dentro de la comunidad yihadista. El análisis de este grupo resulta relevante para ampliar nuestro conocimiento sobre la naturaleza y funciones de las redes de apoyo propagandísticos al terrorismo yihadista.

A partir de la información procedente de la desarticulación en Austria, Canadá y Alemania de tres células vinculadas a la infraestructura de este grupo en Occidente, en este artículo se mantiene la tesis de que el GIMF, lejos de constituir un ejemplo puro de organización cuyos miembros desean dedicarse exclusivamente a las labores propagandísticas, el grupo ejerce tres funciones adicionales:

  • Sirve de “refugio identitario” para aquellos individuos que desean cultivar una identidad de combatiente de la yihad.

  • Permite ejercer un “activismo de sustitución” para aquellos individuos que han fracasado en su intento de integrarse en organizaciones que ejercen la violencia terrorista.

  • Supone una importante fuente de radicalización violenta para sus propios miembros, como consecuencia de la creciente insatisfacción que les produce sus actividades propagandísticas.

 

Acceso al artículo (requiere suscripción a la revista Terrorism and Political Violence): “Between the Pen and the Sword: The Global Islamic Media Front in the West”.