El estatus jurídico del personal de la CIA y de los contratistas en la campaña de ataques con drones en Pakistán

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Como es sabido, el programa de ataques selectivos mediante drones contra terroristas y líderes de insurgentes que luchan contra las tropas de la coalición en Afganistán, pero refugiados en Pakistán, es competencia de la CIA y no de la Fuerza Aérea estadounidense.

Desde la perspectiva del Derecho Internacional Humanitario, la intervención de agentes de la CIA y de personal de empresas militares y de seguridad privadas en algunas fases de las operaciones llevadas a cabo mediante drones, parece constituir una participación directa de civiles en las hostilidades. La Guía interpretativa sobre participación directa en las hostilidades, documento que expresa la postura del Comité Internacional de la Cruz Roja sobre el concepto de participación directa en las hostilidades, aborda algunos de los principales problemas jurídicos que plantea el estatus de empleados civiles –miembros de las agencias de inteligencia o contratistas.

Según la Guía para que una actividad implique una participación directa en las hostilidades debe cumplir tres exigencias cumulativas:

  • Alcanzar un cierto umbral de daño, es decir, ocasionar un perjuicio a la capacidad militar del enemigo.

  • Que exista un vínculo causal directo entre la actividad y el daño.

  • La conexión con una parte en el conflicto.

Respecto de aquellas acciones que consideradas aisladamente, por sí mismas, no causan el mínimo umbral de daño, la Guía señala que el requisito del vínculo causal directo se entenderá cumplido si “el acto forma parte integrante de una operación táctica concreta y coordinada que provoca directamente ese nivel de daño.”

La guía propone como ejemplo los ataques mediante aviones no tripulados, que implican la participación del piloto que dirige el avión por control remoto, de la persona que controla las municiones, del especialista en comunicaciones que mantiene contacto con el vehículo aéreo, y del mando militar que controla el conjunto: todos participan directamente en las hostilidades.

Al participar en este tipo de misiones los agentes de la CIA, y los contratistas a su servicio, son civiles que participan directamente en las hostilidades, por lo que pueden ser objeto de ataque y su despliegue junto a otras fuerzas militares y unidades de operaciones especiales puede crear confusión en cuanto el verdadero estatus de los miembros.

Para un análisis más profundo sobre ésta y otras cuestiones relacionadas puede consultarse el artículo Externalización de funciones de inteligencia: oportunidades y riesgos a la luz de la experiencia estadounidense, publicado en Inteligencia y Seguridad. Revista de Análisis y Prospectiva.