El conflicto político libio y el conflicto armado interno

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Análisis GESI, 27/2016

Resum​enA partir de la caída del régimen del coronel Muamar el-Gadafi en Libia, en 2011, la situación política se fue degradando y el poder fragmentando en diversos actores. El fracaso del plan de transición para generar estabilidad fue el desencadenante del conflicto armado interno con matices de guerra civil de baja intensidad que se mantiene latente.

Este documento pretende analizar la situación política actual, enfocado a las facciones institucionales, así como el conflicto armado interno que se ha producido de las tensiones entre los diferentes gobiernos.

La situación política en Libia

Libia se caracteriza tanto por su complejo sistema tribal, como por su diversidad étnica (97% árabes y bereberes)1 y homogeneidad religiosa (96,6% musulmanes sunníes)2. Un breve resumen de la situación lo recoge la Central Intelligence Agency (CIA, 2016): Tras la caída del régimen del Coronel Muamar el-Gadafi, durante las revueltas árabes de 2011, se intenta formar gobierno. En 2012 se forma un nuevo parlamento que elige un primer ministro. Tras las elecciones de 2014, la inestabilidad e inseguridad lleva a la creación de la Casa de los Representantes (sus siglas en inglés, HoR), pero un grupo remanente del Parlamento de 2012 rechazan salir del poder y la legitimidad de las elecciones donde habían perdido, y crean un gobierno rival al HoR, el Congreso Nacional General (sus siglas en inglés, GNC). En octubre de 2015 la Organización de Naciones Unidas (ONU), envió a Bernardino León para negociar un acuerdo y alcanzar un gobierno compartido que sea interino, de acuerdo nacional (GNA en inglés), esperando convocar elecciones para 2017. Bernardino León es sustituido por Martin Kobler el actual enviado especial de la ONU para Libia (UNSMIL) quien consigue alcanzar el acuerdo en marzo de 2016 (Echeverría, 2016: 9).

 

El Congreso General Nacional (Government of National Council, GNC)

En cuanto se forma el primer Congreso General Nacional, una de las misiones más difíciles que tenía Ali Zeidan, primer ministro libio durante 2012, era luchar contra las milicias (Fuente, 2014: 2). “Cada una de ellas tenía su propia ideología y mantenía sus propias lealtades tribales, por lo que cada grupo armado utilizó su poder para intentar imponer sus demandas” (ibíd.: 3). Consiguieron controlar: “la seguridad de las ciudades, las fronteras, la gestión de los centros de detención y la protección de las instalaciones estratégicas” (ibíd.: 4). Al ser incapaz de combatir a todas las milicias, el gobierno empleó algunas alianzas para luchar contra estas. Una medida fue juntar las milicias en unas “Fuerzas del Escudo libio”, que estaría a las órdenes del nuevo ejecutivo. Se dividió en tres áreas geográficas (ibíd.: 4): el Escudo Libio 1 en la región de Cirenaica; el Escudo Occidental Libio vinculado a un líder de AQ; y el Escudo Central Libio, en Misrata. Estas milicias no se consiguieron integrar en un ejército regular, ni policía, lo que produjo una serie de críticas al gobierno por su ineficacia. A su vez, el entorno político de Ali Zeidan se fue radicalizando, en el sentido de aumentar la presencia de islamistas fundamentalistas. Incluso llegó a ser secuestrado por una fuerza política islamista que envió a un grupo criminal armado, vinculado al Ministerio del Interior y de Defensa, la “Sala de Operaciones de los Revolucionarios Libios” (ibíd.: 5).

Por su parte, los grupos islamistas que operaban en la zona oriental, se organizaron en la denominado Consejo de la Sura de los Revolucionarios de Bengasi, una agrupación de organizaciones islamistas que incluía a los yihadistas de Ansar el Sharia, a la facción Cirenaica del Escudo Libio (conocida como Escudo Libio 1) y a organizaciones menores como la Brigada de los Mártires del 17 de Febrero o la Brigada Rafallah al-Sahati. Aunque no fueron capaces de establecer un verdadero califato islámico, si se mostraron lo suficientemente fuertes como para establecer su cuartel general en Bengasi y controlar las instalaciones estatales y militares en esta ciudad, extendiendo su influencia más allá de la capital hasta alcanzar Sirte3, Derna y Ajdabiya (Fuente, 2014:7).

Durante ese mismo año, 2014, se mantenían las relaciones conflictivas entre las fuerzas islamistas y sus oponentes más o menos laicos (Fuente, 2014:7). Entre una de las principales fuerzas de oposición a los islamistas, encontramos al General Jalifa Haftar4, quien lideraba la operación Dignidad, contra las organizaciones yihadistas5.

 

El gobierno de Tobruk o la Cámara de los Representantes (House of Representants, HoR)

Durante el verano de 2012 y el de 2014 el GNC realizó la función de poder legislativo, hasta que en junio de 2014 las segundas elecciones marcaron la sucesión del GNC. Sin embargo, los miembros de las primeras elecciones no reconocieron la validez de las mismas, a la par que la inseguridad y la tensión política aumentaba. “Mientras, en Trípoli quedaban el otro Gobierno y el otro Parlamento (el GNC) no reconocidos por la comunidad internacional” (Echeverría, 2016: 4), pero sí por otros países que le prestaban apoyo internacional hasta la creación de Gobierno de Acuerdo Nacional promovido por Naciones Unidas. Los ganadores de los comicios formaron la Cámara de Representantes (HoR), como órgano alternativo al GNC, trasladándose a Tobruk y Al-Baida. Los perdedores de las elecciones de 2014 eran mayoritariamente islamistas. En cuanto se conocieron las intenciones de emplear las milicias afines al gobierno de Trípoli, la mayoría islamistas, para mantener el orden en las zonas controladas, y alguna intención de expansión, el General Jalifa Haftar jugó un papel clave de contrapeso contra estas intenciones del gobierno de Trípoli.

 

Durante la actual ofensiva de 2016, las ciudades portuarias del este de país, cercanas a Tobruk se convirtieron en principal punto de interés, primero por los hidrocarburos6 que se encuentran en las zonas, así como refinerías y puertos para su exportación. Además de ser una baza importante para seguir negociando con el gobierno del GNC y del GNA la unificación del país y el reparto del poder. Donde el HoR empieza a jugar un plan cada vez mayor en la medida que el General Haftar acepta la fidelidad al parlamento de Tobruk. Por último, parece que la sede del HoR seguirá siendo Tobruk, aunque por ahora se haya descartado su reposicionamiento en Bengasi7.

 

El Gobierno de Acuerdo Nacional (Government of National Accord, GNA)

Surge a raíz de las negociaciones realizadas por Bernardino León, desde el otoño de 2015, concretándose con la propuesta de Martin Kobler, el nuevo Jefe de la UNSMIL, en la ciudad de Skhirat, Marruecos, durante marzo de 2016 (Echeverría, 2016: 9). La motivación de su creación era la de crear un gobierno con mayor legitimidad para guiar la nueva transición hacia la unificación en un gobierno único. Se esperaba que tanto el GNC como el HoR reconocieran al GNA como aquel órgano de mayor legitimidad. Sin embargo, el HoR rechazó en sucesivas votaciones el reconocimiento del GNA8.

 

El GNA con base en Trípoli y liderado por el Primer Ministro Fayez al-Sarraj ha reiterado la necesidad de unificar las fuerzas para luchar contra el Daesh en Libia. Llamamiento rechazado por el General Jalifa Haftar, quien decidió llevar a cabo su propia operación militar en mayo de 2016 sobre Derna y Bengasi, con su llamado Ejército Nacional Libio, (LNA por sus siglas en inglés)(Libyan Gazette Editorial Staff, 2016). Igualmente, en el ámbito internacional, tras el derribo de un helicóptero francés9, en julio de 2016, que transportaba fuerzas especiales francesas, se puso en evidencia el apoyo internacional a las fuerzas de Haftar en detrimento de las fuerzas del GNA que se podría considerar que cuentan con mayor legitimidad. Con motivo de la presión política internacional producida por el incidente, el presidente francés François Hollande realizó declaraciones donde reiteraba su apoyo al GNA10.

Mapa número 1 – Los gobiernos en el norte de Libia y las principales fuerzas -

Fuente: Stratfor, 2016, “Conversation: The Obstacles to Peace in Libya”, Media Center, Video, 7 de marzo de 2016. Enlace: https://www.stratfor.com/video/conversation-obstacles-peace-libya

 

Por último, las analistas de Stratfor, Lynn Wise y Toba Hellerstein señalaban en marzo de 2016 que en Libia existen dos gobiernos principales (Stratfor, 2016b): el GNC y el HoR. Comentan que la división surge a raíz de las elecciones, cuando se forma el segundo gobierno en Tobruk. Ambos gobiernos se declaran los legítimos representantes del pueblo libio y reclaman el reconocimiento occidental. Con las negociaciones de los enviados especiales de Naciones Unidas para Libia, Bernardino León y su sucesor, Martin Kobler, se alcanzó un acuerdo entre las dos facciones, que esperaba la formación de un gobierno legítimo y reconocido legalmente por los dos gobiernos, el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA). Se esperaba que este gobierno superara la división entre los otros dos gobiernos. En ese sentido, se puede decir que existen tres tipos de gobiernos (Toaldo et Fitzgerald, 2016). El cuarto gobierno que propone Toba Hellerstein es el de Diálogo Libya - Libya Dialogue (LLD), que representa al gobierno libio oriental y occidental.

La existencia de dos gobiernos y múltiples katibas, algunas salafistas yihadistas (Chivvis, 2016b: 1) dificultó en gran medida la consolidación. Además, en el ámbito institucional de los gobiernos enfrentados, no debemos olvidar el peso que tiene el sistema tribal (Feliu, 2012: 3). Durante la época de Gadafi el pacto entre las tribus, sobre todo la Gadafah, la tribu del coronel Gadafi, era la que desempeñaba el papel protagonista. Con el inicio de la guerra civil, en 2014, las tribus fueron las encargadas de establecer un sistema de justicia y funcionamiento interno, sobre todo local. La adscripción tribal seguirá jugando un papel fundamental dentro de la organización política en Libia.

Los ciudadanos libios continúan sintiéndose vinculados a la adscripción tribal (Chersstich, 2011). A pesar del rápido progreso de una sociedad rural a urbana (más del 80% de la población vive en zonas urbanas), la “tribalización” de las ciudades es también un hecho. Sin duda, dicha adscripción tribal continúa teniendo cierta relevancia para el islamismo, si se observa la importancia del fenómeno en el este del país (donde dominan las tribus Zuwayas, Beni Salim o Awagir) (Feliu, 2012: 3).

Mapa 2 – Distribución de las principales tribus de Libia – Fragile States / Stratfor

Fuente: Mapa de Stratfor, en Fragilestates.org, enlace: https://chronicle.fanack.com/libya/population/

 

La situación del conflicto armado interno internacionalizado

Libia se encuentra inmersa en una guerra civil desde hace 4 años (Arteaga, 2015) (Mesa, 2013: 2) (Chivvis, 2016: 2)(IISS, 2015) pero de baja intensidad (Fuente, 2014: 18) y dentro de un conflicto interno internacionalizado desde la participación de la OTAN. El resultado del conflicto interno ha producido la fragmentación del poder en gobiernos enfrentados, más de 4,000 muertos y medio millón de desplazados (Echeverría, 2015: 73). Encontramos principalmente dos gobiernos (Stratfor, 2016), aunque también un tercer gobierno si contamos al GNA (Toaldo et Fitzgerald, 2016) y un cuarto gobierno que propone Toba Hellerstein es el de Diálogo Libya - Libya Dialogue (LLD), que representa al gobierno libio oriental y occidental. De esta coyuntura se aprovecharían los yihadistas locales, de la rivalidad y del desgobierno. El miedo al Daesh ha sido la principal baza que ha impulsado el acuerdo de paz, en la medida que lo tomaron como una amenaza mayor a sus rivales locales (Arteaga, 2015).

 

Además, el precio bajo del petróleo agravó en cierta medida las tensiones internas, sobre todo en la financiación de los gobiernos enfrentados (Echeverría, 2015: 23). De esta manera, la lucha por los recursos, tanto monetarios, como por el petróleo, las armas y las rutas comerciales, se vuelve el objetivo estratégico de estos actores. A su vez, las mafias del narcotráfico, organizaciones criminales y traficantes de todo tipo, provenientes del Sahel, han penetrado en la frontera libia sin dificultad alguna (Mesa, 2013.10). El conflicto ha aumentado la permeabilidad de las fronteras y fuerza a los desplazados y refugiados a viajar a otras partes, sobre todo a Europa. En este punto podemos considerar a Libia sumida en una guerra civil.

La existencia principalmente de dos gobiernos (GNC y el HoR) y múltiples katibas, algunas salafistas yihadistas (Chivvis, 2016b: 1) dificultó en gran medida la consolidación. Los grupos islamistas locales se organizaron entorno a diferentes Shuras o Consejos para aplicar sus medidas islamistas en las zonas que controlaban. Este fue el caso del Consejo de la Sura de los Revolucionarios de Bengasi, compuesta por varias agrupaciones yihadistas como Ansar al-Sharia Libia, al Escudo Libio 1 de Cirenaica, la Brigada de los Mártires del 17 de febrero y la Brigada Rafallah al-Sahati (Fuente, 2014: 7). Durante el año 2014 se mantenían las relaciones conflictivas entre las fuerzas islamistas y sus oponentes más o menos laicos (ibíd.: 7). Entre una de las principales fuerzas de oposición a los islamistas, encontramos al General Jalifa Haftar11, quien lideraba la operación Dignidad, contra las organizaciones yihadistas12.

El GNA liderado por el Primer Ministro Fayez al-Sarraj ha reiterado la necesidad de unificar las fuerzas para luchar contra el Daesh en Libia. Llamamiento rechazado por el General Jalifa Haftar, quien decidió llevar a cabo su propia operación militar en mayo de 2016 sobre Derna y Bengasi, con su llamado Ejército Nacional Libio, (LNA por sus siglas en inglés)(Libyan Gazette Editorial Staff, 2016).

 

Bibliografía:

 

Arteaga, Félix, (2015), “Libia, entre el caos de la guerra civil y el agujero negro del Estado Islámico”, Real Instituto Elcano, Opinión - 17/2/2015, en: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/web/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/defensa+y+seguridad/arteaga-libia-entre-el-caos-de-la-guerra-civil-y-el-agujero-negro-del-estado-islamico [Consultado el 26 de enero de 2016].

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Chivvis, Christopher S., (2016), “The Three Challenges of Countering ISIS in Libya”, Rand Corporation, enlace: http://www.rand.org/blog/2016/02/the-three-challenges-of-countering-isis-in-libya.html Consultado el 28 de julio de 2016].

Echeverría Jesús, Carlos, (2015), “Oriente Medio, Oriente Próximo y el Norte de África: epicentro de incertidumbres”, en Panorama Estratégico 2015, Ministerio de Defensa, Instituto Español de Estudios Estratégicos, pp. 69 - 97 ISBN: 978-84-9091-032-0 (edición papel).

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Mesa García, Beatriz, (2013), “Libia, el nuevo narcoterrorismo”, documento de opinión, 120/2013, IEEE, enlace: http://www.ieee.es/galerias/fichero/docs_opinion/2013/dieeeo120-2013_derivalibiaextremismo_beatrizmesa.pdf [consultado el 28 de julio de 2016].

Stratfor, (2016), “Conversation: The Obstacles to Peace in Libya”, Media Center, video, 7 de marzo de 2016. Enlace: https://www.stratfor.com/video/conversation-obstacles-peace-libya [Consultado el 16 de mayo de 2016].

Toaldo, Mattia, Fitzgerald, Mary (2016), “A quick guide to libya's mains players”, European Council on Foreign Relations (ecfr.eu), enlace: http://www.ecfr.eu/mena/mapping_libya_conflict#cap0 [Consultado el 1 de agosto de 2016].

2 Ibíd.

3 “De hecho, el Daesh fue únicamente capaz de establecerse en Sirte porque la ciudad fue largamente rechazada por otros grupos” (Porter, 2016).

4 Su nombre en también puede ser traducido como Khalifa Haftar o Hiftar.

5 Aunque también se sabe que atacó a otros grupos islamistas, pese a que estos combatían al Daesh, como ocurrió en abril de 2015, en Derna (Libyan Gazette Staff, 2016).

6 Al-Warfalli, Ayman, 2016, “Clashes at Libyan oil ports as counter-attack repelled: officials”, Reuters, 18 de septiembre de 2016 enlace: http://www.reuters.com/article/us-libya-security-oil-idUSKCN11O08U [Consultado el 6 de octubre de 2016].

7 Libya Herald, 2016, “Sacking stall HoR plans relocation to Benghazi”, 3 de octubre de 2016, enlace: https://www.libyaherald.com/2016/10/03/sacking-stalls-hor-plans-for-relocation-to-benghazi/ [Consultado el 6 de octubre de 2016].

8 Musa, Rami, 2016, “Libya parliament votes no confidence in UN-backed government”, The Washington Post, 22 de agosto de 2016, enlace: https://www.washingtonpost.com/world/middle_east/libya-parliament-votes-no-confidence-in-un-backed-government/2016/08/22/a8a2e016-6868-11e6-91cb-ecb5418830e9_story.html [Consultado el 6 de octubre de 2016].

9 The Guardian, 2016, “Three French special forces soldiers die in Libya”, 20 de julio de 2016, enlace: https://www.theguardian.com/world/2016/jul/20/three-french-special-forces-soldiers-die-in-libya-helicopter-crash [Consultado el 6 de octubre de 2016].

10 Libyan Gazette, 2016, “France gives GNA its full support”, 27 de septiembre de 2016, enlace: https://www.libyangazette.net/2016/09/27/france-gives-gna-full-support/ [Consultado el 6 de octubre de 2016].

11 Su nombre en también puede ser traducido como Khalifa Haftar o Hiftar.

12 Aunque también se sabe que atacó a otros grupos islamistas, pese a que estos combatían al Daesh, como ocurrió en abril de 2015, en Derna (Libyan Gazette Staff, 2016).

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

 

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