Conceptos básicos para entender una Estrategia de Seguridad Nacional (I)

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El 14 de febrero el Boletín Oficial del Estado se hizo eco del Acuerdo del Consejo de Seguridad Nacional por el que se aprobaba el procedimiento para la elaboración de la Estrategia de Seguridad Nacional 2017. Entre las razones que ese Acuerdo exponía para publicar una nueva versión de la Estrategia de Seguridad Nacional se encontraban la necesaria actualización del entorno de seguridad internacional y el correspondiente proceso de adaptación paralela en España tras la presentación, en 2016, de la Estrategia Global para la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea.

Francia así lo ha hecho, publicando su su Revisión Estratégica para la Defensa y la Seguridad Nacional en octubre, cinco meses después de la llegada al poder del presidente Macron. Félix Arteaga analiza este documento poniendo en valor que “El orden seguido, la estrategia primero y el presupuesto después, revela la primacía del poder militar en Francia”. Continúa añadiendo que “Una vez publicada, a la Revisión Estratégica le aguardan las dificultades propias de convertir sus orientaciones en políticas concretas”.

En España el pensamiento estratégico en la Seguridad Nacional, que de forma formal comenzó con Javier Solana y la publicación de la Estrategia Española de Seguridad en 2011, es aún incipiente. Constantemente se emplean determinados conceptos relacionados con la Seguridad Nacional, incluso en documentos oficiales, sin reparar en su verdadero significado o incluso en las considerables diferencias que derivan entre un término u otro. Así por ejemplo en la propia Estrategia de Seguridad Nacional y en las estrategias derivadas se hace referencia a los riesgos y amenazas sin realizar ninguna distinción entre ellos, lo que contribuye en escasa medida a divulgar el empleo adecuado de la terminología.

Exponemos en este artículo lo que a nuestro juicio son las definiciones más correctas asociadas a determinados términos directamente relacionados con la Seguridad Nacional; y por ello es lógico comenzar por la definición de este término.

La Seguridad Nacional es definida en la Ley de Seguridad Nacional como la acción del Estado dirigida a proteger la libertad, los derechos y bienestar de los ciudadanos, a garantizar la defensa de España y sus principios y valores constitucionales, así como a contribuir junto a nuestros socios y aliados a la seguridad internacional en el cumplimiento de los compromisos asumidos. Es importante hacer notar que la Estrategia de Seguridad Nacional proporciona una definición ligeramente diferente, debiendo entenderse como válida la que proporciona la Ley de Seguridad Nacional.

Por otra parte, una estrategia de seguridad nacional -también conocida en el mundo anglosajón como Grand Strategy- es un documento de carácter político que orientan a todos los recursos del Estado en la dirección y empleo necesarios para dar cumplimiento a la Política de Seguridad establecida, bajo la dirección del Gobierno. En su redacción deberán considerarse cuatro aspectos fundamentales: los objetivos políticos a alcanzar, los medios estratégicos o recursos a emplear para alcanzarlos, el modo en que serán alcanzados y las suposiciones adoptadas como ciertas para su desarrollo.

En el caso de España, la Ley de Seguridad Nacional proporciona una definición somera de la Estrategia de Seguridad Nacional, estableciendo que es el marco político estratégico de referencia de la Política de Seguridad Nacional; y marca el contenido del documento –un análisis del entorno estratégico, concreta los riesgos y amenazas que afectan a la seguridad de España, define las líneas de acción estratégicas en cada ámbito de actuación y promueve la optimización de los recursos existentes. Esta afirmación resulta en cierta medida sorprendente, ya que normalmente debe ser la política la que orienta el pensamiento estratégico y no a la inversa.

Es interesante tener en cuenta que una estrategia de seguridad nacional “orienta a todos los recursos del Estado en la dirección y empleo necesarios para dar cumplimiento a la Política de Seguridad establecida”. En España, con la publicación por parte del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de la Estrategia de Acción Exterior no puede considerarse que se haya alcanzado una sincronía entre ambos documentos desde la óptica de la seguridad, pudiendo inducir a cierta confusión en algunos aspectos.

En cualquier caso, la auténtica prueba para comprobar la sincronización en materia de Seguridad Nacional en España vendrá determinada por el procedimiento de elaboración y contenidos de la próxima Directiva de Defensa Nacional por parte del Ministerio de Defensa, documento que deberá estar perfectamente alineado con la Estrategia de Seguridad Nacional vigente.

Otro aspecto de interés es la determinación del interés vital para la Seguridad Nacional. Bajo nuestro criterio la mejor definición del término viene recogida en la clasificación realizada por Sarkesian y Cimbala en su obra “US National Security: Policymakers, Processes, and Politics”, en ella establecen como intereses de primer orden o vitales, aquellos que afectarían a la seguridad interior de forma inmediata o incluso a la supervivencia de la nación. El siguiente nivel viene determinado por aquellos intereses de segundo orden, o críticos, que son aquellos que, sin afectar a la supervivencia de la nación o ser una amenaza inmediata a la seguridad interior, pueden suponer a medio o largo plazo una amenaza de primer orden. Finalmente, en un tercer nivel, estarían los intereses no críticos, pero que afectan a la seguridad.

Para finalizar, queremos abordar dos conceptos relacionados entre sí, pero en ningún caso con un significado idéntico: las amenazas y los riesgos. Las amenazas pueden ser consideradas como eventos naturales o intencionados de carácter genérico que afectan a la seguridad. El riesgo, debe ser entendido como la plasmación concreta de esa amenaza genérica en función de la probabilidad de ocurrencia, la magnitud del riesgo o impacto y la vulnerabilidad propia.

Samuel Morales es Teniente Coronel de Infantería de Marina (DEM) de la Armada Española.

 

Samuel Morales es Teniente Coronel de Infantería de Marina (DEM) de la Armada Española.