Avenger: la evolución de la familia Predator

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General Atomics Aeronautical Systems, la empresa fabricante de los drones armados utilizados por la CIA en su campaña contra Al Qaeda y los talibán, está desarrollando un avión no tripulado que continúa la serie iniciada por el RQ/MQ-1 Predator, seguida por el MQ-1C Grey Eagle (una versión mejorada del Predator, financiada por el US Army, no por la USAF), y prolongada por el MQ-9 Reaper (diseñado específicamente para el combate, más rápido y con una capacidad de carga bélica sustancialmente mayor) .

El nuevo UCAV se denomina Avenger. Destaco algunas de sus principales características:

  • A diferencia del Predator y del Reaper, el Avenger está pensado para operar en las denominadas guerras híbridas, es decir, aquellas donde se combina el enfrentamiento convencional y el asimétrico; o, más bien, para realizar ambos tipos de misiones, coincidan o no en un mismo conflicto. Los Predator y Reaper constituyen una amenaza para sus eventuales objetivos siempre que éstos no dispongan de sistemas de defensa aérea eficaz. De lo contrario son presa fácil. Sin embargo, el Avenger está diseñado para ofrecer una escasa firma radárica e infrarroja.

  • En consecuencia, el tipo de armamento que podrá llevar será más variado que el que habitualmente vemos en los Reaper. Además de incluir los tradicionales misiles Hellfire, bombas guiadas por láser GBU-12 Paveway II, y bombas con navegación inercial con GPS, GBU-38 JDAM, el Avenger también podrá portar, por ejemplo, misiles antirradiación que, combinados con un potente equipo de guerra electrónica y su baja firma radárica, le permitirán llevar a cabo misiones de supresión de defensas aéreas enemigas; una tarea siempre peligrosa que mejor que ejecuten robots.

  • Al mismo tiempo, tendrá más capacidad de carga de sistemas de inteligencia (aproximadamente una tonelada más que el Reaper). La idea es aumentar la capacidad de procesamiento en la propia plataforma, de modo que se reduzca el volumen de datos que se envía a los operadores de tierra.

  • Una última diferencia con sus predecesores es su mayor velocidad. En lugar del motor de cuatro cilindros y de la turbohélice de cola, característica de los Predator y Reaper respectivamente, el Avenger utiliza un turbofán que le proporciona una velocidad máxima de aproximadamente 740 km/h (algo más de un tercio de la del Reaper). Con ella el Avenger no podrá integrarse en packs de ataque con aviones tripulados (sigue siendo demasiado lento para ello, además de poco maniobrable), pero será capaz de desplazarse con mayor rapidez hacia sus objetivos así como de aprovechar blancos de oportunidad.

De momento, General Atomics ha fabricado cuatro unidades del Avenger. Una de ellas fue adquirida a finales del año pasado por la fuerza aérea norteamericana para someterla a un periodo de pruebas. El precio aproximado de cada avión es de 15 millones de dólares, no muy superior a los 13 millones que aproximadamente cuesta cada Reaper.