Al Katibet Ghoraba, la filial de Daesh en Argelia

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Análisis GESI, 32/2016

Resumen: Daesh ha sido uno de los actores principales tanto en el conflicto libio desde la caída de Muammar el-Gaddafi en 2011, como en Túnez desde el atentado en el Museo Nacional del Bardo el 18 de marzo de 2015.

Sin embargo, la actividad de Daesh en la vecina Argelia, una de las economías más fuertes de África y principal exportador de gas a Europa, no ha tenido la suficiente cobertura mediática a pesar de los numerosos indicios que demuestran la presencia de la organización que lidera Abu Bakr al-Baghdadi en el país magrebí. El presente análisis tiene como objetivo aclarar cuál es la situación de Daesh en Argelia, su desarrollo y la respuesta gubernamental ante la amenaza yihadista.

 

Introducción

El fenómeno del terrorismo yihadista ha estado muy presente desde la guerra civil argelina (1991-2002) donde el Grupo Islámico Armado (GIA) se convirtió en una de las organizaciones yihadistas más famosas de la escena internacional con atentados de gran relevancia, como el secuestro del vuelo 8969 de Air France[i] que acabó con 7 víctimas mortales el 24 de diciembre de 1994.

A principios del siglo XXI, el GIA fue debilitándose poco a poco gracias en buena medida a la acción del gobierno, pero sobre todo, por el escaso apoyo social que tuvo al finalizar la guerra por sus violentas acciones contra la población civil. Con la detención del principal líder del GIA Nourredine Hakim[ii] , el testigo del salafismo fue recogido por el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSCP) que había exportado una gran cantidad de combatientes a los grupos muyahidines en Afganistán e Irak y mantenía vínculos importantes con Al-Qaeda, por entonces considerado el principal enemigo de Estados Unidos.

El GSCP se fusionó con Al Qaeda fundando la actual Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), creando así una de las filiales más grandes y poderosas del grupo terrorista encabezado en aquellos años por el carismático multimillonario saudí Osama Bin Laden[iii].

Aunque el hermetismo del régimen argelino ha ido dando pequeñas dosis de una realidad maquillada, lo cierto es que la aparición de acciones terroristas cuya autoría vincula directamente a Daesh y no a AQMI como tradicionalmente se ha hecho, evidencia que la organización yihadista se encuentra muy presente en el país magrebí. Sobre todo después de que el director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos (DIA) Teniente General Vicent Stewart señalara que Daesh se había expandido a nuevos territorios[iv], incluyendo Argelia, ante las derrotas militares sufridas en otros campos de batalla como Siria e Irak.

 

Soldados del Califato, Al Katibet Ghoraba y Daesh

Los primeros pasos de Daesh en la antigua colonia francesa se produjeron de la mano de Soldados del Califato en Argelia (Jund al-Khilafa fi Ard al Jaza’er) después de que Guri Abdelmalek (alias: Jaled Abu Suleimán) anunciase su separación de AQMI[v] y su integración al Daesh, que hasta el momento había logrado conquistar importantes aéreas en Siria e Irak, relegando a AQMI del primer plano internacional.

Aunque Soldados del Califato en Argelia poseía experimentados integrantes (especialmente heredados del GIA), el hostigamiento de las fuerzas de seguridad argelinas impidió que el grupo se hiciera fuerte en las regiones montañosas de la Cabilia, difícilmente accesibles y refugio de grupos anti-gubernamentales.

A pesar de esto, la nueva organización saltó a la fama por el secuestro del turista francés Hervé Gourdel y su posterior asesinato en un vídeo donde el guía de montaña galo se convirtió en el cuarto occidental decapitado por Daesh tras el británico David Haines y los norteamericanos Steven Sotloff y James Foley[vi].

El principio del fin de la organización se produjo el 23 de diciembre ese mismo año, cuando militares del Ejército Popular Argelino (ANP) pusieron fin a la vida del líder y fundador del grupo, Guri Abdelmalek[vii] cerca de Argel. La muerte del cabecilla de Soldados del Califato, posteriormente condenado a muerte in absentia, empujó al grupo a la marginalidad pensándose que la rama de Daesh en Argelia estaba prácticamente desarticulada.

Con Soldados del Califato fuera de combate, AQMI vio la oportunidad perfecta para volver a reivindicarse como el principal grupo salafista, no solo en Argelia si no en el resto del Magreb. Así durante el año 2015 fue Al Qaeda en el Magreb, (aunque muy esporádicamente) la organización causante de los atentados registrados en Argelia (3 de febrero, 13 de mayo y 17 de julio)  durante todo el año 2015.

Aunque las FAS consiguieron reducir considerablemente la actividad terrorista con numerosas operaciones antiterroristas, lo cierto es que diferentes katibas (antiguos rescoldos armados del GIA), afincadas en las regiones montañosas del norte del país, anunciaron su escisión de AQMI para integrarse a las filas del Daesh  como la katiba Skikda o Sarayat al-Ghuraba[viii]. Estas escisiones demuestran la creciente competencia entre Daesh y AQMI por hacerse con el control y el favor de los pequeños comandos locales en los países del Magreb.

Ya en febrero de 2016, los servicios de inteligencia argelinos volvieron a mostrar la existencia de células conectadas con Daesh cuando arrestaron a un colaborador del terrorista belga de origen marroquí Abdelhamid Abaaoud, ideólogo de los sangrientos atentados de París que costaron la vida a 129 personas. El descubrimiento de la red de colaboradores de Abaaoud (que ya en 2013 viajo a Siria) en Argelia confirmó las sospechas de los servicios de inteligencia norteamericanos de que la organización “califal” se estaba reorganizando en los países del Magreb ante los retrocesos territoriales y militares de Siria e Irak.

En el mes de agosto de este año se ha producido un punto de inflexión, en cuanto a las especulaciones de la presencia de Daesh en Argelia, pues el día 30 de ese mismo mes, el medio de noticias TSA (Tout sur l’Algérie), uno de los voceros principales del régimen del presidente Bouteflika, anunció que el APN se había lanzado a la captura del emir de Al Katibet Ghuraba[ix], la nueva filial de Daesh en Argelia. La oficialización de esta filial por parte del régimen, siempre tan celoso con la información que sale al exterior, demuestra que Daesh ya posee células oficiales y sólidas en el país magrebí.

 

La respuesta del gobierno de Bouteflika

El Estado argelino presidido por Abdelaziz Bouteflika ha sido uno de los países del Magreb que más recursos ha dedicado a las políticas de seguridad y defensa desde los sangrientos atentados del GIA en los años noventa.

Aunque Argelia siempre ha competido con el Reino de Marruecos por imponerse como la mayor potencia regional de la zona y AQMI se asentaba como principal grupo terrorista en el país, lo cierto es que la estabilidad de los regímenes de Ben Alí en Túnez y el coronel Gaddafi en Libia permitieron vivir en una cierta comodidad a Bouteflika y su gobierno. 

La fuerte irrupción de Daesh en Túnez y Libia, donde ha llegado a controlar diversas partes del territorio, hizo sonar todas las alarmas en el país que rápidamente se apresuró a reforzar sus bastas fronteras con el despliegue de más de 60.000 soldados[x]. A esta acumulación de tropas en la frontera se sumó el despliegue de numerosas operaciones contraterroristas, especialmente en las zonas montañosas de la Cabilia, Constantina y Tizi Ouzou donde las diferentes katibas afines a AQMI y Daesh establecen sus búnkeres y escondites gracias a sus difíciles accesos y accidentada geografía.

Concretamente en la región de Constantina (en el norte del país) las fuerzas de seguridad se han lanzado a la captura del emir de Al Katibet Ghoraba, la nueva filial de Daesh en Argelia, aunque su identidad no ha sido revelada todavía.

En los seis primeros meses del año 2016, el Ministerio de Defensa Argelino aseguró haber abatido a 107 terroristas y detenido a otros 31. Los numerosos frentes a los que tiene que hacer frente el régimen para garantizar su estabilidad han hecho que actualmente el gasto público en defensa haya aumentado hasta alcanzar el 6,24% del PIB duplicándose el gasto militar si lo comparamos con el año anterior.

Con la unificación de Al-Murabitún en AQMI (un gesto que apunta a un cierre de filas ante la creciente competencia regional), la existencia de una filial de Daesh de forma oficial y las sombras de Ansar Dine y la Brigada Okba Ibn Nafaa en las vecinas Mali y Túnez, hace indicar que las acciones contraterroristas seguirán produciéndose con bastante asiduidad. Todo esto en un contexto en el que la salud del presidente Bouteflika es un misterio y donde el dilema sucesorio ya ha empezado a crear fisuras en el seno de las fuerzas armadas.

 

Conclusiones

  • Al aproximarse al estudio de los Estados que componen el Magreb, encontramos un elemento común que es la falta de democracia (salvo el todavía desconocido rumbo de Túnez). Reporteros Sin Fronteras (RSF), una de las de las ONGs más conocidas en cuanto a la denuncia de la censura de los medios de comunicación, señala a  Argelia como uno de los países donde el control de medios se hace más evidente.[xi] Por tanto el reconocimiento oficial por parte del régimen de una filial de Daesh indica que la organización yihadista ya se ha asentado de forma sólida en territorio argelino.
  • El caso de Soldados del Califato en Argelia, a pesar de la repercusión que obtuvieron por el secuestro de Hervé Gourdel, no ha sido un hecho diferente al de otros rescoldos del antiguo GIA que anunciaron su integración al Daesh más por motivos coyunturales que ideológicos. Aunque a día de hoy el régimen argelino no ha proporcionado identidades sobre los cabecillas de esta nueva filial parece improbable, por las sucesivas derrotas de Daesh en Libia y el movimiento de integrantes a Argelia, que el descabezamiento de la organización suponga el fin de esta como sí ocurrió con Soldados del Califato en Argelia.
  • La gran cantidad de pequeñas células locales, que en su momento o pertenecieron al GIA o al Ejército Islámico de Salvación (EIS), brazo armado del Frente Islámico de Salvación (FIS) durante los años noventa, hacen difícil establecer el tamaño de Daesh en Argelia. Como ya sucedió con Boko Haram cuando juró lealtad a Al-Baghdadi, las pequeñas katibas autóctonas han ido virando o bien a AQMI o a Daesh dependiendo de las circunstancias del momento. El continuo enfrentamiento entre las dos organizaciones hegemónicas del yihadismo hace que querer establecer en números concretos los integrantes de Daesh en Argelia, se convierta en pura especulación.
  • Aunque Bouteflika ha acaparado aún más poder, sobre todo a partir de la disolución del servicio de inteligencia DRS (Departament des Renseignements et la Sécurité)[xii] y su sustitución por otra agencia directamente dependiente de su persona, la salud del presidente sigue siendo un misterio. El debate sucesorio en cuanto a la supervivencia y continuidad del régimen argelino, ha sido visto en los últimos años como una oportunidad de hacer caer el régimen por parte de grupos disidentes y organizaciones terroristas. A pesar de que el ejecutivo argelino es un gobierno fuerte. todas las incógnitas sobre el futuro del país pasan por la sucesión del anciano presidente que ganó sus cuartas elecciones en 2014 bajo la acusación de fraude electoral.

 

José Manuel Moreno es ayudante de investigación del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI) de la Universidad de Granada

 

Referencias Bibliográficas

[i]  Gregory, S. (2003). France and the War on Terrorism. Terrorism and Political Violence, 15 (1).

[ii]  EFE (2005). Argelia anuncia el desmantelamiento “casi total” del GIA por la detención de su líder nacional. Libertad Digital. 3 de marzo de 2005. http://www.libertaddigital.com/mundo/argelia-anuncia-el-desmantelamiento-casi-total-del-gia-por-la-detencion-de-su-lider-nacional-1276240864/ (último acceso: 6 de octubre de 2016)

[iii] Reinares, F. (2010). ¿Qué es AQMI?  El País. 24 de agosto de 2010. http://elpais.com/diario/2010/08/24/espana/1282600808_850215.html (último acceso: 6 de octubre de 2016)

[iv]  Babouche, Y. (2016). Pour les États-Unis, l’Algérie figure parmi les pays où Daech opère. TSA. 9 de febrero de 2016. http://www.tsa-algerie.com/20160209/pour-les-etats-unis-lalgerie-figure-parmi-les-pays-ou-daech-opere/ (último acceso: 7 de octubre de 2016)

[v] Bueno, A. (2015). Soldados del Califato en Túnez, ¿la afirmación de Daesh en el país magrebí? Análisis GESI, (10), 1, Grupo de Estudios en Seguridad Internacional. http://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/soldados-del-califato-en-túnez-¿la-afirmación-de-daesh-en-el-país-magrebí (último acceso: 13 de octubre de 2016)

[vi]  Pacheco, G. (2014). Hervé Gourdel, la última víctima occidental de la barbarie. ABC. 25  de septiembre de 2014. http://www.abc.es/internacional/20140924/abci-rehenes-ejecutados-yihadistas-201409241745.html (último acceso: 13 de octubre de 2016)

[vii] EFE. (2014). El ejército mata al líder del IS en Argelia y autor de la decapitación del francés Hervé Gourdel. El Mundo. 23 de diciembre de 2014. http://www.elmundo.es/internacional/2014/12/23/549937d3ca4741ad148b4570.html (último acceso: 13 de octubre de 2016)

[viii] TRACterrorism.org. (2015). Sarayat al-Ghuraba, an AQMI splinter active in Constantine has pledged bayah to ISIS. Twitter. 25 de Julio de 2015. https://twitter.com/tracterrorism/status/624979459607789568  (ultimo acceso: 13 de octubre de 2016)

[ix] Hamdi, Z. (2016). À Constantine, l’armée traque l’émir de Katibet Al Ghoraba, la nouvelle branche de Daech en Algérie. TSA. 30 de agosto de 2016. http://www.tsa-algerie.com/20160830/a-constantine-larmee-traque-lemir-de-katibet-al-ghoraba-nouvelle-branche-de-daech-algerie/ (último acceso: 13 de octubre de 2016)

[x] Moreno, J.M. (2016). El contraterrorismo argelino frente a la amenaza de AQMI-Daesh. Blog Mosaico. Grupo de Estudios en Seguridad Internacional. http://www.seguridadinternacional.es/?q=es/content/el-contraterrorismo-argelino-frente-la-amenaza-de-aqmi-daesh (último acceso: 13 de octubre de 2016)

[xi]  RSF. (2016). Clasificación mundial 2016. Reporteros sin Fronteras. 20 de abril de 2016. http://www.rsf-es.org/grandes-citas/clasificacion-por-paises/ (último acceso: 14 de octubre de 2016

[xii]  Iriarte, D. (2016). “La disolución del servicio secreto trata de consolidar el poder de Bouteflika”. El Confidencial. 29 de enero de 2016. http://www.elconfidencial.com/mundo/2016-01-29/lucha-de-poder-en-argelia-bouteflika-ha-vencido-al-servicio-de-inteligencia_1142953/ (último acceso: 14 de octubre de 2016)

 

Editado por: Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI). Lugar de edición: Granada (España). ISSN: 2340-8421.

 

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