¿Será el Keystone XL pipeline la primera medida de Trump en materia energética?

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La reciente victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales estadounidenses podría relanzar la construcción del oleoducto Keystone XL (Keystone XL pipeline), de financiación privada (fundamentalmente por la compañía energética TransCanada).

Éste permitiría trasportar durante casi 2.000 kms un máximo de 830.000 barriles de petróleo/día desde la provincia canadiense de Alberta, principal centro productor de petróleo y gas del país, hasta el estado de Nebraska (Estados Unidos), desde donde el petróleo podría también ser enviado a zonas portuarias. Como se puede comprobar en la imagen, la ruta del Keystone XL sería mucho más directa que la ya existente, y permitiría incrementar la actual capacidad de Estados Unidos de recepción de petróleo canadiense.

Canadá también se vería beneficiada con la construcción del oleoducto en la medida en que encontraría así mayor salida a los mercados internacionales para su petróleo (Alberta no tiene salida al mar). El nuevo oleoducto también podría contribuir a disminuir la dependencia del petróleo de Oriente Medio, y generar decenas de miles de puestos de trabajo y beneficiar a la economía de ambos países.

Sin embargo, aunque en 2010 Canadá dio luz verde al proyecto, el Presidente Obama paralizó el comienzo de las obras atendiendo a diferentes instancias y organizaciones que cuestionaban la evaluación de impacto medioambiental realizada, en un contexto en el que diferentes sectores se oponían frontalmente a la construcción del oleoducto por su negativo impacto medioambiental.

Aunque en 2015 el recién elegido Congreso estadounidense, de mayoría republicana, votó a favor de comenzar inmediatamente las obras, Obama hizo uso de su capacidad de veto, alegando que no se había llevado a cabo el pertinente proceso de revisión. Sin embargo, lo cierto es que Obama en todo momento restó importancia al oleoducto, no sólo en términos económicos y de dependencia energética, sino también medioambientales (de hecho, consideraba que su construcción no habría resultado tan perjudicial para el medio ambiente).

Pero en la reciente campaña presidencial Trump se ha mostrado dispuesto a reactivar el Keystone XL durante los primeros 100 días de su mandato, y todo apunta a que la reactivación efectivamente podría estar en marcha, más aún después de que el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell (Kentucky), declarase el 11 de noviembre ante los medios que así acababa de solicitárselo a Trump.

José Antonio Peña es Profesor de Ciencia Política en la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y miembro del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional (GESI) de la Universidad de Granada.