¿Qué se puede extraer de la reacción del Daesh frente a la batalla de Mosul?

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El pasado 16 de octubre de 2016, empezó tras meses de preparación, la primera gran ofensiva contra el Daesh en los territorios de Siria e Irak.

Es evidente que ya no sólo es una batalla por retomar una ciudad clave en la guerra contra el Daesh, sino que está también en juego la credibilidad del gobierno iraquí, la eficacia de la estrategia de la coalición liderada por EEUU y la cuestión más importante, ¿Cuál va a ser la estrategia a seguir por el Daesh frente a la pérdida de territorio en Siria e Irak?

Mucho se ha hablado sobre esta cuestión en los últimos meses y especialmente en las últimas semanas. Había algunas voces que apuntaban que el Daesh podría dejar los territorios de Siria e Irak y establecer el santuario de su califato en territorio Libio. Evidentemente a simple vista podría parecer una de las mejores opciones que podría tener el Daesh, ya que el Daesh tiene una ambición geográfica no definida además de una capacidad de reinvención muy grande y una gran resiliencia. Pero se da la circunstancia de que el Daesh ha perdido la mayor parte del terreno que controlaba en este país y con la ofensiva que se está llevando a cabo en la ciudad de Sirte, último bastión del Daesh en Libia, puede que esto suponga un gran varapalo para sus ambiciones territoriales en Libia.

Otra de las posibles respuestas del Daesh frente a la pérdida de territorio en Irak y Siria sería el cambio a una red terrorista global descentralizada, sin controlar un territorio determinado, asemejando mucho su estructura a la de Al Qaeda. Evidentemente esta posibilidad es bastante remota, ya que la razón de ser de este grupo terrorista transnacional es el control e imposición de la ley islámica en un territorio controlado.

Pero hay un hecho muy relevante que se produjo el pasado día 21 de octubre, que es el ataque por parte del Daesh a la ciudad de Kirkuk, simultáneamente a la ofensiva de la coalición por Mosul, dónde tomaron varias comisarías de policía.

Esto parece arrojar cierta luz frente a la pregunta inicialmente planteada.

Está claro que el Daesh no se va a dar por vencido fácilmente y pese al avance de las fuerzas de la coalición y del régimen sirio, el Daesh va a intentar mantener un ciclo positivo de la moral de sus combatientes, y ya que no lo pueden hacer a través de la ganancia y/o mantenimiento de territorios, probablemente lo haga a través de ataques terroristas, tanto en zonas de conflicto como en otros países.

El Daesh tampoco va a dar tan fácilmente por perdidos el territorio que anteriormente controlaba. Hay varios factores, además de la proyección exterior, como la radicalización y el adoctrinamiento de la población civil, especialmente niños, en las ciudades que controla es un punto clave.

Visto todo lo anterior, lo más probable es que el Daesh no deje tan fácilmente Irak y Siria por un tercer país, aunque intente proyectarse en otros países, parece que Siria e Irak va a seguir siendo su piedra angular. Su reacción frente a la pérdida de terreno probablemente sea a través de insurgencia, que quizás sea bastante parecida a la que se sufrió en la posguerra de Irak, basada mayoritariamente en la radicalización autóctona de las zonas que anteriormente controlaba, aunque también con combatientes extranjeros. Y además de combinarlo todo ello proyectando ataques terroristas hacia otros países, especialmente hacia Occidente y otros países de mayoría musulmana como por ejemplo Arabia Saudí.